El Blog de Loretahur

No te tomes tan en serio la vida, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella

Pequeño comercio vs. grandes superficies

a las 22:56

Si estabais esperando un post sobre el mundo del comercio, lo siento, os he engañado vilmente con el título (pido perdón también a las arañitas de google ;-) ). Pero es que cada día lo tengo más claro: en la Red se replican los mismos patrones que en la vida off-line (y desde que están con nosotros las redes sociales virtuales, más con más).

Uno de esos patrones es el intento de concentración de servicios en manos de unos pocos para acabar con la diversificación. Y es que plataformas como Facebook o Google-Land son a Internet lo que los centros comerciales a la compra. Un lugar que intenta aglutinar todo lo que un ciberciudadano pueda necesitar (o pueda creer necesitar), sobre todo de cara al ocio, acabando así con los pequeños barrios blogosféricos y las plataformas más locales.

Muchos dirán: “Es que tecnológicamente son los mejores. Si lo hacen bien, qué podemos hacer”. En la mayoría de los casos es obvio que el pequeño comercio no podrá competir con las grandes superficies. Pero que queréis que os diga… Yo nunca he sido muy amiga de las masas. Los sitios con mucha gente me agobian. Por el contrario, sigo viviendo en el mismo barrio de mi infancia. Un barrio donde nos conocemos todos, desde los vecinos a los dependientes de panaderías, hipermercados, bares, … Para lo bueno y para lo malo. Un barrio con carácter propio. En esos comercios se da un trato personal. No podemos decir lo mismo de las grandes superficies (eres un número dentro del coleccionismo de contactos).

Con esto no digo que reniegue de los centros comerciales. Pero si el día de mañana no existiera el pequeño comercio, para mí supondría una gran pérdida. Y las grandes plataformas de Internet es lo que buscan: acumular minutos y más minutos de nuestra vida on-line. “No salgas de aquí. Fuera no hay nada que te pueda interesar“. Esperemos que las tiendas más antiguas de la Red no tengan que bajar la persiana por la tiranía de las grandes superficies.

Este post va dedicado a Gorka, con el que tuve una charla de menos de cinco minutos sobre esto pero me sobró para clarificar ideas.

Imagen de miguelandresen (CC by-nc-nd)

De las Ondas a la Red: enero 2010

a las 14:07

Aquí van los audios de los programas correspondientes al mes de enero de la sección De las Ondas a la Red en Hoy por Hoy Bilbao.

04-01-2010: Open Data en el Gobierno Vasco con Alberto Ortíz de Zárate

Empezamos el año aclarando ideas sobre Open Data con Alorza, Director de Atención Ciudadana del Gobierno Vasco. Y es que se ha dado el pistoletazo de salida al proyecto de apertura de datos públicos (aún queda mucho camino por recorrer, pero las intenciones son buenas). Me encanta que intente explicar cosas complejas a un nivel bajo para que, como él dijo, lo entiendan nuestras madres :-) .

11-01-2010: Presentación de la página de Hoy por Hoy Bilbao en Facebook

En esta ocasión hablamos de Facebook y presentamos “en sociedad” la página de Hoy por Hoy Bilbao. En ese programa sólo eramos dos los fans. Ahora ya hay más de 700 y la interacción radio-Internet es plena :-) .

18-01-2010: La música e Internet

Aunque muchas gentes del negocio digan lo contrario, Internet está siendo un revulsivo al consumo musical (ya no entro si de formas legales o ilegales… dependerá del ojo que lo mire, seguro). Así que en este programa hablamos de diferentes páginas web en las que encontrar información sobre nuestros grupos musicales, bandas sonoras, etc… así como sitios donde poder escucharlos.

25-01-2010: Presentación de Irekia y acciones en Internet por Haití

Ese mismo lunes era la presentación y apertura de Irekia, la nueva web de Lehendakaritza que tiene el difícil cometido de abrir un diálogo constante y permanente entre el Ejecutivo y la ciudadanía. En próximos programas analizamos sus puntos fuertes y débiles.

