Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien las merezca no te hará llorar
6 Jul
Tenía en mi lista de deseos el libro de Jeremy Rifkin “La era del acceso” y un angelito de la guarda me lo prestó recientemente. Lo he empezado con grandes expectativas y, como era de esperar, no me está defraudando. De hecho, nada más pasar las primeras hojas me ha dejado con la boca abierta.
Publicado en el año 2000, Rifkin ya hablaba de algo que cada día es más evidente en Internet: estamos pasando de la era de la propiedad a la era del acceso en cuanto a prácticas culturales se refiere. Pasando de la necesidad de poseer a la necesidad de disfrutar. De la necesidad de acumular pertenencias digitales a la necesidad de acumular experiencias (y luego dar buena cuenta de ellas en las redes sociales). De la cantidad ingente de canciones descargadas (muchas de las cuales ni siquiera escucharíamos) ocupando nuestro disco duro a la nube digital con el catálogo más grande jamás visto (que ahora es spotify pero mañana quién sabe…). De los libros en las estanterías y luego en formato pdf a la futura nube Googleliana donde lo que se pague sea la conexión y no la descarga. Así que dependemos más que nunca de dos cosas: el cable o wifi que nos permite llegar hasta los contenidos/experiencias y las compañías multinacionales (que son pocas pero poderosas) que estarán tras esas nubes. Lo más curioso de éstas últimas es que como las empresas culturales no se muevan, serán las tecnológicas las que se lleven el gato al agua.
Los espacios físicos también se verán afectados por esta tendencia: ¿que será de las librerías si lo que se prime en un futuro sea la conexión al contenido y no su posesión? ¿Y qué será de las bibliotecas que acumulan libros? ¿Se convertirán en la puerta de acceso?
¿Y dónde quedamos los coleccionistas? No sé si somos una raza a extinguir, pero sin duda, seremos el colectivo al que apunten las empresas. Un nicho jugoso al que atacar.
Muchas preguntas y muchos cambios. Cada vez más rápidos y virulentos. No terminamos de analizar algo para ver que está en plena mutación. Hay días en que gritaría sin parar aquello de “que pare este tren, que yo me bajo“. ¿Cuándo empezaremos a comprar y vender tiempo? Que no os extrañe ver una subasta en Ebay. Todo se andará…
La marcha capitalista, que comenzó con la mercantilización del espacio y de los materiales, terminará con la mercantilización del tiempo y la duración de la vida humana. J. Rifkin.
Imagen de dynet (CC by-nc-nd)
8 Jun
¡Que vienen las TICs! ¡Corred! Qué miedo dan en ocasiones… Son el nuevo coco 2.0. ¿O realmente lo que nos da miedo es lo desconocido? Hoy me siento más empática que nunca con todas esas personas a las que, con sólo pensar en nuevas tecnologías, sudores fríos les recorran el espinazo. Me ha tocado pelearme con la declaración de la renta y soy una analfabeta esférica (lo mires por donde lo mires) en temas administrativos (un agujero negro a lo largo de mi ciclo formativo… aunque eso será otro post
). Eso me produce inseguridad e impotencia a partes iguales.
La incertidumbre que nos genera lo desconocido, o dicho de otra manera, lo que no podemos controlar, normalmente nos paraliza. El ser humano por naturaleza necesita controlar lo que hace, entender lo que le rodea. Tendemos a asimilar lo desconocido como un peligro potencial en vez de hacerlo como una oportunidad. Y la coraza contra los peligros es la auto-defensa.
Y si lo desconocido nos da miedo, qué decir de los cambios… Pues para bien o para mal, es una de las características inherentes a las TICs. La web cambia a un ritmo endiablado. La formación debe ser continua. Ya no vale lo de ir a un curso y cruzarnos de brazos.
¿Pero qué es el miedo? Realmente es un aliado (igual que lo es el dolor… aunque parezca mentira). El dolor nos alerta de que algo no va bien. Las personas que no sienten dolor podrían quemarse una mano si se apoyan sobre una vitrocerámica encendida y no se serían conscientes de ello. El miedo también puede ser visto como un aviso. Una señal de debilidad, que debidamente identificada, podrá ser corregida o tomada en consideración. No tener miedo puede parecer una ventaja, pero realmente no es así. Ahora bien, lo que realmente es importante es que ese miedo no te paralice. Hay una cita anónima muy apropiada al tema: “Quedarse en lo conocido por miedo a lo desconocido, equivale a mantenerse con vida pero no vivir”.
