El Blog de Loretahur

Los problemas ni se crean, ni se resuelven, sólo se transforman (Ley de esto noesvida)

De las Ondas a la Red: enero 2010

a las 14:07

Aquí van los audios de los programas correspondientes al mes de enero de la sección De las Ondas a la Red en Hoy por Hoy Bilbao.

04-01-2010: Open Data en el Gobierno Vasco con Alberto Ortíz de Zárate

Empezamos el año aclarando ideas sobre Open Data con Alorza, Director de Atención Ciudadana del Gobierno Vasco. Y es que se ha dado el pistoletazo de salida al proyecto de apertura de datos públicos (aún queda mucho camino por recorrer, pero las intenciones son buenas). Me encanta que intente explicar cosas complejas a un nivel bajo para que, como él dijo, lo entiendan nuestras madres :-) .

11-01-2010: Presentación de la página de Hoy por Hoy Bilbao en Facebook

En esta ocasión hablamos de Facebook y presentamos “en sociedad” la página de Hoy por Hoy Bilbao. En ese programa sólo eramos dos los fans. Ahora ya hay más de 700 y la interacción radio-Internet es plena :-) .

18-01-2010: La música e Internet

Aunque muchas gentes del negocio digan lo contrario, Internet está siendo un revulsivo al consumo musical (ya no entro si de formas legales o ilegales… dependerá del ojo que lo mire, seguro). Así que en este programa hablamos de diferentes páginas web en las que encontrar información sobre nuestros grupos musicales, bandas sonoras, etc… así como sitios donde poder escucharlos.

25-01-2010: Presentación de Irekia y acciones en Internet por Haití

Ese mismo lunes era la presentación y apertura de Irekia, la nueva web de Lehendakaritza que tiene el difícil cometido de abrir un diálogo constante y permanente entre el Ejecutivo y la ciudadanía. En próximos programas analizamos sus puntos fuertes y débiles.

También abordamos en esta ocasión diferentes iniciativas gestadas en Internet para ayudar en la catástrofe de Haití:

  • Los voluntarios del proyecto OpenStreetMap se han lanzado a mapear este país para que los equipos de rescate cuenten con buena información geográfica. Y todo gracias a que la licencia de OSM permite que cualquiera pueda utilizar sus datos.
  • El todopoderoso Google también está echando una mano donando 1 millón de dólares a las organizaciones que proporcionan ayuda humanitaria y habilitando Google Crisis Response, que permite buscar y dar información sobre personas desaparecidas y afectadas por el devastador terremoto de Haití. También ha actualizado las imágenes satelitales de la zona en Google Earth, para ayudar a las organizaciones a evaluar los daños.
  • Y más cerca, la ONG de Portugalete Lanbí cuenta minuto a minuto lo que allí sucede. Llevan ya muchos años trabajando en Haití y ahora todo se ha desmoronado. En la Universidad de Deusto hemos montado un blog para coordinar y buscar ideas de cara a recaudar fondos.

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Hablando de redes sociales en El Correo de Andalucía

a las 22:40

logo_web_el_correo
El otro día se puso en contacto conmigo Paco Veiga (con cuenta en Twitter recién estrenada :D ) para hacerme una entrevista en El Correo de Andalucía a raíz del post publicado sobre Facebook: Denuncia a las políticas de protección de datos de Facebook: ¿sabías a lo que jugabas?. Ante las preguntas, intenté alejarme del tinte alarmista que suelen buscar los medios de comunicación tradicionales (aunque sean versiones on-line). Y es que a modo de resumen, para mí, el uso de redes sociales (con sus términos de uso y condiciones) son como practicar sexo: si sabemos qué riesgos existen y cómo se pueden evitar, podremos disfrutar sin ningún problema. Pero la solución no es la abstinencia.

Aquí van las respuestas completas, dado que, para ajustarse al medio (y eludir mi pesadez), tuvieron que hacer tijeretazo, lo que hace que algunas quedaran un tanto huérfanas:

¿Conoce algún caso concreto de abuso por parte de Facebook que pueda servir de ejemplo de lo expuestos que están nuestros datos?

