Definición de la RAE:
Dícese de la esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.
Y yo completaría el significado agregando que es inversamente proporcional a la edad del que la tiene. O quizás más que la ilusión, la facilidad para ilusionarnos.
Y todo esto a santo de qué ha venido a mi cabeza. Pues la causa de esta reflexión ha sido la carita iluminada de un niño de unos tres años que he visto hoy. ¿Y cuál ha sido la causa? Simplemente el poder pulsar el botón que abre las puertas del tranvía. Un gesto tan sencillo que se ha vuelta cotidiano para mí y que hago sin pensar. Sin embargo, para un niño es un segundo maravilloso.
Nota mental: vivir las cosas como si fuesen la primera vez que las hacemos y disfrutar de los pequeños detalles de la vida hasta el último respiro.

Desde muy jovencitos, uno de los aspectos que más valoramos es la libertad e independencia. Todos nos consideramos dueños de nuestra vida. Sin embargo, esto está muy lejos de ser real. No nos damos cuenta de que ni siquiera podemos decidir qué hacer con ella.
Ayer me enteré de que van a investigar la muerte de un pentapléjico que pidió ayuda en Internet para morir. Tenía un blog desde el que iba relatando el suplicio en el que se había convertido su existencia. Sólo leyendo su cabecera, se me encoje el corazón:
Que tenga cuidado quien entre a estas notas con espíritu inocente y aún cargado con el lastre de los buenos sentimientos. No encantaréis ánimos para seguir adelante ni consuelos cálidos en este rincón. Tan solo ofrezco reflexiones descarnadas sin esperanzas con la frialdad de la razón dueña de su destino inexorable hacia la muerte. En cuanto hay esperanza se pierde la posibilidad de pensar racionalmente y enfrentarnos a nuestra muerte, libres y sin miedos.
Sólo pedía una muerte digna pero ni a eso se tiene derecho. No me puedo creer que las personas aún tengan que pedir sopitas para poder terminar con su dolor y que la persona que les ayude pueda ser encarcelada y condenada a más años que un malhechor.
Sin embargo, nuestros políticos están más ocupados en lograr que todos los españoles puedan ver el mundial. Mucho más importante, ¡claro!