También abordamos en esta ocasión diferentes iniciativas gestadas en Internet para ayudar en la catástrofe de Haití:

  • Los voluntarios del proyecto OpenStreetMap se han lanzado a mapear este país para que los equipos de rescate cuenten con buena información geográfica. Y todo gracias a que la licencia de OSM permite que cualquiera pueda utilizar sus datos.
  • El todopoderoso Google también está echando una mano donando 1 millón de dólares a las organizaciones que proporcionan ayuda humanitaria y habilitando Google Crisis Response, que permite buscar y dar información sobre personas desaparecidas y afectadas por el devastador terremoto de Haití. También ha actualizado las imágenes satelitales de la zona en Google Earth, para ayudar a las organizaciones a evaluar los daños.
  • Y más cerca, la ONG de Portugalete Lanbí cuenta minuto a minuto lo que allí sucede. Llevan ya muchos años trabajando en Haití y ahora todo se ha desmoronado. En la Universidad de Deusto hemos montado un blog para coordinar y buscar ideas de cara a recaudar fondos.

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Curso sobre Web 2.0: Introducción

a las 23:01

Esta semana comienzo un curso sobre web 2.0 que impartiré al personal de la Universidad de Deusto. Iré publicando por aquí, cada día, todos los materiales. Éste es el primer módulo:

1. ¿Qué es la web 2.0?

Para entender mejor qué es eso de la web 2.0, hagamos primero un repaso a la historia de la Web.

Aunque Internet nació a finales de los años 60, su servicio estrella, la World Wide Web (WWW), conocida popularmente como Web no lo hizo hasta 1990, de la mano de dos científicos del CERN: Tim Berners-Lee y Robert Cailliau. La idea básica consistía en páginas interconectadas mediante hiperenlaces que permitían saltar de un sitio a otro de una forma rápida y sencilla. Al principio, pocos eran los que tenían los conocimientos suficientes para crear sus propias páginas web y por tanto, poblaban este nuevo espacio. Además, la relación era unidireccional: el usuario que navegaba por las webs, sólo lo hacía en modo lector, sin posibilidad de apenas interactuar con ellas.

Las buenas intenciones iniciales de esta web abierta y gratuita para todos, pronto se fueron “pervirtiendo”. Como consecuencia de esto, entre 1997 y 2001, se produjo la popular burbuja.com. De repente, la telaraña mundial se comenzó a ver como un espacio ideal para los negocios y la obtención rápida de dinero. No era raro entrar en una página y caer deslumbrado por montones de gifs animados anunciando algo. Esto produjo una rápida subida de la cotización en bolsa de muchas empresas del sector. Pero si fuerte fue la subida, más aún la bajada.

Esta etapa de especulación económica dio paso a otra de recesión y desaliento. Tras el crack, nadie quería invertir un duro en las compañías punto-com. Así que la recuperación está siendo muy lenta y costosa. Sin embargo, no todo lo que se forjó durante esos años fue malo ni estuvo avocado al fracaso. En 1997 nació el buscador de contenidos más famoso y utilizado en el mundo entero: Google. De la mano de dos estudiantes de doctorado en Ciencias de la Computación de la Universidad de Stanford, Larry Page y Sergey Brin, se intentó diseñar una herramienta con la que poner orden a la información y así llegar a todas las esquinas de la Red. Como curiosidad decir que el origen del nombre está en la palabra googol, que en inglés es el calificativo que se da a la cifra “10 elevado a 100″. Un número muy elevado que puede que un futuro sea el número de sitios en Internet.