Casos de abuso no, pero es evidente que se utilizan nuestros datos. Desde la configuración personalizada de la publicidad que nos muestran a otros usos que desconocemos. Por ejemplo, un amigo me comentaba que cuando su estado en Facebook era el de soltero, casi todos los anuncios que le aparecían en la barra lateral eran de plataformas de contactos. En cuanto cambió a comprometido, desaparecieron esas notificaciones. Por tanto, debemos ser conscientes que con la actividad que llevamos a cabo dentro de la plataforma, indicamos qué música nos gusta, a dónde nos vamos de vacaciones, qué estudios tenemos, dónde trabajamos, … Es decir, los datos que todo especialista en marketing siempre ha querido tener para analizar y generar patrones de comportamiento. Y es que un dato aislado puede carecer de valor, pero el cruce de muchos de forma distribuida es una mina de oro.

De todas formas, no podemos llamar abusos a hechos que nosotros hemos aceptado en las condiciones de servicio. Líneas como las que siguen están dentro de esos términos que nos muestran al crear nuestras cuentas y que en contadas ocasiones leemos:

” [...] Para el contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y vídeos, nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de privacidad y aplicaciones: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con posibilidad de ser sub­ otorgada, sin royalties, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook. Esta licencia finaliza cuando eliminas tu contenido o tu cuenta (excepto en el caso en que tu contenido se ha compartido con terceros y éstos no lo han eliminado)”

Tampoco podemos olvidar que Facebook se rige bajo la legislación estadounidense en materia de protección de datos personales.

Este verano recibí un correo que me animaba a restringir una de las pestañas de opciones de Facebook para evitar que mis fotos acabaran anunciando productos de terceros. ¿Crees que eso era un bulo?

En este caso en concreto, Facebook tuvo que hacer un desmentido de los rumores sobre el uso de las fotos de sus usuarios en los anuncios de terceros. El matiz estaba en que podían usar tu imagen para indicar a tus contactos que usabas alguna aplicación (y que realmente tenías instalada), pero no en anuncios externos. Si no se desea tampoco aparecer como ejemplo, se puede indicar en la configuración de privacidad, seleccionando “Noticias y muro” y luego “Anuncios de Facebook”. Ahí podemos indicar que no deseamos mostrar a nadie nuestras acciones sociales en los anuncios.

¿Puedes dar consejos a neófitos para que usen esta herramienta sin que se corten los dedos?

Las redes sociales son nuevos espacios de comunicación y relación, pero no por ello se convierten en mundos de fantasía en los que nos reinventamos, sino que extienden nuestro día a día a Internet. Lo que haces en el “mundo off-line” es muy probable que lo traslades a este otro mundo “on-line”. Por tanto, el sentido común aquí nos puede ayudar como en muchos otros ámbitos de nuestra vida. Así que sólo es necesario combinar dos cosas: información y falta de miedo. Información para que podamos tomar nuestras propias decisiones y falta de miedo, porque “experimentar” es una de las máximas de Internet. La curiosidad debe sustentar nuestra actividad. Es como practicar sexo: si sabemos qué riesgos existen y cómo se pueden evitar, podremos disfrutar de él sin ningún problema. Pero la solución no es la abstinencia.

Eso sí, mi recomendación personal es que no publiquen en la Red algo que no deseen que sea público. Por mucho que pensemos que en plataformas como Facebook, nosotros decidimos quiénes tienen acceso a nuestro perfil, muchas veces, perdemos ese control.

¿Tiene la impresión de que hay seriedad en la persecución de los abusos por parte de la Agencia de Protección de Datos, etc?

La Agencia Española de Protección de Datos está atada de pies y manos en muchas ocasiones, ya que debe jugar con políticas legislativas nacionales ante la imposibilidad, hasta la fecha, de fijar unos estándares internacionales. Por ejemplo, puede interceder en plataformas españolas como Tuenti, obligándoles a adoptar medidas para verificar la edad de sus usuarios. Sin embargo, no puede hacer nada ante Facebook, MySpace, Twitter, … Son conscientes de que la mayoría de redes sociales “juegan” con avisos legales y políticas de privacidad redactados en un lenguaje de difícil comprensión para el usuario y que, además, cada día es menor la conciencia sobre la importancia de la privacidad.

En mi opinión, el peso no se tendría que poner tanto en acciones “a toro pasado”, sino ser más proactivos. La clave está en una buena formación y en hacer partícipes a los ciudadanos de los pros y contras de esa identidad digital distribuida que cada día nos creamos (y nos crean). Una baba de caracol que es difícil hacer desaparecer (para lo bueno y para lo malo).

No sé si conoces algunos otros malos hábitos, webs capciosas, o cosas similares. Si es así, háblame de ellos.