Como bien dice la foto que ilustra este post, cambiemos nuestro miedo a lo desconocido por curiosidad.
P.D. Canjeo clases de informática por formación administrativa.
Imagen de *Zephyrance – don’t wake me up. (CC by-nd)
1 Jun
Si estabais esperando un post sobre el mundo del comercio, lo siento, os he engañado vilmente con el título (pido perdón también a las arañitas de google
). Pero es que cada día lo tengo más claro: en la Red se replican los mismos patrones que en la vida off-line (y desde que están con nosotros las redes sociales virtuales, más con más).
Uno de esos patrones es el intento de concentración de servicios en manos de unos pocos para acabar con la diversificación. Y es que plataformas como Facebook o Google-Land son a Internet lo que los centros comerciales a la compra. Un lugar que intenta aglutinar todo lo que un ciberciudadano pueda necesitar (o pueda creer necesitar), sobre todo de cara al ocio, acabando así con los pequeños barrios blogosféricos y las plataformas más locales.
Muchos dirán: “Es que tecnológicamente son los mejores. Si lo hacen bien, qué podemos hacer”. En la mayoría de los casos es obvio que el pequeño comercio no podrá competir con las grandes superficies. Pero que queréis que os diga… Yo nunca he sido muy amiga de las masas. Los sitios con mucha gente me agobian. Por el contrario, sigo viviendo en el mismo barrio de mi infancia. Un barrio donde nos conocemos todos, desde los vecinos a los dependientes de panaderías, hipermercados, bares, … Para lo bueno y para lo malo. Un barrio con carácter propio. En esos comercios se da un trato personal. No podemos decir lo mismo de las grandes superficies (eres un número dentro del coleccionismo de contactos).
Con esto no digo que reniegue de los centros comerciales. Pero si el día de mañana no existiera el pequeño comercio, para mí supondría una gran pérdida. Y las grandes plataformas de Internet es lo que buscan: acumular minutos y más minutos de nuestra vida on-line. “No salgas de aquí. Fuera no hay nada que te pueda interesar“. Esperemos que las tiendas más antiguas de la Red no tengan que bajar la persiana por la tiranía de las grandes superficies.
Este post va dedicado a Gorka, con el que tuve una charla de menos de cinco minutos sobre esto pero me sobró para clarificar ideas.
Imagen de miguelandresen (CC by-nc-nd)
10 May
Casi un año después de la presentación de la comunicación “Las redes sociales y el ocio: ¿de las calles al ordenador o del ordenador a las calles?” en el Foro OcioGune 2009, por fin sale publicado el libro que la recoge: “Espacio y experiencia de ocio: consolidación, transformación y virtualidad” (ISBN: 978-84-9830-247-9).
Os dejo con mi capítulo (la introducción aquí y el documento completo en slideshare):
Las redes sociales no son un nuevo invento nacido al amparo de Internet. Desde el comienzo de los tiempos, las personas han sido tendentes a organizarse o, como bien planteaba Aristóteles en su libro de La política, a asociarse, formando familias, que a su vez constituían pueblos y, por último, modelaban el Estado. Se planteaba ya entonces que el ser humano es sociable por naturaleza y se dota de la palabra para establecer estas relaciones.
En la actualidad, Internet se ha convertido en la nueva polis virtual, cruzando de forma transversal todas nuestras actividades. Las nuevas tecnologías se presentan en nuestra sociedad de forma voluntaria o involuntaria, afectando tanto a las personas que están en contacto con ellas como a las que no lo están. «No hay interruptor que pueda aislarnos del efecto Internet» (Lessing, 2003:17).
La digitalización de esas redes sociales ha roto con dos limitaciones impuestas por la propia naturaleza del ser humano: el tiempo y el espacio. Ya en 1929, el escritor Frigyes Karinthy planteó en su obra Chains la teoría de los seis grados de separación. Más tarde, en la década de los 50 fue propuesta como teoría matemática por Ithiel de Sola Pool (MIT) y Manfred Kochen (IBM). Ésta expone que una persona puede estar conectada con cualquier otra del planeta a través de una cadena de conocidos de no más de seis enlaces. Ahora, este número se reduce gracias a lo fácil que resulta establecer contacto con personas alejadas físicamente y de una manera asíncrona.