En la actualidad, la madurez de la web viene impulsada por un nuevo concepto: la Web 2.0. Blogs, wikis, redes sociales,… pero sobre todo, un protagonista central: el usuario. Pero no un usuario como el de antes. El infociudadano de ahora desempeña un nuevo rol de prosumidor (productor + consumidor de información). Se ha pasado de las páginas estáticas, raramente actualizadas, a un modelo en el que cualquiera, sin necesidad de conocimientos informáticos, puede tener su espacio en la Red. Un aluvión de nuevas palabras nos invade: sindicación, permalinks, folcsonomías, … Una revolución tecnológica que ha dado paso a un gran cambio social, modificando la forma en que usamos las herramientas y primando la inteligencia colectiva (nadie sabe todo, todos saben algo). Pero aunque la participación es el eje central de esta web, se sigue cumpliendo la ley de Pareto: sólo unos pocos generan contenidos y muchos ejercen de “lurkers” o “mirones”.

El origen del término (que no de la concepción) es de la editorial O’Reilly Media (con su CEO, Tim O’Reilly, a la cabeza).

Podemos decir también que hemos pasado por tres etapas según el foco se ha ido centrando en diferentes elementos:

  1. Una primera en la que el hardware era lo realmente importante, con grandes ordenadores o mainframes a los que se conectaban los usuarios mediante terminales remotos “tontos” (sin apenas lógica de aplicación en ellos) y con IBM como compañía que marcaba el terreno.
  2. Una segunda protagonizada por el software y con Microsoft como abanderado. Todas las aplicaciones residían ya en nuestros ordenadores personales y apenas había conectividad hacia fuera. Todo lo que se necesitaba estaba instalado.
  3. La última (hasta ahora) donde la apuesta principal es la Red, con Google como dueño y señor. Los datos y aplicaciones están en la “nube” y en nuestros ordenadores sólo es necesaria una conexión a Internet y un navegador.

Para ilustrar mejor esas diferencias entre web 1.0 y web 2.0, esta imagen de blog.aysoon.com nos viene que ni pintada:

Diferencias entre web 1.0 y web 2.0
Diferencias entre web 1.0 y web 2.0

Otro concepto irrumpe de la mano de la web 2.0: el cloud computing. El cloud computing o computación en nube consiste en servicios en la Red que trabajan con los datos de los usuarios, almacenándolos en servidores de proveedores externos. Es decir, cambiamos nuestras aplicaciones de escritorio por las que están en Internet, dejando nuestra información en la nube y jugando con las reglas de otros. La mayoría de plataformas más exitosas funcionan de esta manera: Flickr, YouTube, Twitter, Facebook, … Por tanto, nos debatimos entre dos opciones claras: la primera que nos dice que tenemos que movernos a donde está la gente y no esperar lo contrario (que la gente se mueva a donde nosotros estamos). Pero la segunda es que la gente está en lugares donde no tenemos control: ¿quién decide si un contenido es apropiado? ¿qué hacemos ante una parada del servicio? ¿Y si nos borran nuestra información porque consideran que no cumplimos los términos de uso? Además no podremos pedir cuentas, dado que en la mayoría de los casos se tratan de servicios gratuitos.

