Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas (R. Tagore)
2 Jul
En estos días de calor, el título del post no hace referencia a la temperatura. Ya he contado más de una vez por aquí la teoría de los seis grados, pero cada día estoy más convencida de que las nuevas tecnologías han bajado ese número ostensiblemente. Esta evidencia viene de la mano de una historia personal vivida recientemente (con alto componente emotivo, así que al que no le interese mi vida, que pare aquí
la lectura).
Desde muy pequeña he veraneado en un pueblecito de León. Y anualmente teníamos por costumbre visitar la capital. Una ciudad impresionante y que recomiendo a cualquiera. La cuestión es que, casi todos los turistas se centran en su hermosa catedral gótica. Pero muy cerca, a menos de 200 metros, hay una pequeña casa que acoge a la Fundación Vela Zanetti (en la calle Pablo Flórez). Mis primas se molestaron en descubrirme a este desconocido artista y valorar su obra.
José Vela Zanetti fue un artista burgalés que, cuando era pequeño, se trasladó a León. No ha sido muy reconocido en España pero es el autor, nada más ni nada menos, que del mural “La lucha del hombre por la paz” que preside la sede de la ONU en Nueva York.
Recientemente, recorriendo mi listado de feeds, en una casa amiga hablaban de un libro de María Vela Zanetti. En ese momento se encendió una vaga luz de recuerdo en mi cerebro. Le pregunté a Txetxu si tenía algún parentesco con el artista y resultó ser que era su hija.
Tras las indagaciones de mi consultor con valor, ha acabado en mis manos el libro de María, Maneras de no hacer nada, con una dedicatoria personalizada. Un detallazo de una escritora que se auto-define como una aficionada a las palabras, a la sombra de su luminosa vida privada, monótona pero llena de satisfacciones.
Como siempre pequeñas historias frutos de la casualidad, ¿o no tanto? ¿Hubiese pasado esto sin Internet? Quizás me he cruzado algún día por las calles de León con María, pero jamás hubiera sabido de su vena literaria, ni de su parentesco.
En unos días me voy para la Gran Manzana, aunque me temo que no me dejarán ver el mural. Si alguien lee este blog y, a través de sus contactos, puede lograr que lo contemple, se corroborará aún más la teoría de los seis grados (por probar…
).
28 Jun
Otro año más (y ya van diez), alumnos y profesores de la Universidad de Deusto amantes del software libre se arremangan para preparar unos jugosos cursillos gratuitos (Google Web Toolkit, Gimp, OpenVPN, Asterisk, …).
Este año participaré dando una charla: “Web 2.0 y software libre: una relación de amor-odio“. Será el 22 de julio a las 16:00. La manida web 2.0 y el software libre tienen una relación un tanto curiosa: por un lado, muchos servicios sociales funcionan gracias al open source y el espíritu colaborativo que se respira recuerda mucho al que siempre ha impregnado a la comunidad del software libre. Por otro, muchas son las voces que claman contra la computación en la nube, la pérdida de protagonismo de las aplicaciones de escritorio abiertas donde sabíamos a ciencia cierta qué hacían y los peligros que tiene frente a nuestras libertades la web 2.0. Intentaré mostrar ambos lados de la moneda.
Para asistir, no tenéis más que inscribiros aquí. ¿Nos vemos?
Foto de Francis Storr (CC by-sa)
22 Jun
De cara al taller de propiedad intelectual de Aprendices, trataré de analizar los derechos de autor. Un término que forma parte de nuestro vocabulario pero cuyo significado es difuso e incluso, en ocasiones, engañoso.
Antes de saber lo que son los derechos de autor, tendremos que saber quiénes son susceptibles de ser considerados autores. Según el Ministerio de Cultura, las personas naturales que creen alguna obra literaria, artística o científica.
Los derechos de autor son un conjunto de normas que regulan los derechos morales y patrimoniales de esas personas. Tenemos aquí una primera división interesante:
Veamos más a fondo cada uno de estos contratos:

Diagrama de Txopi extraído de su presentación “Propiedad intelectual. Del software libre a los contenidos libres” - Dominio Público
Y éstas son las seis licencias a escoger. Aquí tenemos un vídeo que muestra el beneficio de usar CC:
En este gráfico se muestran a la perfección los grados de libertad que conceden cada una de las licencias anteriormente explicadas. Por un lado, tenemos los dos polos: copyright (todos los derechos reservados) y dominio público (cualquiera puede explotar esas obras) y luego están los estadios intermedios.