Casi todas las webs capciosas explotan uno de los fallos de seguridad más comunes y difíciles de resolver: la estupidez humana (para ella no hay parche). Y es que la ingeniería social es una de las técnicas preferidas por los crackers o interesados en recabar información. Para muestra, los muchos casos que se dan de despidos de empleados que, estando de baja, publican en redes sociales que se han ido de vacaciones, u otros usos de este mismo calibre. Aquí la debilidad de la cadena no está en la herramienta, sino en la persona.

FacebookEl verano está calentito y no sólo por las altas temperaturas que nos derriten estos días. Y si no, que se lo digan a los responsables de Facebook, que acaban de recibir una denuncia en Los Angeles por parte de cinco usuarios, que les acusan de “violar las leyes de protección de datos y ofrecer a anunciantes información privada“.

Pero, ¿esos usuarios hicieron clic en el botón Registro, indicando con ello que habían leído y aceptado las Condiciones de uso y la Política de privacidad? Hay unas condiciones abusivas que todos deberíamos ya tener más que presentes: jugamos con sus reglas (no me vale la pataleta posterior). Está claro que Facebook no nos lo va a poner fácil (es una empresa que quiere monetizar su materia prima: los datos de los usuarios). Así que usará mucha palabrería y términos técnicos para que no entendamos ni jota o nos dé pereza la lectura completa de sus condiciones de uso. Pero aún así hay párrafos muy claritos:

” [...] Para el contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y vídeos, nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de privacidad y aplicaciones: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con posibilidad de ser sub­ otorgada, sin royalties, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook. Esta licencia finaliza cuando eliminas tu contenido o tu cuenta (excepto en el caso en que tu contenido se ha compartido con terceros y éstos no lo han eliminado)”

Es decir, todo lo que subas al caralibro podrá ser usado y vendido a terceros. Pero hay más:

Cuando visitas Facebook nos proporcionas dos tipos de información: por un lado, datos personales que revelas conscientemente y, por otro lado, información de uso que recopilamos a medida que interactúas con nuestro sitio web.

[...] Como usuario, publicas contenido (tal y como éste se define en las Condiciones de uso de Facebook) en el sitio bajo tu propia responsabilidad. A pesar de que te permitimos establecer opciones de privacidad que limitan el acceso a tus páginas, debes tener en cuenta que ninguna medida de seguridad es perfecta o inexpugnable. Recuerda que no podemos controlar las acciones de los usuarios con quienes decides compartir tus páginas e información. Por lo tanto, no podemos garantizar ni aseguramos que el contenido que publiques en el sitio no será visto por personas no autorizadas. No nos hacemos responsables de que algún usuario burle las configuraciones de privacidad o las medidas de seguridad del sitio. Entiendes y aceptas que, incluso después de la eliminación de contenido perteneciente a un usuario, copias del mismo pueden permanecer visibles en páginas en memoria cache o archivadas, o bien si otros usuarios lo han copiado o almacenado.

[...] Facebook también puede recabar información sobre ti de otras fuentes, como periódicos, blogs, servicios de mensajería instantánea y a través del uso que otros usuarios hagan del servicio de Facebook (por ejemplo, al etiquetar fotos) para así proporcionarte información más útil y una experiencia más personalizada.

No sólo pueden usar tu información cuando quieran, sino que si la lías parda, eres el total responsable. Y por supuesto, si ellos pierden algo, no se hacen cargo. Pero es lo que hay. De hecho, en abril de este año, Facebook animó a sus usuarios a crear un borrador colaborativo de los Términos y Condiciones. Luego se sometió a votación el cambio a ese borrador o continuar con la anterior política. ¿Imagináis cuántos participaron? A pesar de que Facebook anunció la votación de los TOS en la página inicial de todos los usuarios, menos del 1% que lo vio, participó.

Nos reservamos el derecho de cambiar nuestra Política de privacidad y nuestras Condiciones de uso en cualquier momento. Los cambios no materiales y aclaraciones entrarán en vigor inmediatamente, mientras que los cambios materiales entrarán en vigor a los 30 días de su publicación en esta página.

Por cierto, también recordar que Facebook se rige por la legislación estadounidense.

Mi recomendación (no me cansaré de repetir una y otra vez): no compartir en Facebook información que no quieras que sea conocida por todo el mundo, porque no sabes qué usos futuros se podrá hacer de la misma. Esto no es un alegato para demonizar la herramienta, ni mucho menos. Es como decir que para evitar contagios virales no salgas de casa. Simplemente es para que seamos conscientes de a qué nos exponemos. Con toda la información en la mano, que cada uno decida qué hace y qué no.