2. Sindicación de contenidos: RSS y agregadores

Ahora que tenemos un poco más claro el concepto de web 2.0, vamos a pasar a uno de los pilares que han posibilitado ese cambio y que han dotado de dinamismo a la web: la sindicación. Pero, ¿qué es la sindicación? Para entender mejor el concepto, analicemos el origen de la palabra. Se trata de un anglicismo que proviene de syndication. En Estados Unidos, los dibujantes de tiras cómicas tipo Garfield, Calvin y Hobbes, etc. se apuntaban a un sindicato que se encargaba de redistribuir sus trabajos por diferentes publicaciones. Digamos que los feeds hacen también el mismo trabajo que ese sindicato, se encargan de la redifusión de contenidos. Nuestras páginas web, blogs, wikis, etc… tienen un feed, es decir, un fichero que recoge todos los contenidos que se publican en los mismos. Ese fichero tiene un formato xml que permite indicar cuándo se han introducido esos contenidos. Ahí es donde entran en escena los agregadores, que son aplicaciones (pueden ser web o de escritorio) que saben interpretar esos ficheros y decirnos si se ha introducido algo nuevo desde nuestra última lectura. De esta forma hemos roto con uno de los paradigmas de la web 1.0 que consistía en que teníamos que acudir a las páginas para enterarnos de si se había cambiado algo. Ahora son los contenidos los que viajan hasta nosotros para notificarnos de esos cambios, sin necesidad de visitar una por una todas nuestras páginas favoritas, con el consiguiente ahorro de tiempo. Para entenderlo aún mejor pondremos un ejemplo práctico: ¿Quién no conoce la L.O.E. (Ley Orgánica de Educación)? Bueno, más que nada conocemos su nombre, porque su contenido es imposible de seguir con tanta reforma. ¿No sería de gran ayuda una herramienta que nos fuese diciendo las novedades de esa ley cada vez que es modificada? Pues si existiese un agregador jurídico, haría exactamente eso.

El símbolo que indica que una página cuenta con un feed es el siguiente:

icono del feed
icono del feed

Otras formas de denominar a un feed son RSS o Atom, aunque realmente se tratan de diferentes formatos en los que puede encontrarse un feed.

Como comentábamos anteriormente, tenemos dos tipos de agregadores: los que funcionan vía web o los que lo hacen como aplicaciones de escritorio. Vamos a ver ejemplos de ambos:

  • Web: necesitaremos de una conexión a Internet para acceder y revisar nuestras lecturas, pero eso nos permitirá comprobar nuestra cuenta desde cualquier ordenador. Será necesario crear una cuenta. Ejemplos: Google Reader, Bloglines, …
  • Aplicación: no es necesario crearse una cuenta, pero si cambiamos de ordenador, ya no podremos acceder a nuestras suscripciones. Podemos usar nuestros propios navegadores, por ejemplo, Firefox. O también nuestros clientes de correo, como puede ser thunderbird.

Cuando estamos en una web que nos interesa y de la que queremos estar al día, deberemos buscar la dirección del feed de esa página. Normalmente, como indicábamos anteriormente, estará señalizada con el símbolo naranja. Debemos entonces copiar esa dirección y pegarla en nuestro agregador favorito. Estaremos entonces suscribiéndonos a sus contenidos.

La gente de Common Craft lo explica perfectamente en este vídeo.

Cloud Computing: la crisis está evaporando la nube

a las 1:35

cloud
En Deusto llevamos ya un tiempo dando vueltas a la idea de abrir la universidad a la Red y establecer allí nuevos canales de comunicación y participación, pero no es tan sencillo como lanzarse a una red social sin manguitos ni flotador. Hay que analizar muchos factores. Uno de ellos es el peligro inherente al cloud computing. A pesar de que sea un concepto muy manoseado últimamente, voy a explicarlo por encima:

El cloud computing o computación en nube (está claro que en inglés todo suena más romántico) consiste en servicios en la Red que trabajan con los datos de los usuarios, almacenándolos en servidores de proveedores externos. Es decir, cambiamos nuestras aplicaciones de ordenador por las que están en Internet, dejando nuestra información en la nube. No dejéis de leer esta entrada al respecto.

Casi toda la parafernalia que rodea a la web 2.0 se fundamenta en el cloud computing: gmail, facebook, flickr, twitter, youtube, … Si mañana echaran el cierre, muchos llorarían durante una temporada larga. Y la crisis está trayendo eso: cierres.

Por tanto, nos debatimos entre dos premisas claras: la primera que nos dice que tenemos que movernos a donde está la gente y no esperar lo contrario (que la gente se mueva a donde nosotros estamos). Pero la segunda es que la gente está en lugares donde no tenemos control. Y con la palabra control no quiero decir manipulación, sino más bien me refiero a temas técnicos: ¿quién decide si un contenido es apropiado? ¿qué hacemos ante una parada del servicio? ¿Y si nos borran nuestra información porque consideran que no cumplimos los términos de uso? Nada nos queda. Y menos aún podemos pedir cuentas, puesto que en la mayoría de los casos se tratan de servicios gratuitos.