Diagrama de Txopi extraído de su presentación “Propiedad intelectual. Del software libre a los contenidos libres” - Dominio Público
En España no se negocia quién debe gestionar esos derechos (diversas entidades de gestión: música - SGAE, libros - CEDRO, medios audiovisuales - DAMA, obras plásticas - VEGAP). Pero existen otras formas de licenciar nuestros trabajos:
21 Jun
Tras una temporadita de inactividad de los aprendices, el viernes que viene volvemos a la carga con nuestras desconferencias. En esta ocasión la propiedad intelectual será nuestra protagonista. Un concepto que está de rabiosa actualidad día sí y día también.
Tendremos a muchos entendidos en la materia como Jorge Campanillas, Txopi, … y estaremos otros tantos con unas ganas inmensas de aprender y compartir lo poco que sabemos.
Los contenidos del taller serán:
Esta semana trataré de ir trabajando los contenidos en el blog para no ir en blanco y poder aportar algo.
La cita es el viernes 26 de junio de 15:00 a 19:00 en el aula 201 (2º piso, junto a la cafetería) de la Facultad ESIDE de la Universidad de Deusto. Apuntaros aquí. También organizamos comida previa. La asistencia, como siempre, es gratuita. Sólo podrás pagar con tus aportaciones
![]()
17 Jun
El 7 de julio (un par de días antes de que me encamine a NYC) estaré por Madrid impartiendo el módulo de redes sociales dentro del curso de verano sobre web 2.0 que organiza la Universidad Camilo Jose Cela. Serán cuatro horas hablando de eso que nos conecta (tanto en Internet como en la calle) y ampliando lo que traté en iCities:
Además de esto, del 6 al 10, se hablará de blogs, identidad digital, el vídeo en la Red, periodismo ciudadano, open goverment, …
No os lo perdáis.
15 Jun
El miércoles estuve escuchando al filósofo José Antonio Marina en el Forum Deusto y hoy ha vuelto a mí esta pequeña historia que nos contó.
Hace ya muchos años se estaba construyendo una catedral. Un hombre, siguiendo la costumbre más perpetuada en este país, se pasó por las obras para ver cómo otros trabajaban. Y allí se encontró con tres maestros canteros que, cincel en mano, estaban trabajando la piedra para construir el templo.
Se acercó al primero y le preguntó qué es lo que estaba haciendo. La respuesta fue contundente y malhumorada:
Al acercarse al segundo cantero, esto fue lo que le dijo sin apenas mirarle a la cara:
Al acercarse al tercero, comprobó que éste trabajaba con un entusiasmo inusitado. Al hacerle la misma pregunta que a los dos anteriores, éste le respondió con satisfacción y orgullo:
Y vosotros, ¿qué cantero sois? ¿El que se queja de la situación que tiene pero no hace nada para cambiarla, el que se resigna aunque no sea la tarea que le guste desempañar o bien el que ve con claridad que forma parte de un proyecto más grande que su pequeño ombligo?
9 Jun
Mañana arranca OcioGune 2009, foro organizado por el Instituto de Estudios de Ocio de la Universidad de Deusto. Este año gira en torno a Los espacios de ocio en el siglo XXI, luces y sombras de una realidad inacabada. Y por supuesto, yo me arriesgaré a hablar sobre los nuevos espacios que estamos colonizando poco a poco: los ciberespacios.
Expondré la comunicación Las redes sociales y el ocio: ¿de las calles al ordenador o del ordenador a las calles? el viernes a las 9.30. En cuanto me den el permiso correspondiente, la publicaré aquí con su presentación correspondiente. Hablaré del blended networking, la combinación de vida offline + vida online y cómo ambos mundos se complementan a la perfección, dejando un tanto cojo a cada pie por separado.
