Los problemas ni se crean, ni se resuelven, sólo se transforman (Ley de esto noesvida)
24 Ene
Imagen de thejbird (Licencia CC-by-nc)
2 Nov

Cada vez es más evidente que las conversaciones no se mantienen ya exclusivamente en los blogs sino que se dispersan en muchos hilos paralelos a través de las diferentes plataformas que pueblan la Red: Twitter, Facebook, FriendFeed, … Si sólo escuchas los comentarios que te dejan en una entrada, estarás perdiéndote parte del diálogo.
Por eso me parece interesante uberVU, una herramienta que sirve de pegamento de todo lo que se referencia de una palabra o URL en diferentes sitios. Si hacemos la búsqueda, nos mostrará la actividad en torno a esa información en los comentarios de blogs de WordPress o Blogger, Twitter, FriendFeed, YouTube, Flickr, Del.icio.us, … Además ordena los hilos en cascada para saber qué mensajes han surgido en respuesta a otros y marca los días que más actividad han suscitado en la Red.
Se puede usar el buscador sin necesidad de registro (por ejemplo, este es el resultado para esta entrada) y con una cuenta poner alertas a determinadas palabras. Podremos diseñar un widget para insertar en nuestro blog o instalar un plugin en firefox que vitamine a nuestro google reader.
Otra funcionalidad interesante es la API que permite reutilizar esos datos.
Y es que no podemos olvidar que la primera regla de oro de la Red es ESCUCHAR.
21 Sep
Aquí va la segunda entrega del espacio dedicado a la Red en Hoy por Hoy Bilbao, que se emitió el pasado lunes 14 y en el que pudimos hablar de Twitter con Eneko e Iruri Knörr. Nos contaron el avance de Filesocial y de la Ideateca, esa fábrica de sueños interneteros mantenida por un gran equipo.
20 Sep
Tenía pendiente leerme las nuevas condiciones de uso de dos redes sociales que utilizo y que recientemente han sido modificadas: Twitter y Plaxo. Por ahora, sólo he podido procesar las de Twitter y éstas son las reglas con las que jugamos (no voy a entrar a juzgarlas, simplemente pongo en conocimiento un resumen de las mismas):
Os he dicho que no iba a entrar a valorar… pero no me resisto a morderme el teclado. Parece ser que la tendencia de todas las plataformas es que si hay problemas, tú tienes que apechugar con ellos (es decir, te hacen responsable de todo lo que publiques). Cosa que hasta cierto punto me parece razonable… Pero luego se tiran en plancha a por esos datos para usarlos como más les plazca, avisando además de que si un día deciden cerrar la persiana, no te tienen por qué avisar. Así que todo aquel que tenga especial estima sobre su cháchara en Twitter, será mejor que vaya haciendo backup de ella. ¿Y cómo? Cada día tengo más claro que el futuro de los respaldos de información está en los feeds. Si vamos almacenando el rss de todo lo que publicamos, tendremos una copia de esa información.
Imagen utilizada propiedad de ~Ilse (cc by-nc-nd)
1 Sep
Retomando las razones que provocaron que empezara con este blog (es decir, el “bicheo”), me he puesto a probar el twitterbot que ha hecho Saghul en python (debo reconocer que estoy pez en este lenguaje… pero el script es bastante sencillote).
El androide de cerebro positrónico se encarga de buscar, cada cierto tiempo, todo lo que se haya tuiteado (la de verbos que estamos incluyendo en nuestro vocabulario “gracias” a las redes sociales e Internet…) con una cierta etiqueta, para retuitearlo después (el retuiteador que lo retuitee, buen retuiteador será). Es decir, es una especie de Twubs, pero multihashtag. La única finalidad es enterarme de qué se está diciendo sobre #redessociales, #socialnetworks, #redsocial, #redes_sociales, … Pero no me apetece mucho suscribirme al RSS de todas estas etiquetas, porque mi agregador terminaría explotando. Prefiero ir procesando de vez en cuando las pildoritas pero sin agobiarme con el Síndrome de Diógenes Digital. Así ha nacido @red_social, que con pocos días de existencia virtual, ya tiene más de 80 followers.
