Recordemos que John es software libre, así que si visitamos su página, podremos descargarnos tanto su ejecutable como su código (ya tenemos disponible la versión estable 1.7.0.2).

La instalación es tan simple que no requiere instalación ;-) Sólo tendremos que bajarnos el ejecutable y empezar a funcionar. Eso sí, en windows, si tenéis algún antivirus instalado, os dirá que es una herramienta del mal y puede que incluso os la borre del tirón.

En sistemas linux sabor Debian podemos también instalarlo con un simple:

apt-get install john

Sin embargo, si sois de los linuxeros de bytes en el pecho, podéis compilarlo a mano. Para ello nos descargamos las fuentes de aquí:

John the Ripper 1.7.0.2 (Unix - tar.gz, 784 KB) y su firma.

Descomprimimos con la siguiente instrucción:

tar -xzvf john-1.7.0.2.tar.gz

Entramos en la carpeta john-1.7.0.2/src y ejecutamos el comando: make clean generic. Si todo ha ido bien, se nos habrá creado un ejecutable denominado john en la carpeta john-1.7.0.2/run. Para probarlo, lanzamos:

./john –test

¿A que esta parte ha sido fácil? Pues mañana mismo empezaré a explicar el funcionamiento.

En anteriores capítulos de la saga:

¿Cómo de seguras son tus claves?
¿Cómo de seguras son tus claves? (segundo asalto)

  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google
  • BarraPunto
  • LinkedIn
  • Technorati
  • TwitThis
  • Pownce
  • Wikio
  • MySpace
  • E-mail this story to a friend!
  • Print this article!