Por cierto, en el último taller de Aprendices sobre propiedad intelectual se habló de un posible proyecto consistente en publicar en palabras fáciles y llanas las condiciones de uso de las plataformas web. ¿Alguien se anima?

Gracias a MaY por el aviso de la noticia.

Foto de robleto – CC-by-nc-nd

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  • Categorías: Web 2.0
  • Aquí está el material que usé ayer en el curso sobre redes sociales en la Universidad Camilo José Cela. La base es la del taller de iCities pero con tres nuevos apartados: una explicación más exhaustiva de Twitter, otra sobre Facebook y un último apartado de seguridad en las redes sociales. Todo está agregado en el wiki.

    Twitter

    ¿Qué es el microblogging?

    La vida está llena de sorpresas. Y si no, que se lo digan a los ingenieros de telecomunicaciones que idearon en su día un canal para mandarse mensajes de control. Si alguien les hubiese indicado que esos mensajes se popularizarían como un servicio de usuario para el envío de texto corto entre teléfonos móviles (los famosos SMS), no hubiesen dado crédito. Que se use ese canal y no el de voz es la razón de que la longitud máxima de un SMS sea de 160 caracteres.

    Esta misma tendencia se ha trasladado recientemente a Internet de la mano del microblogging, también conocido como nanoblogging: publicaciones de texto de 140 caracteres como máximo para contar qué estamos haciendo en cada momento. Si a esto se le agrega el componente social que posibilita que seleccionemos nuestra red de amigos (aquellos que queremos que vean nuestros mensajes y de los que deseamos estar al tanto de sus vidas), ya tenemos un chat asíncrono en comunidad que requiere un alto nivel de atención. Es decir, se trata de la suma de blogs, redes sociales y mensajería instantánea, con un importante componente de inmediatez y movilidad.

    ¿Qué es Twitter?

    Es el servicio gratuito de microblogging más popular y extendido en la Red, donde se publican tweets (mensajes) de no más de 140 caracteres. La red social se compone de followers (los que nos siguen) y following (a los que nosotros seguimos), que no tienen por qué coincidir. Podemos publicar cosas en abierto o tener nuestro canal privado, que sólamente lo leerán los usuarios a los que demos permiso. Nomenclatura: @nombredeusuario para dirigirnos a alguien en concreto; RT: @usuario texto para hacer de repetidor de un tweet que alguien ha escrito; #hashtag para etiquetar nuestro mensaje y que se encuentre más fácilmente (así se forman los denominados trending topics o temás más “calientes” en cada momento); d @usuario para mandarle un mensaje directo que sólo leerá él.

    Sólo se puede publicar texto, pero existen servicios para agregar:

    • Imágenes: Twitpic
    • Archivos de toda clase como fotos, vídeos, documentos (word, power point, excel), archivos zip, plugins…: FileSocial
    • Canciones: se puede sincronizar con otros servicios como blip.fm de forma que cada vez que publiquemos una canción ahí, aparezca también en twitter
    • Posts de nuestros blogs (o de cualquier cosa que tenga RSS): gracias a Twitterfeed podremos configurar cualquier canal RSS para que, cada vez que se publique algo nuevo, aparezca en nuestra cuenta de Twitter. Podremos además configurar un prefijo o sufijo que acompañe al enlace a ese contenido

    Los usos que se le dan a Twitter son muy variados y cada vez más alejados del inicial “¿Qué estás haciendo?”. Ejemplos:

