Enchufismo

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Foto: 416style

El otro día escuché una historia que me hizo reír y reflexionar a la vez. Los personajes son reales pero no pondré nombres por no revelar sus identidades.

Un profesor de una prestigiosa universidad impartía una asignatura de las duras de pelar (de esas que hacen que todo estudiante tiemble y le entren sudores fríos con sólo escuchar su nombre).

Como la universidad era de renombre, los alumnos eran de lo más selecto de la sociedad (y por tanto con unos enchufes también inmejorables), así que el profesor, llegada la época de exámenes, recibía innumerables llamadas telefónicas de ministros, diplomáticos, etc… que tenían a algún sobrino, hijo o amigo en su clase.

Eran tantos los favores que le pedían y tan cansado estaba del tema que decidió tomar cartas en el asunto. El día del examen, justo antes de comenzar, dijo en alto a sus alumnos:

Como ya me conocen bien, sabrán ustedes que tengo una cabeza horrible y se me ha olvidado traer la lista de referidos. Así que, si me hacen el favor, todos aquellos que vengan recomendados, que se pongan a un lado del aula para que les vaya tomando nota y el resto que se siente para empezar el examen

Obviamente ninguno se atrevió a levantarse y llegaron los suspensos a mansalva. Cuando los ministros, diplomáticos,… llamaban indignados al profesor, éste alegaba que si había suspendido a su sobrino, hijo, amigo,… era porque no se había levantado para avisarle.

Eso es tener ingenio contra los caraduras!!

Hoy en día, los enchufes están a la orden del día y si no tienes un buen padrino, no consigues nada. Es así de triste. De nada sirve que te hayas pasado años estudiando como un loco o que seas una persona brillante, porque siempre tendrás que trabajar para el típico sopla-gaitas al que le han dado todo en bandeja en la vida y que con un par de conocidos consigue lo que quiere (aunque no sepa hacer la ‘o’ con un canuto).

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Lorena Fernández

Por el día, directora de identidad digital en la Universidad de Deusto. Por la noche, rompiendo techos de cristal en Doce Miradas. Y como dormir está sobrevalorado, colaboro en Radio Bilbao en la sección "De las ondas a la red" del programa Hoy por Hoy Bilbao. Puedes saber más de mí o echar un vistazo a mis publicaciones, cursos y participación en congresos.

10 thoughts on “Enchufismo

  1. Y no te das una idea de lo que se sufre ese fenómeno en la Administración Pública, con los funcionarios…

  2. ¿No es mucho más productivo pensar en qué puedes hacer tú para mejorar tu situación que mosquearte porque a otros se lo hayan regalado?

    Cuando te planteas que todo depende de tener padrinos dejas de pensar. Cuando te preguntas cómo llegar lejos sin ellos, empiezas a pensar.

    Hay mucha gente que ha llegado muy lejos sin tener padrinos, quizás más que gente con padrinos. Ya se sabe que el hambre agudiza el ingenio.

    Y, por cierto, tener y desarrollar una red de contactos, también es un activo. Nadie llega muy lejos sólo.

  3. Sólo no estoy de acuerdo con una cosa Lore: con lo de “hoy en día”. Los enchufes siempre han sido (y por desgracia serán) lo que son hoy en día. Y yo añadiría otra cosa: los apellidos. En sociedades tradicionales, como por ejemplo mi Sevilla natal, tener determinados apellidos te abre muchas, muchas puertas aún sin que nadie te conozca.

  4. Saludos

    Como todo, podemos reducirlo al típico “así es el fútbol” (fíjense que realmente esa frase lo resuelve todo, es como decir “42” ante cualquier pregunta).

    Bueno, ahora más “en serio”, para los defensores del mercado y tal; o simplemente de la “meritocracia”, las argollas o el tener bara (para introducir dos sinónimos de mi tierra a “enchufe”) destrozan el sistema en general, puesto que introducen elementos discordantes en el entramado. El problema no es que entren (porque si entran por bara pero valen para su puesto, oiga, bien ganado que se lo queda) sino que muchos no salen, esto es, no se lo merecen para nada, ni demuestran capacidades para quedarse con el puesto. Pero un apellido manda más.

    Es un poco como los máster, que no es más que un enchufe pagado (las mentadas bolsas de empleo son eso), al menos muchos se han quedado en eso. Luego hay gente con máster en puestos medios que no tienen ni idea de lo que hacen, y que las castañas las quitan del fuego el becario y el precario de turno, pero el hijito de papá que no sólo tiene bara, sino un máster de estos que menciono.

    Ojo, apunte a parte los que sí tienen idea de lo que hacen.

    Como decía al comienzo, para cerrar como empezaba, el fútbol es así.

    Hasta Luego 😉

    PD: Como se pueden imaginar, este tema en Derecho es el pan nuestro de cada día, las grandes familias funcionan así, con generaciones interminables de juristas ocupando puestos de Socio en tres patadas… Y no, para responder un poco al segundo comentario, no es que no hagas nada para mejorar la situación propia, pero no quita para poder quejarse ¿o una cosa excluye la otra?

  5. Yo no le voy a negar a nadie el recurso del pataleo, simplemente lo considero una pérdida de tiempo.

    Creo que es mucho más productivo dedicar menos tiempo a quejarse de lo mal que está el mundo y empezar a hacer algo para mejorarlo.

  6. @jaizki: yo no creo que el pataleo sea siempre una pérdida de tiempo porque si nadie se queja, a veces los problemas no salen a la luz.

    Es como el tema de la vivienda digna. Muchas personas pueden pensar que manifestarse no va a valer para nada y prefieren quedarse en sus casas en vez de reclamar sus derechos. Los estudiantes franceses son el más claro ejemplo de que en ocasiones sí funciona el tema de la protesta.

    Si mañana todos saliesemos a la calle pidiendo que el acceso a un empleo se haga por las aptitudes de cada uno y no por los ‘conocidos’, quizás otro gallo cantaría.

  7. Loretahur, me estás dando la razón. 😉

    Si crees que lo que puedes hacer para mejorar tu situación es organizar una marcha como la de los estudiantes franceses, no me lo cuentes, ¡empieza a organizarla! Eso es acción, contar lo mal que está todo, no.

    Respecto al tema de la vivienda digna, creo que el mayor problema es el analfabetismo financiero de la población. Pero lo peor, es que la ignorancia es muy atrevida, y no sólo no saben, si no que creen que saben y no escuchan, no quieren aprender.

  8. @Jaizki: ¿Qué yo te estoy dando la razón? Eso nunca 😛

    Anímate a la tertulia de radio de la semana próxima y lo discutimos cara a cara 😉

  9. Loretahur, será un placer debatirlo en la radio. Le había contestado a Mentxu que iba a estar en Madrid esos días, pero al final me ha surgido un tema en Bilbao y voy a tener que retrasar el viaje hasta el día 8.

    A ver si nos dan detalles sobre el horario para ver si lo puedo encajar. Llevo unas semanas sin parar. Y lo que me queda.

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