Lo más interesante del experimento está siendo ver cómo se comporta el público anglosajón frente a Twitter. Me ha sorprendido mucho, por ejemplo, ver que es una práctica bastante habitual agradecer los RT. Y por supuesto, lo activos que están los spammers. A los pocos minutos de crear la cuenta (sin aún usarla), ya tenía unos 10 followers.
Las instrucciones de instalación están en la página de Saghul. Le he hecho unas pequeñas modificaciones:
Si alguien quiere descargarlo, que me diga y se lo paso.
Esto de los robots tiene hasta su gracia. Aún recuerdo las risas que nos hicimos cuando Carlos nos animó a twittear que estábamos en la T4 durante el último iCities. Para entender el chiste, lo mejor es que hagáis la prueba
.
Y ya que estamos en fregaos de microblogging, aprovecho la jugada para comentar otra herramienta que puede ser muy interesante para mantenerse a la escucha de quién nos retuitea o quién está publicando nuestros enlaces. Es ya más que evidente que las conversaciones se han desplazado de los blogs a las redes sociales. Casi me atrevería a decir que un post tiene ya tantas vidas como sitios a los que salte el enlace. Pues gracias a topsy podremos saber cuál es el recorrido dentro de Twitter. Aquí, por ejemplo, se puede ver en cuántos twitts ha aparecido una entrada en concreto. Un excelente buscador para combinar con el nativo de Twitter y llevar a cabo el primer paso de la receta de Alorza: escuchar, enlazar, compartir.
Foto de Warm ‘n Fuzzy (CC-by-nc-nd)
17 Ago
Leo hoy las conclusiones de un estudio llevado a cabo por Pear Analytics sobre el uso que se hace de Twitter (los resultados son de Estados Unidos, por lo que quizás no sean aún extrapolables a estos lares). Pero lo que más me ha llamado la atención ha sido el titular del diario El Mundo: “Un 40.5% de lo que se habla en Twitter es simple ‘cháchara’” (por no mencionar el titular de Público: “El 40% de los mensajes en Twitter son chorradas“).
Cháchara. Un 40.5% de lo que se ‘habla’ en Twitter no es más que frases y palabras que no interesan a casi nadie. [...]
Y digo yo: ¿qué se supone que es Twitter? Para mí, por mucho que sus creadores lo nieguen, es una red social. Una red social que presenta ese importante componente comunicacional pero también el de establecer relaciones. Y como buena red social “digital”, sólo lleva a la Red lo que hacemos al otro lado de las pantallas. Y aún no conozco a nadie que mantenga conversaciones transcendentales de continuo con amigos, familiares, compañeros de trabajo, …
Así que con estos resultados, nada nuevo bajo el sol. Que el Dios digital perdone nuestros pecados por no estar emitiendo constantemente información de interés (que por cierto, ¿cuál es el criterio objetivo para definir lo que interesa o lo que no? ¿hay algo que interese a todos los usuarios de Twitterland?).
Aquí van otros usos que ya he comentado en anteriores ocasiones:
8 Jul
Aquí está el material que usé ayer en el curso sobre redes sociales en la Universidad Camilo José Cela. La base es la del taller de iCities pero con tres nuevos apartados: una explicación más exhaustiva de Twitter, otra sobre Facebook y un último apartado de seguridad en las redes sociales. Todo está agregado en el wiki.
La vida está llena de sorpresas. Y si no, que se lo digan a los ingenieros de telecomunicaciones que idearon en su día un canal para mandarse mensajes de control. Si alguien les hubiese indicado que esos mensajes se popularizarían como un servicio de usuario para el envío de texto corto entre teléfonos móviles (los famosos SMS), no hubiesen dado crédito. Que se use ese canal y no el de voz es la razón de que la longitud máxima de un SMS sea de 160 caracteres.