    • Durante los congresos, se ha convertido en un foro de discusión en tiempo real. Mientras que los ponentes están disertando a la masa, esa masa genera su conversación en paralelo, teniendo un papel más activo y logrando que personas que no están en ese evento, también participen.
    • Otro ejemplo lo encontramos en las pasadas elecciones estadounidenses, donde los candidatos han ido narrando todos sus movimientos a través de Twitter. La Red es ya un canal de comunicación más que ha logrado una alta movilización por parte de los ciberactivistas. En este caso se demostró que los demócratas llevaron a cabo una mejor campaña en Internet. Sólo era necesario comparar los seguidores del canal de Barack Obama (por encima de los 112.000) y sus más de 250 actualizaciones, frente a los cerca de 5.000 followers de John McCain con sólo 25 twitteos. Casos como el de las pasadas elecciones iraníes también lo corroboran.
    • Compartir información y conocimiento como en una lista de correo, un foro o como si fuera nuestro del.icio.us donde publicamos enlaces de interés.
    • También ofrece muchas posibilidades como canal de emisión corporativa para las empresas. Dell, compañía que desarrolla y vende ordenadores, ha creado una cuenta para lanzar ofertas especiales a sus seguidores.
    • Medios de comunicación como El País, CNN o Times lo usan para distribuir sus titulares y mantener informados a sus usuarios de noticias de última hora.
    • Socialización y networking.
    • Coordinar equipos de trabajo y proyectos (aunque para esto es más recomendable yammer.com, un twitter para empresas sin límite de caracteres y que agrupa por el dominio de nuestra dirección de correo).
    • Cubrir un evento o noticia. Twitter se suele sobreactivar ante sucesos importantes. Por ejemplo, el día de la muerte de Michael Jackson, se colapsó: 9 de los 10 Trending Topics eran referentes al Rey del Pop.
    • Incluso se pueden materializar ideas más peregrinas, como la que nos ofrece el proyecto Botanicalls: un nuevo canal de comunicación entre plantas y humanos. Se trata de un sistema que se conecta al vegetal y hace que éste mande su estado en tiempo real a la plataforma. Puede ser interesante ver a nuestro geranio lanzando mensajes de auxilio al ciberespacio si se queda sin agua.
    • Y existen casos más extremos derivados de la urgencia, como el ocurrido en marzo de 2008. Mientras un tornado azotaba Oklahoma, sus habitantes fueron narrando la localización exacta del mismo en cada momento. O el de los bomberos de Los Ángeles, que aprovechan la utilidad para informar en tiempo real de las alertas ocurridas en la ciudad.

    Para seguir lo que se dice sobre un tema en concreto, tenemos el buscador. Si introducimos un término de búsqueda, nos genera un rss asociado que podremos seguir mediante nuestro lector de feeds favorito.

    Si estamos siguiendo un congreso en el que se ha decidio una etiqueta común para todos los tweets, podemos usar Twubs , una especie de salón donde aparecen todos los mensajes de esa etiqueta y desde el que podemos escribir automatizando la inclusión de la misma.

    Existen muchas otras plataformas de terceros, que gracias a la API de twitter, le agregan funcionalidad. Según Biz Stone (co-fundador), más del 50% del tráfico les llega a través de esa API. En Twituneando hay una buena recopilación.

    Facebook

    La wikipedia nos dice que se trata de un sitio web formado por muchas redes sociales o, dicho de otra manera, un pegamento donde los usuarios se crean perfiles en los que van agregando material de otros servicios (imágenes de flickr, vídeos de youtube y así hasta un largo etcétera) y que comparten con sus contactos. Desde Facebook se puede jugar, mostrar nuestras películas favoritas, descubrir nueva música, invitar a cervezas (eso sí, virtuales),… Todo ello gracias a que está abierto a desarrolladores, de manera que cualquiera puede hacer mini-aplicaciones que funcionen y se integren en la plataforma. Aquí tenemos la principal razón de su éxito y la que le da mayor valor puesto que ya cuenta con más de 20.000 programas de terceros.

    Repasemos ahora un poco su historia y cómo se ha ido fraguando el proyecto. Allá por 2004, un estudiante de la Universidad de Harvard, Mark Zuckerberg, junto a dos amigos decidió empezar a construir una comunidad virtual. Originalmente esta red social fue creada exclusivamente para la comunicación entre estudiantes estadounidenses. De ahí proviene su nombre, ya que es el mismo que recibe el boletín que las universidades entregan a los alumnos que comienzan una nueva carrera para que se conozcan entre ellos (libro de caras). Es por esta razón que hasta 2006 no estaba permitido el registro ni la creación de cuentas a personas que no contasen con una dirección de correo electrónico de una universidad norteamericana. Sin embargo, tras comprobar el éxito que estaba cosechando, se eliminó la restricción para poder ampliar horizontes publicitarios. Esta decisión levantó una cierta polémica entre los usuarios que ya estaban haciendo uso de la plataforma, dado que se perdía la esencia estudiantil. Pero como diría Quevedo: Poderoso caballero es don dinero.