Un ejemplo claro que estamos rumiando estos días es la gestión de contenido audiovisual. Si analizas el mercado del vídeo, está más que claro quién es la plataforma ganadora en cuanto a usuarios y éxito: YouTube. Sin embargo, ellos marcan las reglas del juego: vídeos de no más de 10 minutos ni 1 GB de tamaño (por no hablar de las restricciones de copyright, etc… ). Estupendo, pues seleccionemos una segunda plataforma: Google Video. Aquí podremos dejar material de más de 10 minutos y con mayor calidad. Pues resulta que han decidido deshabilitar las subidas de nuevo material. Todo dentro de la estrategia de supervivencia a la crisis (igual que el cierre de Jaiku, Google Notebook, …). ¿Y qué haces ante eso, si ni siquiera el todopoderoso Google te asegura nada? No te lo puedes montar por tu cuenta porque estarás solo, pero tampoco confiar todos tus huevos a una misma cesta. Claro que distribuir entre muchas cestas implica un gran esfuerzo de horas/persona.

¿Qué se puede hacer en estos casos?

Internet: ¡Cuánto has crecido!

a las 21:40

internet

Artículo publicado en la Revista Deusto Nº 100 (otoño 2008)

25 años son los que lleva esta revista en marcha. Y no muchos más los que tiene Internet. Así que aprovechando la celebración, vamos a repasar brevemente la filogénesis de la Red de redes desde su primitivo inicio hasta llegar a lo que hoy conocemos y utilizamos.

Internet ha supuesto una revolución en el mundo de las comunicaciones. Sus principales pilares residen en la descentralización de los datos, la ruptura de barreras temporales y espaciales, así como la propagación de una cantidad ingente de información no controlada ni controlable por ninguna entidad (o eso nos gusta pensar a los románticos / ilusos).

Sus orígenes se remontan a finales de los años 60, cuando la ARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados) del Departamento de Defensa de los Estados Unidos puso en marcha la primera red experimental de computadoras interconectadas conocida como ARPANET. Para ser más precisos, cuatro fueron los primeros nodos. Un número sorprendente teniendo en cuenta los miles de millones de usuarios que ahora formamos parte del ciberespacio. Su origen militar fue ampliándose al ámbito académico, y tuvimos que esperar hasta finales de los años 80 para ver el comienzo del uso comercial de las conexiones.

Muchos son los servicios que nos ofrece Internet: el correo electrónico, la transmisión de ficheros, la mensajería instantánea, etc… Aunque sin ninguna duda, el servicio estrella es la World Wide Web (WWW), conocida popularmente como Web. No debemos, por tanto, confundirla con Internet. Lo primero sólo es un pequeño subconjunto de lo segundo. De hecho, este proyecto es aún más joven: fue desarrollado en 1990 en el CERN por los científicos Tim Berners-Lee y Robert Cailliau. La idea básica consistía en páginas interconectadas mediante hiperenlaces que permitían saltar de un sitio a otro de una forma rápida y sencilla.

Las buenas intenciones iniciales de esta web abierta y gratuita para todos, pronto se fueron “pervirtiendo”. Como consecuencia de esto, entre 1997 y 2001, se produjo la popular burbuja.com. De repente, la telaraña mundial se comenzó a ver como un espacio ideal para los negocios y la obtención rápida de dinero. No era raro entrar en una página y caer deslumbrado por montones de gifs animados anunciando algo. Esto produjo una rápida subida de la cotización en bolsa de muchas empresas del sector. Pero si fuerte fue la subida, más aún la bajada.