El jueves llegará el plato fuerte de la mano de Juan Freire con su ponencia sobre las transformaciones del espacio como escenario de ocio. Estaré atenta a todo lo que se diga. ¿Nos vemos?
8 Jun

Las redes sociales están de moda. Es algo indudable porque hasta los menos diestros en Internet están en ellas. Esto y que los altos cargos y directivos de empresas quieren conquistarlas (aunque no sepan utilizarlas), son claros indicios. “Mi empresa tiene que estar en todas“, es la frase que últimamente más escucho. Una pena no tener a mano este botón para pulsar.
Me maravilla cómo dejan de contabilizar el esfuerzo en horas de sus empleados para estar en redes sociales que es, más que probable, que no le interesen a la actividad de su empresa. Y para identificar esos sitios, lo primero que tenemos que meditar es el sesgo de edad existente en las principales plataformas. Por ejemplo, si te dedicas a vender mecedoras, quizás no sea muy acertado que gastes tiempo en Tuenti.
Veamos las más populares por estos lares:
Una vez analizado esto, otro error muy común es desembarcar en todas las redes con el mismo mensaje y lenguaje, sin valorar la forma en la que se “habla” allí. Y es que está claro que no se conversa de igual manera en Tuenti que en LinkedIn. Esto se puede ilustrar estupendamente con el típico ejemplo de tus padres intentando usar palabras como “mola, chachi, …“. De hecho, en las anteriores elecciones nacionales, muchos fueron los partidos que se atrevieron a entrar en Tuenti con su mensaje político igualito al de la campaña. Resultado: un cero a la izquierda.
Por cierto, ya que hace un tiempo hablábamos del sentimiento de pertenencia, éste también es un dato importante a valorar, dado que la raza, las etnias o el nivel de educación también hacen ghettos en el cibermundo.
31 May
¿La estabais echando de menos, verdad? ¿Notabais un vacío y no sabíais por qué? ¿El buen tiempo y el sol no llenaba vuestras vidas? No tenéis que preocuparos más porque aquí está de nuevo nuestra entrañable abuela cibercebolleta y su preguntona nieta. Hoy toca entrega sobre las enfermedades digitales:
- Abuelita, yo, de mayor, quiero ser como tú.
- ¿Y eso cariño?
- Es que tú nunca te pones enferma. No coges virus ni otras cosas peores… y eso que te niegas a activar el firewall emocional.
- Será que mi código es más libre que el vuestro, pequeñaja
. Te voy a contar una historia. Cuando yo era aún joven…
- Buf… ¡De eso ya hace mucho!
- ¡Serás insolente! Calla un rato y escucha, que no todo se aprende con esos injertos digitales que os ponen en los brazos.
Como iba diciendo… cuando era joven, las enfermedades más terribles atacaban nuestro sistema inmunológico: el sida, la malaria, … Incluso hubo terribles pandemias que recorrieron el mundo entero: numerosas gripes transmitidas desde los animales a los seres humanos que tuvieron un componente de alarmismo social muy importante. Pero con el paso del tiempo y la inserción de Internet en toda la sociedad, otras muchas enfermedades afectaron a nuestro organismo. Bueno, para ser más concretos, a un único órgano: el cerebro. Al igual que los virus informáticos atacaban los sistemas, dejando cientos de ordenadores inutilizados, otro síndrome hacía lo mismo con nuestro procesador central. Se denominó diógenes digital.
- ¿Y qué es eso que suena tan mal, abuelita?
- Pues se produce cuando la información llega sin control a nuestros dispositivos. Flujos y flujos de datos. Todos importantes, o eso pensamos… La ansiedad se apodera de la bandeja de nuestros correos electrónicos y de nuestros lectores de feeds.
- ¿Y qué se puede hacer contra eso?
- Al principio, los médicos extendían recetas de horas sin acceso a Internet. Pero muchos fueron los yonkis de la Red que no eran capaces de desconectar, y lo que es más importante, de dejar de acumular toneladas y toneladas de bits y bytes sin procesar. Tantas personas rodeadas de miles de gadgets para mantenerse conectadas y a la vez, tan desconectadas…
Ante la baja efectividad de estas medidas, los gobiernos de los países más desarrollados obligaron por ley al antaño todopoderoso Google a hacer más grande el botón “Marcar todos como leídos” del GReader . Argumentaban esta medida diciendo que las personas se sentirían menos culpables al pulsarlo. Pero tampoco fue la solución…
- ¿Y qué pasó entonces?