    Su mayor crecimiento, en 2008, ha venido de la mano de personas con edades comprendidas entre los 35 y 49 años (24,1 millones). Sólo tardó cinco semanas en pasar del hito de los 150 millones de usuarios a los 175 y sigue creciendo a un ritmo de 600.000 por día (según estadísticas de comScore). Si fuese un país, sería ya el sexto más poblado.

    El área principal de trabajo en Facebook es nuestro perfil, desde el que podremos ir configurando y añadiendo toda la información. Además de perfiles, existen grupos y páginas. Los perfiles son para las personas (éstas agregan contactos). Las páginas para las empresas, productos, … (éstas agregan fans). Los grupos son para un conjunto de personas que tienen un interés común (los miembros no tienen por qué ser contactos entre ellos).

    En facebook seremos capaces de buscar y agregar amigos, así como de instalar aplicaciones. Esta instalación se hace en el propio portal (no se añade nada a nuestro ordenador). Se pueden lanzar eventos (es una plataforma ideal para avisar a la gente de dónde y cuándo se va a producir un acontecimiento). Mediante RSS se puede seguir la actividad de nuestros amigos e incluso cuenta con un chat propio. Por tanto, entretenimiento, comunicación e información se unen bajo un mismo paraguas. Además, si bien el proyecto arrancó inicialmente en el lenguaje de Shakespeare, ahora ya cuenta con versiones en francés, alemán y castellano, por lo que el idioma tampoco es una barrera.

    En 2009 ha hecho una serie de cambios importantes:

    • Lavado de cara de su interfaz, con un parecido más que sospechoso a Twitter
    • Cambio en la forma de gestionar las actualizaciones de nuestros contactos. Ahora se puede decidir quién sale en la sección Noticias (página inicial que muestra la actividad de nuestros amigos), lo que potenciará el agregar a contactos con más alegría y que se establezcan lazos aún más débiles

    Seguridad

    La ingeniería social es el mayor peligro en las redes sociales. Las grandes compañías poseen servidores perfectamente bastionados ante intrusos externos. Sin embargo, la seguridad de estas redes es tan fuerte como el más débil de sus eslabones: el usuario. Si se engaña a éste para que dé sus claves o pinche en un enlace malintencionado, de nada servirán las barreras físicas que pongan las plataformas. Nathan Hamiel y Shawn Moyer indicaron en el Black Hat 2008: “Es posible que no pueda atacar a Facebook o a MySpace, pero sí puedo atacar a sus usuarios todos los días. No pongas nada en una cuenta de Facebook que no consideres público“. Además, los crackers cada día se tienen que esmerar menos porque nosotros mismos aireamos todos nuestros datos. Hasta el mismísimo nuevo jefe de los servicios secretos británicos ha visto su seguridad personal comprometida.

    Otra cuestión a valorar son las condiciones de uso de casi todas las redes sociales virtuales (asustan). Juegan con un lenguaje complejo para que aceptemos cosas impensables sin leerlo siquiera. Muchas veces lo hacen para cubrirse las espaldas, pero otras tantas, para usar nuestros datos.

    Por ejemplo, las condiciones de uso de Facebook cuentan con algunas cláusulas que le otorgan la propiedad sobre los contenidos que se crean en ella. Concretamente éste es el párrafo de la discordia:

    Para el contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y vídeos (“contenido de PI”), nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de privacidad y aplicaciones: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con posibilidad de ser sub-otorgada, sin royalties, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook (en adelante, “licencia de PI”). Esta licencia de PI finaliza cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta (excepto en el caso en que tu contenido se ha compartido con terceros y éstos no lo han eliminado).

    También hay que ser cuidadoso de cómo se dejan las opciones de privacidad (quién puede ver qué). Según Ofcon 2008, el 41-44% deja las opciones por defecto.

    Como me decían vía twitter, últimamente me estoy volviendo la chica “Redes sociales” y como me dicen mis amigos: “me estoy encasillando;-)

  • 1 Comentario
  • Categorías: Web 2.0
  • El sesgo de edad en las redes sociales

    a las 0:07

    generaciones
    Las redes sociales están de moda. Es algo indudable porque hasta los menos diestros en Internet están en ellas. Esto y que los altos cargos y directivos de empresas quieren conquistarlas (aunque no sepan utilizarlas), son claros indicios. “Mi empresa tiene que estar en todas“, es la frase que últimamente más escucho. Una pena no tener a mano este botón para pulsar.

