El miércoles estuve escuchando al filósofo José Antonio Marina en el Forum Deusto y hoy ha vuelto a mí esta pequeña historia que nos contó.
Hace ya muchos años se estaba construyendo una catedral. Un hombre, siguiendo la costumbre más perpetuada en este país, se pasó por las obras para ver cómo otros trabajaban. Y allí se encontró con tres maestros canteros que, cincel en mano, estaban trabajando la piedra para construir el templo.
Se acercó al primero y le preguntó qué es lo que estaba haciendo. La respuesta fue contundente y malhumorada:
- Pues es bastante evidente, ¿no? Aquí picando esta piedra con la solana que hace… y con la sed que yo tengo. ¡Y lo que me queda aún! Por no hablar de lo que me fastidia el capataz por aquí de paseo, sin dar un palo al agua. A mí también me gustaría ser capataz…
Al acercarse al segundo cantero, esto fue lo que le dijo sin apenas mirarle a la cara:
- Pues aquí ando haciendo lo que me han mandado. Tengo mujer y cuatro hijos, ¿sabe?, así que toca obedecer para poder llevar el pan a casa.
Al acercarse al tercero, comprobó que éste trabajaba con un entusiasmo inusitado. Al hacerle la misma pregunta que a los dos anteriores, éste le respondió con satisfacción y orgullo:
- ¿Que qué estoy haciendo? Acaso no lo ve caballero: UNA CATEDRAL.
Y vosotros, ¿qué cantero sois? ¿El que se queja de la situación que tiene pero no hace nada para cambiarla, el que se resigna aunque no sea la tarea que le guste desempañar o bien el que ve con claridad que forma parte de un proyecto más grande que su pequeño ombligo?
Hoy voy a dejar un poco de lado la parte técnica para dar unas pinceladas de humor al blog.
¿Buscáis un trabajo? ¿Con vuestra hipoteca estáis empezando a pensar que Dios aprieta y ahoga? Pues aquí llega la oferta definitiva. Es real como la vida misma y la podéis encontrar en InfoJobs.
Además pagan muy bien
. Aunque lo que más me asombra son los requisitos (joer, hasta para esto tienes que tener la ESO acabada).
A finales del 2005, la consultora laboral estadounidense Challenger Gray and Christmas publicó una lista con las normas internas más absurdas que tenían las empresas.
Algunas de las perlas que podemos encontrar en esa lista son:
- La política de una empresa de seguridad prohíbe a sus empleados reunirse fuera del trabajo (nada de almorzar juntos, ir a las bodas de los demás,…). Menuda forma de promulgar el compañerismo en el trabajo…
- Las plantas de Daimler-Chrysler en Kokomo, Indiana, han designado el 80% de las plazas de aparcamiento para coches de la propia marca. Cualquier vehículo de otra marca que aparque en el área reservada será remolcado a Indianápolis, a 75 Kilómetros de distancia, donde el empleado tendrá que pagar 200 dólares para recuperar su coche. De esta forma, cuanto más empleados tengan, mayor será el volumen de ventas (qué avispados!!).
- Una mujer dice que la suspendieron de su trabajo por perder demasiado tiempo cuando intentaba rescatar una ardilla que estaba atrapada en el techo de la biblioteca donde trabajaba. Pues menos mal que no le dió por rescatar a las musarañas…
- Un ejecutivo de una fundación que financiaba la investigación de la enfermedad cardiaca fue acusado de desfalcar más de 237.000 dólares y de usar algo del dinero para pagar los servicios de una dominatrix.
- Dos peluqueras de habla hispana en Chicago demandaron en un pleito federal a la empresa para la que trabajaban porque estaba prohibido hablar en español (incluso cuando los empleados estaban en sus descansos). Por si esto no fuese suficiente, para que no se les olvidase la norma, tenían un cartel en el que ponía lo siguiente:
“Hablar otro idioma que no sea el inglés, no sólo es una falta de respeto, sino que está prohibido”. Lo del orgullo patrio yankee es increíble…
- Un trabajador de una distribuidora de cerveza contaba con un registro impecable y jamás había tenido ningún problema con sus supervisores. Un día, de improviso, fue despedido sin que le dieran ni la más mínima explicación. Ese mismo día, se percató de que salía una foto suya en el periódico local en la que aparecía bebiendo cerveza de la marca competidora.
Después de leer estas barbaridades, me pregunto que se hará en España (seguro que se supera esto con creces). Así que requiero de vuestra colaboración para ir sacando las normas más absurdas con las que os hayáis encontrado en vuestros trabajos.