Esta misma tendencia se ha trasladado recientemente a Internet de la mano del microblogging, también conocido como nanoblogging: publicaciones de texto de 140 caracteres como máximo para contar qué estamos haciendo en cada momento. Si a esto se le agrega el componente social que posibilita que seleccionemos nuestra red de amigos (aquellos que queremos que vean nuestros mensajes y de los que deseamos estar al tanto de sus vidas), ya tenemos un chat asíncrono en comunidad que requiere un alto nivel de atención. Es decir, se trata de la suma de blogs, redes sociales y mensajería instantánea, con un importante componente de inmediatez y movilidad.
Es el servicio gratuito de microblogging más popular y extendido en la Red, donde se publican tweets (mensajes) de no más de 140 caracteres. La red social se compone de followers (los que nos siguen) y following (a los que nosotros seguimos), que no tienen por qué coincidir. Podemos publicar cosas en abierto o tener nuestro canal privado, que sólamente lo leerán los usuarios a los que demos permiso. Nomenclatura: @nombredeusuario para dirigirnos a alguien en concreto; RT: @usuario texto para hacer de repetidor de un tweet que alguien ha escrito; #hashtag para etiquetar nuestro mensaje y que se encuentre más fácilmente (así se forman los denominados trending topics o temás más “calientes” en cada momento); d @usuario para mandarle un mensaje directo que sólo leerá él.
Sólo se puede publicar texto, pero existen servicios para agregar:
Los usos que se le dan a Twitter son muy variados y cada vez más alejados del inicial “¿Qué estás haciendo?”. Ejemplos:
Para seguir lo que se dice sobre un tema en concreto, tenemos el buscador. Si introducimos un término de búsqueda, nos genera un rss asociado que podremos seguir mediante nuestro lector de feeds favorito.
Si estamos siguiendo un congreso en el que se ha decidio una etiqueta común para todos los tweets, podemos usar Twubs , una especie de salón donde aparecen todos los mensajes de esa etiqueta y desde el que podemos escribir automatizando la inclusión de la misma.
Existen muchas otras plataformas de terceros, que gracias a la API de twitter, le agregan funcionalidad. Según Biz Stone (co-fundador), más del 50% del tráfico les llega a través de esa API. En Twituneando hay una buena recopilación.
La wikipedia nos dice que se trata de un sitio web formado por muchas redes sociales o, dicho de otra manera, un pegamento donde los usuarios se crean perfiles en los que van agregando material de otros servicios (imágenes de flickr, vídeos de youtube y así hasta un largo etcétera) y que comparten con sus contactos. Desde Facebook se puede jugar, mostrar nuestras películas favoritas, descubrir nueva música, invitar a cervezas (eso sí, virtuales),… Todo ello gracias a que está abierto a desarrolladores, de manera que cualquiera puede hacer mini-aplicaciones que funcionen y se integren en la plataforma. Aquí tenemos la principal razón de su éxito y la que le da mayor valor puesto que ya cuenta con más de 20.000 programas de terceros.
Repasemos ahora un poco su historia y cómo se ha ido fraguando el proyecto. Allá por 2004, un estudiante de la Universidad de Harvard, Mark Zuckerberg, junto a dos amigos decidió empezar a construir una comunidad virtual. Originalmente esta red social fue creada exclusivamente para la comunicación entre estudiantes estadounidenses. De ahí proviene su nombre, ya que es el mismo que recibe el boletín que las universidades entregan a los alumnos que comienzan una nueva carrera para que se conozcan entre ellos (libro de caras). Es por esta razón que hasta 2006 no estaba permitido el registro ni la creación de cuentas a personas que no contasen con una dirección de correo electrónico de una universidad norteamericana. Sin embargo, tras comprobar el éxito que estaba cosechando, se eliminó la restricción para poder ampliar horizontes publicitarios. Esta decisión levantó una cierta polémica entre los usuarios que ya estaban haciendo uso de la plataforma, dado que se perdía la esencia estudiantil. Pero como diría Quevedo: Poderoso caballero es don dinero.