    Me maravilla cómo dejan de contabilizar el esfuerzo en horas de sus empleados para estar en redes sociales que es, más que probable, que no le interesen a la actividad de su empresa. Y para identificar esos sitios, lo primero que tenemos que meditar es el sesgo de edad existente en las principales plataformas. Por ejemplo, si te dedicas a vender mecedoras, quizás no sea muy acertado que gastes tiempo en Tuenti.

    Veamos las más populares por estos lares:

    • Tuenti: aquí el propio nombre de la red nos indica la edad que más o menos tendrán sus usuarios: unos 20. Yo me atrevería a decir que pasados los 25, el uso empieza a bajar y se mueven a sitios “más serios”. La migración lógica nos dice que suele ser a Facebook. Analizando los accesos a Internet de la Universidad de Deusto, podemos constatar que esta red es la más exitosa entre nuestros alumnos, muy por encima de Facebook. Es por tanto la Universidad la época de cambio, en la que conviven ambos perfiles y tras finalizar esta etapa, Tuenti deja paso a Facebook, asomando ya LinkedIn (por aquello de empezar a buscar trabajo).
    • Facebook: como ya indicábamos anteriormente, los usuarios de esta red empiezan con los twenty muy avanzados. Su tiempo de vida es más largo que el de Tuenti, alargándose hasta casi los 40.
    • LinkedIn: sin duda, es la red más seria de todas. Tiene una premisa que limita la edad de sus usuarios: éstos, normalmente, tienen un trabajo o están a la búsqueda de uno. El networking laboral suele nacer tras unos años de desempeño.
    • Twitter: aunque pudiera parecer un servicio colonizado por la gente más joven, recientes estudios indican lo contrario. Según una encuesta realizada por la Universidad de Pace, a pesar de que el 99% de los estadounidenses de 18 a 24 años tiene un perfil (o más) en una red social, apenas un 22% utiliza Twitter. Sorprende además que el 54% lo usa para seguir a celebridades (supongo que será el tirón de Ashton Kutcher, Demi Moore y demás familia). Desde comScore también nos dicen que las personas que más usan Twitter son las de 45 a 54 años.

    Una vez analizado esto, otro error muy común es desembarcar en todas las redes con el mismo mensaje y lenguaje, sin valorar la forma en la que se “habla” allí. Y es que está claro que no se conversa de igual manera en Tuenti que en LinkedIn. Esto se puede ilustrar estupendamente con el típico ejemplo de tus padres intentando usar palabras como “mola, chachi, …“. De hecho, en las anteriores elecciones nacionales, muchos fueron los partidos que se atrevieron a entrar en Tuenti con su mensaje político igualito al de la campaña. Resultado: un cero a la izquierda.

    Por cierto, ya que hace un tiempo hablábamos del sentimiento de pertenencia, éste también es un dato importante a valorar, dado que la raza, las etnias o el nivel de educación también hacen ghettos en el cibermundo.

    Facebook, el pegamento de la web 2.0

    a las 22:05
    perfiles_facebookImagen modifica a partir de ésta de loungerie (cc by-nc-sa)

    Artículo publicado en la Revista Deusto Nº 99 (verano 2008)

    Hace unos años, cuando paseaba por las aulas informáticas de la Universidad y veía a alguien navegando por Facebook, sabía a ciencia cierta que se trataba de un alumno de intercambio. Sin embargo, en la actualidad las cosas han cambiado y esta plataforma social ha llegado a nuestro territorio para conquistarlo (con permiso de Tuenti).

    Pero como no es del todo recomendable empezar una casa por el tejado, lo mejor será que primeramente expliquemos qué es Facebook. La wikipedia nos dice que se trata de un sitio web formado por muchas redes sociales o, dicho de otra manera, un pegamento donde los usuarios se crean perfiles en los que van agregando material de otros servicios (imágenes de flickr, vídeos de youtube y así hasta un largo etcétera) y que comparten con sus contactos. Desde Facebook se puede jugar, mostrar nuestras películas favoritas, descubrir nueva música, invitar a cervezas (eso sí, virtuales),… Todo ello gracias a que está abierto a desarrolladores, de manera que cualquiera puede hacer mini-aplicaciones que funcionen y se integren en la plataforma. Aquí tenemos la principal razón de su éxito y la que le da mayor valor puesto que ya cuenta con más de 20.000 programas de terceros.

