Simbología cambiante

esvastica
En ocasiones, palabras, nombres o símbolos pueden perder todo su significado o verlo degradado al ser asumido como emblema de algo negativo. Además, no sé porqué extraña razón, siempre nos quedamos con lo malo de las cosas.

Un claro ejemplo de esto es la esvástica. En cuanto vemos este símbolo, inmediatamente nuestra cabeza lo asocia al fascismo y los nazis. Sin embargo, pocas personas saben que la esvástica, en su inicio, fue un símbolo positivo perteneciente a múltiples culturas: budista, hindú, griega, azteca,…

Pasando a temas más frívolos, nos encontramos con el problema de los nombres propios y las personas famosas. Tienes un hijo/a y pasas días, semanas e incluso meses seleccionando el nombre que más te gusta y que menos le hará sufrir en su infancia (¡qué crueles son los niños!). Tanta meditación tiene como fruto un nombre estupendo que de un día para otro deja de serlo gracias a ese personajillo que fue a Gran Hermano a dar la nota o a esa princesa que pasó de periodista a futura reina de España.

Es curioso cómo las palabras cambian con el paso del tiempo. Y es que nunca estaremos a salvo de la propia ferocidad de la raza humana.

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Lorena Fernández

Por el día, directora de identidad digital en la Universidad de Deusto. Por la noche, rompiendo techos de cristal en Doce Miradas. Y como dormir está sobrevalorado, colaboro en Radio Bilbao en la sección "De las ondas a la red" del programa Hoy por Hoy Bilbao. Puedes saber más de mí o echar un vistazo a mis publicaciones, cursos y participación en congresos.

4 thoughts on “Simbología cambiante

  1. El tema de la esvástica, es un tema ya conocido, porque era el símbolo representativo del budismo, aunque no hay que irse tan lejos..

    justo antes de que Hitler la adoptase, ya lo habían hecho los finlandeses, que pusieron la esvástica en todos los aviones de la primera guerra mundia, y en los hombros de los uniformes de alguna división.

    pero lo más claro es el la representación de “lo infinito” de Buda, que se le puede ver en casi todas las estatuas con la esvástica tatuada en el pecho.

    Como curiosidad, hay una teoría que dice que el lauburu y la esvástica tienen el mismo origen. Y es que el sol, antes se dibujaba con un circulo con una cruz en medio. Cuando se descubrió que el sol se movía, se generó tanto la esvástica como el lauburu, y ambos representaban el sol. pero esto es sólo una teoría… (lo que es seguro es que no representa a Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra, como se vende mayormente…)

  2. Por lo que leí en Wikipedia, el lauburu es de origen celta, y no se sabe cuando arraigo en el pueblo vasco… Y la teoría de que son las 3 provincias y Navarra, es por lo menos, absurda

  3. Saludos

    Los Nazis lo adoptaron de la simbología Romana, a fin de cuentas, muchas de las formas, enseñas y demás, vienen de la idea imperial romana (tan arraigada en el que sería sucesor de dicho imperio en la zona occidental de Europa)…

    EN fin, es otro símbolo como cualquiera, lo malo es que tenemos un muy mal recuerdo de su uso.

    Algo parecido pasa con el Yugo y las flechas, que la Falange Española (y su gente) pervirtió, siendo un símbolo ya usado por los Reyes Católicos (bueno, tampoco es que tengamos grandes recuerdos de esa gente, pero ya me entienden).

    Hasta cierto punto, esto me recuerda a las razones por las que la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna (FICR) aprobó el diamante rojo sobre fondo blanco y todos los problemas que daba usar una Cruz Roja (siendo su uso por razones “no-cristianas” y con un origen “no-cristiano”) o la media luna roja, que es cuando un signo se ve tan influenciado por el significado que otros le dan al mismo que pierde todo su sentido.

    Hasta Luego 😉

  4. Pues si, la esvástica es uno de los simbolos malditos por un mal uso.
    La primera vez que me contaron su historia completa tendría unos 12 años o asi. Me pareció curioso.
    Y me lo sigue pareciendo. Los simbolos cambian de dueño, significado e incluso, llegan a perder ambos, convirtiendose en meros elementos estéticos (no hay más que ver las cruces de todo tipo que lucen los góticos).

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