Su mayor crecimiento, en 2008, ha venido de la mano de personas con edades comprendidas entre los 35 y 49 años (24,1 millones). Sólo tardó cinco semanas en pasar del hito de los 150 millones de usuarios a los 175 y sigue creciendo a un ritmo de 600.000 por día (según estadísticas de comScore). Si fuese un país, sería ya el sexto más poblado.
El área principal de trabajo en Facebook es nuestro perfil, desde el que podremos ir configurando y añadiendo toda la información. Además de perfiles, existen grupos y páginas. Los perfiles son para las personas (éstas agregan contactos). Las páginas para las empresas, productos, … (éstas agregan fans). Los grupos son para un conjunto de personas que tienen un interés común (los miembros no tienen por qué ser contactos entre ellos).
En facebook seremos capaces de buscar y agregar amigos, así como de instalar aplicaciones. Esta instalación se hace en el propio portal (no se añade nada a nuestro ordenador). Se pueden lanzar eventos (es una plataforma ideal para avisar a la gente de dónde y cuándo se va a producir un acontecimiento). Mediante RSS se puede seguir la actividad de nuestros amigos e incluso cuenta con un chat propio. Por tanto, entretenimiento, comunicación e información se unen bajo un mismo paraguas. Además, si bien el proyecto arrancó inicialmente en el lenguaje de Shakespeare, ahora ya cuenta con versiones en francés, alemán y castellano, por lo que el idioma tampoco es una barrera.
En 2009 ha hecho una serie de cambios importantes:
La ingeniería social es el mayor peligro en las redes sociales. Las grandes compañías poseen servidores perfectamente bastionados ante intrusos externos. Sin embargo, la seguridad de estas redes es tan fuerte como el más débil de sus eslabones: el usuario. Si se engaña a éste para que dé sus claves o pinche en un enlace malintencionado, de nada servirán las barreras físicas que pongan las plataformas. Nathan Hamiel y Shawn Moyer indicaron en el Black Hat 2008: “Es posible que no pueda atacar a Facebook o a MySpace, pero sí puedo atacar a sus usuarios todos los días. No pongas nada en una cuenta de Facebook que no consideres público“. Además, los crackers cada día se tienen que esmerar menos porque nosotros mismos aireamos todos nuestros datos. Hasta el mismísimo nuevo jefe de los servicios secretos británicos ha visto su seguridad personal comprometida.
Otra cuestión a valorar son las condiciones de uso de casi todas las redes sociales virtuales (asustan). Juegan con un lenguaje complejo para que aceptemos cosas impensables sin leerlo siquiera. Muchas veces lo hacen para cubrirse las espaldas, pero otras tantas, para usar nuestros datos.
Por ejemplo, las condiciones de uso de Facebook cuentan con algunas cláusulas que le otorgan la propiedad sobre los contenidos que se crean en ella. Concretamente éste es el párrafo de la discordia:
Para el contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y vídeos (“contenido de PI”), nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de privacidad y aplicaciones: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con posibilidad de ser sub-otorgada, sin royalties, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook (en adelante, “licencia de PI”). Esta licencia de PI finaliza cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta (excepto en el caso en que tu contenido se ha compartido con terceros y éstos no lo han eliminado).
También hay que ser cuidadoso de cómo se dejan las opciones de privacidad (quién puede ver qué). Según Ofcon 2008, el 41-44% deja las opciones por defecto.
Como me decían vía twitter, últimamente me estoy volviendo la chica “Redes sociales” y como me dicen mis amigos: “me estoy encasillando”
8 Jun

Las redes sociales están de moda. Es algo indudable porque hasta los menos diestros en Internet están en ellas. Esto y que los altos cargos y directivos de empresas quieren conquistarlas (aunque no sepan utilizarlas), son claros indicios. “Mi empresa tiene que estar en todas“, es la frase que últimamente más escucho. Una pena no tener a mano este botón para pulsar.