    Repasemos ahora un poco su historia y cómo se ha ido fraguando el proyecto. Allá por 2004, un estudiante de la Universidad de Harvard, Mark Zuckerberg, junto a dos amigos decidió empezar a construir una comunidad virtual. Originalmente esta red social fue creada exclusivamente para la comunicación entre estudiantes estadounidenses. De ahí proviene su nombre, ya que es el mismo que recibe el boletín que las universidades entregan a los alumnos que comienzan una nueva carrera para que se conozcan entre ellos (libro de caras). Es por esta razón que hasta 2006 no estaba permitido el registro ni la creación de cuentas a personas que no contasen con una dirección de correo electrónico de una universidad norteamericana.

    Sin embargo, tras comprobar el éxito que estaba cosechando, se eliminó la restricción para poder ampliar horizontes publicitarios. Esta decisión levantó una cierta polémica entre los usuarios que ya estaban haciendo uso de la plataforma, dado que se perdía la esencia estudiantil. Pero como diría Quevedo: Poderoso caballero es don dinero.

    En la actualidad ya cuenta con más de 60 millones de usuarios activos, cifra que va creciendo casi de forma exponencial. Y muchas son las novias que le pretenden. Entre ellas se encuentra Microsoft, que está deseoso de hacer una compra sonada en el mundo de la web 2.0 para poder plantar batalla a Google.

    El área principal de trabajo en Facebook es nuestro perfil, desde el que podremos ir configurando y añadiendo toda la información. También seremos capaces de buscar y agregar amigos, así como de instalar aplicaciones. Esta instalación se hace en el propio portal (no se añade nada a nuestro ordenador). Mediante RSS se puede seguir la actividad de nuestros amigos e incluso cuenta con un chat propio. Por tanto, entretenimiento, comunicación e información se unen bajo un mismo paraguas. Además, si bien el proyecto arrancó inicialmente en el lenguaje de Shakespeare, ahora ya cuenta con versiones en francés, alemán y castellano, por lo que el idioma tampoco es una barrera.

    Comunidades como Facebook son las que nos recuerdan que no hay que subestimar el poder de las redes sociales. Para ilustrar esto, pondré un ejemplo bastante llamativo del uso que se le puede dar como canal de difusión. En febrero de 2008, miles de colombianos se echaron a la calle en una movilización contra la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Ésta movilización se gestó en la plataforma.

    Pero no todo son flores en el campo. También encontramos unos cuantos cardos. El primero reside en las condiciones de uso (esa letra pequeña que nadie lee cuando se registra en un nuevo servicio). Y es que cuenta con algunas cláusulas que le otorgan la propiedad sobre los contenidos que se crean en ella. Concretamente éste es el párrafo de la discordia:

    Al publicar el Contenido de Usuario en cualquier parte del Sitio, otorgas automáticamente a la Compañía, y manifiestas y garantizas que tienes derecho a otorgar a la Compañía, una licencia irrevocable, perpetua, no exclusiva, transferible, plenamente desembolsada y mundial (con derecho de sublicencia) para usar, copiar, reproducir públicamente, mostrar públicamente, reformatear, traducir, obtener extractos (totales o parciales) y distribuir dicho Contenido de Usuario para cualquier fin, ya sea comercial, publicitario o de otro tipo, en relación con el Sitio o la promoción del mismo, para preparar trabajos derivados de dicho Contenido de Usuario o incorporarlo a otros trabajos, y para otorgar y autorizar sublicencias de lo anterior. Podrás retirar tu Contenido de Usuario del Sitio en cualquier momento.

    Suponemos que un gigante de la Red no se va a interesar en reclamar estos derechos… pero quién sabe qué nos deparará el futuro.

    Otra cuestión incongruente es que, si bien Facebook se surte de datos de otros servicios abiertos, ellos no ofrecen información de cara al exterior si no se está registrado. Es decir, si no tienes cuenta, no podrás ver el perfil de las personas. Una concepción un tanto desigual de lo que supone la web colaborativa.

    Como conclusión, sólo me falta recalcar algo llamativo (al menos para mí). Nos encontramos en una sociedad en la que la intimidad pasa a ser un bien despreciado. Con el éxito de sitios web como Facebook demostramos nuestro placer por el exhibicionismo. Dejamos nuestros gustos, nuestras preferencias de consumo, nuestras fotos y muchos más datos al amparo de unos totales desconocidos. Si nos solicitasen esto mismo en un centro comercial, pondríamos el grito en el cielo. Sin embargo, lo hacemos voluntariamente en una plataforma de la que desconocemos sus intenciones y a la que le cedemos un perfil completo nuestro.

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