- Pues que un día, ante tanta infoxicación, apareció un antídoto: el sentido común. Muchos empezaron a intuir que su comportamiento en la vida digital era diferente al de la vida off-line. Que a pesar de que las nuevas tecnologías habían hecho que todos los seres humanos estuviesen a menos de seis grados de separación… cada vez estaban más lejos unos de otros… Y todo porque no asumían que ambos perfiles formaban un único yo. Así que a partir de ese momento, dejaron de acumular información sin control y empezaron a filtrar. Sin agobios, sin angustias, sin inquietud, …
Si alguien se anima a dibujar a nuestra abuela cibercellota, sacamos un comic
.
24 May
Sentimiento de pertenencia: dícese de la necesidad que casi todos albergamos en nuestro interior de formar parte de un conjunto social: una clase, un grupo, una comunidad, una institución, etc…
El otro día, con el post en el que contaba lo sucedido en Bilbao con la final de la copa del rey, vino a mi cabeza una reflexión en forma de comentario (mi Pepito Grillo no descansa nunca
): ¿se trata de un sentimiento de pertenencia un tanto gregario, no?. Muy cierto, ¿pero acaso no lo son la mayoría de las cosas que nos invitan a agruparnos?.
Para ilustrar esto, me viene que ni pintado el experimento sobre formación de grupos artificiales que realizó Henri Tajfel. Este psicólogo inglés juntó a un grupo de jóvenes y los separó en base a sus gustos hacia las obras de dos pintores abstractos: Klee y Kandinsky. Esos jóvenes ni siquiera conocían a los artistas. Después, por separado, se les fue contando que pertenecían al grupo de Klee o al de Kandinsky, pero sin indicar quién más estaba en ese grupo ni ninguna característica que les definiera, sólo el nombre del grupo. No se dijo por tanto nada que pudiera fortalecer alianzas ni crear prejuicios. Luego se les entregó una cantidad de dinero para repartir entre los participantes en el experimento y se les preguntó cuál sería el reparto que ellos harían: la misma cantidad a todos, mismo reparto entre ambos grupos, más cantidad al grupo que tuviera más miembros, … ¿Y cómo creéis que se comportaron? Pues premiando a los miembros de su grupo y castigando al grupo contrario. Increíble: en su propio grupo podría estar la persona que más odiasen del mundo, pero esa fue la respuesta. Así que… ¿no son gregarias las razones que nos unen e identifican muchas veces? Esto llevado aún más al límite fue repetido, pero en vez de usar los gustos pictóricos como elemento categorizador, se lanzó una moneda al aire para definir los grupos. Y el comportamiento fue el mismo. Al ensayo se le denominó paradigma del grupo mínimo (MGP).

Identidad social vs. identidad personal: pudiera pensarse que ambas identidades funcionan como un interruptor, cuando se activa una, se desactiva la otra. Y es que cuando pensamos en nosotros mismos, dejamos de hacerlo en el grupo, y a la inversa. Pero lo más curioso de nuestra actuación grupal es la tendencia a valorar negativamente al resto para mejorar la cohesión de nuestro grupo, forjando lo que se conoce como competitividad social. Esto se ve claramente en el fútbol y también en muchos ámbitos de nuestra vida. Alorza siempre nos decía que, por la salud de un grupo, siempre tiene que existir dentro un cabrón (y perdón por la expresión). De esta manera, todas las iras del grupo recaen sobre él y se fortalecían los nexos de sus miembros. En cuanto ese elemento del grupo lo abandonaba, otra persona tiene que ocupar su lugar.
Pero mucho cuidado no confundir esa identidad social con la creación de estereotipos o etiquetas para referirse a todos los miembros de un mismo grupo. A pesar de ser una colmena, cada abeja tiene sus características propias.
Y vosotros, ¿de qué grupo sois, de Klee o de Kandinsky?
Últimos Comentarios