Me maravilla cómo dejan de contabilizar el esfuerzo en horas de sus empleados para estar en redes sociales que es, más que probable, que no le interesen a la actividad de su empresa. Y para identificar esos sitios, lo primero que tenemos que meditar es el sesgo de edad existente en las principales plataformas. Por ejemplo, si te dedicas a vender mecedoras, quizás no sea muy acertado que gastes tiempo en Tuenti.
Veamos las más populares por estos lares:
Una vez analizado esto, otro error muy común es desembarcar en todas las redes con el mismo mensaje y lenguaje, sin valorar la forma en la que se “habla” allí. Y es que está claro que no se conversa de igual manera en Tuenti que en LinkedIn. Esto se puede ilustrar estupendamente con el típico ejemplo de tus padres intentando usar palabras como “mola, chachi, …“. De hecho, en las anteriores elecciones nacionales, muchos fueron los partidos que se atrevieron a entrar en Tuenti con su mensaje político igualito al de la campaña. Resultado: un cero a la izquierda.
Por cierto, ya que hace un tiempo hablábamos del sentimiento de pertenencia, éste también es un dato importante a valorar, dado que la raza, las etnias o el nivel de educación también hacen ghettos en el cibermundo.
29 Ene
Artículo publicado en la Revista Deusto Nº 101 (invierno 2009)
La vida está llena de sorpresas. Y si no, que se lo digan a los ingenieros de telecomunicaciones que idearon en su día un canal para mandarse mensajes de control. Si alguien les hubiese indicado que esos mensajes se popularizarían como un servicio de usuario para el envío de texto corto entre teléfonos móviles (los famosos SMS), no hubiesen dado crédito. Que se use ese canal y no el de voz es la razón de que la longitud máxima de un SMS sea de 160 caracteres. Y quizás también esta limitación, además del precio, sea la causa de su éxito. Porque en estos tiempos de prisas en los que nos movemos, la economía de la palabra y el esfuerzo se prima.
Esta misma tendencia se ha trasladado recientemente a Internet de la mano del microblogging, también conocido como nanoblogging: publicaciones de texto de 140 caracteres como máximo para contar qué estamos haciendo en cada momento. Si a esto se le agrega el componente social que posibilita que seleccionemos nuestra red de amigos (aquellos que queremos que vean nuestros mensajes y de los que deseamos estar al tanto de sus vidas), ya tenemos un chat asíncrono en comunidad que requiere un alto nivel de atención. Es decir, se trata de la suma de blogs, redes sociales y mensajería instantánea, con un importante componente de inmediatez y movilidad.
Aunque en su etapa inicial se catalogó el concepto como algo simplón y trivial, la idea ha ido evolucionando. Y es que, a raíz de su popularización, han surgido muchos usos, algunos de ellos sorprendentes. Por ejemplo, durante los congresos, se ha convertido en un foro de discusión en tiempo real. Mientras que los ponentes están disertando a la masa, esa masa genera su conversación en paralelo, teniendo un papel más activo y logrando que personas que no están en ese evento, también participen.
Otro ejemplo lo encontramos en las pasadas elecciones estadounidenses, donde los candidatos han ido narrando todos sus movimientos a través de Twitter. La Red es ya un canal de comunicación más que ha logrado una alta movilización por parte de los ciberactivistas. En este caso se demostró que los demócratas llevaron a cabo una mejor campaña en Internet. Sólo era necesario comparar los seguidores del canal de Barack Obama (por encima de los 112.000) y sus más de 250 actualizaciones, frente a los cerca de 5.000 followers de John McCain con sólo 25 twitteos.
El microblogging también ofrece muchas posibilidades como canal de emisión corporativa para las empresas. Dell, compañía que desarrolla y vende ordenadores, ha creado una cuenta en Twitter para lanzar ofertas especiales a sus seguidores. Medios de comunicación como El País, CNN o Times usan el nanoblogging para distribuir sus titulares y mantener informados a sus usuarios de noticias de última hora.