El impacto de Internet se ha dejado notar en la actividad profesional, en la forma de comunicarse, educarse y por supuesto, en la de divertirse. Nuestro tiempo de ocio está cambiando. Vivimos en una época acelerada y necesitamos que sea el ocio el que venga a donde estamos y no salir nosotros a su encuentro. La inmediatez rige nuestras vidas. Es por esto que Internet va ganando terreno, dado que los tiempos se reducen y las respuestas son más inmediatas. De hecho, el futuro está viniendo ya de la mano de los dispositivos móviles, desde los que acceder a la información de manera rápida y desde cualquier lugar. A la telefonía le costó 75 años conseguir 50 millones de usuarios. A Internet sólo le ha llevado cinco.
Y a pesar de lo que pudiera parecer, las redes sociales pueden llegar a ser un instrumento insuperable para recuperar el espacio público. Mover a las personas de sus pantallas a las calles. O aún mejor, poder estar en la calle acompañados por la tecnología. La disparidad surge en que para interactuar en la polis física no es necesario ningún requisito para posibilitar esa relación, mientras que en la polis virtual hay una clara dependencia de dos elementos: la conexión y el conocimiento.
7 Mar
Ayer sábado estuve en la III Cita GetxoBlog, en un lugar precioso como es la fonoteca de la Escuela de Música “Andrés Isasi” de Las Arenas y con un ambiente envidiable (es facilísimo hablar cuando se está tan a gusto).
Aquí dejo la presentación utilizada así como la grabación de la charla hecha por Mikel. ¡Muchas gracias por la invitación!
5 Mar
El sábado estaré en la tercera edición de GetxoBlog hablando de Identidad Digital: sus ventajas e inconvenientes (espero no caer en el alarmismo que últimamente impregna esto…). Será a las 17:00 en la Fonoteca de la Escuela de Música “Andrés Isasi” de Las Arenas (Getxo).
A pesar de que a muchos les ha dado por satanizar a las herramientas en todo este proceso de ombliguismo y aireo de intimidades, me temo que ellas no tienen la culpa
. No es tanto analizar esto como los cambios en comportamientos y la forma en que interaccionamos y nos comunicamos. Por eso me voy más a tierras de la psicología (donde soy una extrajera, así que espero no profanar muchas tumbas…) que a tierras tecnológicas. Y la ventana de JoHari me viene de perlas para ilustrarlo.
Esta teoría fue expuesta por Joseph Luft y Harry Ingham, dos investigadores estadounidenses, allá por 1955. Se trata de un modelo que muestra nuestras interrelaciones desde dos prismas: cómo y cuánto nos exponemos a los demás y cómo y cuánto nos conocemos nosotros mismos.
Vemos que hay cuatro cristales en esta ventana:
En este caso me voy a centrar en las dos primeras áreas, que son las que más están evolucionando. Si bien la zona I (abierta) antes crecía al mismo ritmo que la confianza (es decir, contra más conocías a alguien, más exponías de ti a esa persona), hoy en día esa zona está canibalizando a la II (oculta) sin casi necesidad de un contacto previo. Nos gusta mostrarnos, hablar de nosotros mismos (o como diría un buen amigo, escuchar cómo suena nuestra voz). Pocas cosas quedan en ese segundo cuadrante y casi siempre son cosas que nos avergüenzan o no queremos que se sepan por el “qué dirán”.
Pudiera parecer que tener una gran zona abierta es positivo porque somos más y más transparentes (analizando este término en su vertiente de franqueza y honradez). Sin embargo, desde mi opinión más personal, también veo que esto debilita los lazos de nuestras relaciones. Una persona que de buenas a primeras me cuenta sus intimidades no está reservando nada para cuando yo demuestre que efectivamente soy merecedora de esas intimidades (ya os digo que es una percepción totalmente personal).