Esta etapa de especulación económica dio paso a otra de recesión y desaliento. Tras el crack, nadie quería invertir un duro en las compañías punto-com. Así que la recuperación está siendo muy lenta y costosa.

Sin embargo, no todo lo que se forjó durante esos años fue malo ni estuvo avocado al fracaso. En 1997 nació el buscador de contenidos más famoso y utilizado en el mundo entero: Google. De la mano de dos estudiantes de doctorado en Ciencias de la Computación de la Universidad de Stanford, Larry Page y Sergey Brin, se intentó diseñar una herramienta con la que poner orden a la información y así llegar a todas las esquinas de la Red. Como curiosidad decir que el origen del nombre está en la palabra googol, que en inglés es el calificativo que se da a la cifra “10 elevado a 100″. Un número muy elevado que puede que un futuro sea el número de sitios en Internet.

En la actualidad, la madurez de la web viene impulsada por un nuevo concepto: la Web 2.0. Blogs, wikis, redes sociales,… pero sobre todo, un protagonista central: el usuario. Pero no un usuario como el de antes. El infociudadano de ahora desempeña un nuevo rol de prosumidor (productor + consumidor de información). Se ha pasado de las páginas estáticas, raramente actualizadas, a un modelo en el que cualquiera, sin necesidad de conocimientos informáticos, puede tener su espacio en la Red. Un aluvión de nuevas palabras nos invade: sindicación, permalinks, folcsonomías, … Una revolución tecnológica que ha dado paso a un gran cambio social, modificando la forma en que usamos las herramientas y primando la inteligencia colectiva. El origen del término (que no de la concepción) es de la editorial O’Reilly Media.

Poniendo la mirada en el futuro, muchos dicen que nos encontraremos con la Web semántica. Una tecnología que pretende agregar sentido a la información, haciendo a las máquinas un poco menos tontas a base de añadir metadatos semánticos que doten de significado a la información. De esta forma, cuando hagamos búsquedas de información, los resultados obtenidos se ajustarán más gracias a bases de conocimiento. Por ejemplo, cuando usemos palabras polisémicas, la máquina será capaz de resolver automáticamente la ambigüedad léxica en base al contexto.

También se dice que la aparición de nuevos dispositivos para la conexión (móviles, PDA’s, …) será otro punto de inflexión que marque el desarrollo de la tecnología. Incluso se habla de una posible saturación de la Red, dado que los nuevos contenidos que se consumen han pasado del liviano texto plano a los pesados vídeos e imágenes de alta calidad.

internet_hosts

No estoy en condiciones de sacar mi bola de adivina en este aspecto, dado el carácter cambiante que caracteriza a este medio. Lo que si tengo claro es que debemos abogar todos juntos por acabar con la brecha digital y el analfabetismo digital, logrando así que cualquier persona tenga acceso a Internet, sea cual sea su origen, edad o condición física. Si recuperamos las intenciones iniciales de una red abierta, gratuita y sin intervenciones gubernamentales, habremos logrado nuestro objetivo. ¡Larga vida a Internet!

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Google también se viste de Navidad

a las 17:37

Es curioso como Google también celebra la navidad y va colgando día tras día una imagen nueva para su conocido buscador.

Empezaron el día 21 de diciembre y cada día iban añadiendo una nueva imagen a su secuencia navideña hasta que el día 25 culminaron su obra. Aquí podéis ver la secuencia completa.

Otras fechas significativas también han sido marcadas por google con un logo especial. Por ejemplo, el cumpleaños de Leonardo Da Vinci – 15 de abril de 2005:

da_vinciEl día Internacional de la Mujer – 8 de marzo de 2005:

intl_womenEl cumpleaños de Alfred Hitchcock – 13 de agosto de 2003

hitchcockPara ver todos los logos utilizados por google hasta la fecha pasaros por aquí.

Ahora sólo nos queda esperar unos días para ver cuál será el logo del nuevo año 2006.

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