Incluso se pueden materializar ideas más peregrinas, como la que nos ofrece el proyecto Botanicalls: un nuevo canal de comunicación entre plantas y humanos. Se trata de un sistema que se conecta al vegetal y hace que éste mande su estado en tiempo real a la plataforma. Puede ser interesante ver a nuestro geranio lanzando mensajes de auxilio al ciberespacio si se queda sin agua.
Y existen casos más extremos derivados de la urgencia, como el ocurrido en marzo de 2008. Mientras un tornado azotaba Oklahoma, sus habitantes fueron narrando la localización exacta del mismo en cada momento. O el de los bomberos de Los Ángeles, que aprovechan la utilidad para informar en tiempo real de las alertas ocurridas en la ciudad.
Es curioso analizar esta nueva práctica voyeurista que nos vuelve a todos mirones, a la par que exhibicionistas, narrando nuestro día a día. O más bien nuestro minuto a minuto. ¿Estamos ante nuevas formas de intercambio de información? ¿Afectarán a nuestro lenguaje? Se dice de los jóvenes, que si se les apaga la luz, ya no saben comunicarse. ¿Será esto real? ¿Acabará el microblogging con los blogs? ¿Es lo breve dos veces bueno? Muchas cuestiones para responder en tan sólo 140 caracteres.
Plataformas de microblogging
Twitter: se trata de la herramienta más conocida y extendida, dado que fue la pionera en estos menesteres allá por julio de 2006 y, por tanto, la que logró la revolución. Aunque no es la más avanzada técnicamente, cuenta con el ingrediente fundamental: los usuarios. La sencillez es su principal característica: sólo permite enviar mensajes, ya sean públicos o privados. Debido a su éxito, ha tenido numerosos problemas de estabilidad del servicio, aunque ya parecen resueltos. Cuenta con un gran número de aplicaciones de terceros que ayudan a twittear lo que hacemos de forma más fácil y desde múltiples lugares (ordenadores, móviles, PDA’s,…).
Jaiku: como no era de extrañar, el todopoderoso Google también tiene su propio servicio, que compró en 2007. Es tecnológicamente superior a Twitter. Sin embargo no termina de arrastrar a los usuarios y crear ese “efecto red”. Aún es necesaria una invitación para poder acceder.
Plurk: es un sistema más gráfico que el resto, puesto que muestra los mensajes en una línea temporal horizontal. Se caracteriza por contar con un sistema de méritos, también denominado karma, que proporciona puntos en base a nuestra actividad.
Pownce: la peculiaridad que presenta este servicio respecto a los anteriormente descritos, es que posibilita compartir archivos y eventos, lo que le convierte en una red P2P personal.
Si os parece una locura tener todas vuestras redes sociales actualizadas, existen también sitios web como ping.fm que permiten escribir en un único lugar y que ese mensaje se disperse después por el mundo.

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2 Ene
A muchos ha sorprendido el éxito de twitter, o más bien el éxito del microblogging. Yo me incluyo en ese grupo. En sus inicios pensé que leer lo que estaba haciendo una persona en cada momento era una sinsorgada. Pero lo bueno de estas herramientas es que nacen con un propósito y luego son los usuarios los que realmente moldean su funcionalidad. Así que ahora estoy más que enganchada al pajarito que gorjea. Te posibilita seguir la actividad profesional de una persona, hace la función de un chat asíncrono, permite mantener conversaciones paralelas a un congreso, muestra los eventos de una institución (si hasta la Universidad de Deusto se ha creado uno
).
Su éxito radica en su sencillez. Muchas plataformas similares han intentado hacerle sombra (Pownce, Plurk, Jaiku, …). Pero ninguno ha acabado de llevarse el tesoro más preciado: a los usuarios.
Y todo esto para contaros que recientemente, Carlos Guadián, compañero de Las Ideas, ha estrenado un nuevo blog: Twituneando, donde va descubriendo todas esas herramientas que han nacido al amparo de Twitter. ¡Mucha suerte Carlos!
También pronto verá la luz mi último artículo para la Revista Deusto sobre microblogging. Estén atentos a sus pantallas.
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