Otra cuestión interesante es la fractura relacional que se produce entre personas de diferentes generaciones que tienen ventanas muy distintas: una con una zona abierta excesivamente amplia frente a otra que no funciona de la misma manera, juega con una clara desventaja ante esta asimetría. Pongamos un ejemplo muy típico en esto de las redes sociales: una entrevista de trabajo. Se habla de que en el futuro, los jóvenes que vayan en busca de empleo se tendrán que enfrentar a la temible lupa de Google. Esto ahora puede ser un problema si el empleador tiene una ventana de JoHari compensada (zona I y II similares) y el candidato una ventana descompensada (zona I inusitadamente grande). Pero en un futuro, esto cada vez se dará menos: tanto el empleador como el empleado tendrán una ventana similar.
Está claro que las nuevas tecnologías ayudan a reducir la zona II porque ayudan a comunicar. Pero no son las que encendieron la mecha (aunque sirvan de catalizador). Para todos aquellos que dicen que esta extimidad viene de la mano de las redes sociales virtuales, sólo un dato: el reality show Gran Hermano nació en 1997. Facebook lo hizo en 2004.
21 Feb
Y aquí va la segunda presentación que hice en Ciudades, ciudadanía e Internet. Esta vez estaba muy bien acompañada por Aitor García Rey de Linking Paths y Dani Reguera de Tagzania. Fue una mesa muy especial para mí porque hasta ahora nadie nos había preguntado a los desarrolladores de software qué es lo que necesitamos. Así que aquí va una lista de cosas:
Además de cantidades ingentes de cafeína… (y un buen maquillaje/gafas de sol por las mañanas para ocultar nuestras ojeras)
21 Feb
Esta fue la primera de las presentaciones que hice el sábado en la I jornada Ciudades, Ciudadanía e Internet, analizando casos de éxito de aplicaciones para la colaboración ciudadana. No me pude explayar mucho porque teníamos muchas voces que escuchar y poco tiempo (un montón de mesas y público muy participativo, cosa que se agradece enormemente), así que aquí dejo todo lo que me tenía en mente
.
No tenemos que entender la participación ciudadana a través de la Red exclusivamente como una vía para que los políticos se comuniquen con nosotros de una manera más directa ni a la inversa. Una pata muy importante es la de organizarnos: lograr ciudades y ciudadanos enredados que prefieran pasar a la acción en vez de esperar que alguien dé el primer paso o les tienda la mano. Ciudades y ciudadanos que no sólo se organicen cuando hay problemas, sino también para compartir experiencias y convivencias.
Cuando pienso en esto, el primer ejemplo que me viene a la cabeza es el de Abla, un pueblo almeriense de unos 1.500 habitantes, muchos de ellos “hackers rurales” que impulsan la innovación desde abajo y no esperan a que sean las administraciones las que enciendan la chispa: redes sociales de vecinos, red wifi gratuita (como colofón a su declaración en 1998 de que el acceso a Internet debe ser un derecho universal de todos los ciudadano), vecinos que se comunican con el alcalde vía Internet, móvil o en persona, y un largo etcétera.
Otro ejemplo de un uso interesante en la Red es el de Fix My Street y su réplica más cercana arreglaMicalle (con un eco más limitado que el de su hermana inglesa). Plataformas en las que denunciar el mal estado de los espacios públicos bajo el slogan “si el ayuntamiento olvida, la comunidad recuerda“. Harina de otro costal será que el ayuntamiento no quiera escuchar… Fix my street nació hace poco más de un año como un proyecto de MySociety, una organización británica no gubernamental dedicada a “crear sitios web que proporcionan a la gente beneficios simples y tangibles en ámbitos cívicos y comunitarios”. En la misma línea está Alertas Urbanas en Cornellá, promovido por la asociación Cornellà Xarxa Ciutadana. Una página web donde localizar cualquier tipo de problema, dificultad, mejora… del barrio de Cornellá. Cuentan con un foro, un wiki y un cafetería on-line.
Si nos gusta más el modelo acción-reacción, podemos hacer algo de guerrilla con Aparcas como el culo, una plataforma desde la que nos podemos imprimir unos carteles-tipo para dejar en los parabrisas de los conductores in-cívicos, informándoles de algo que quizás no habían detectado (¡ejem!) e indicándoles dónde les podrían enseñar a hacerlo mejor. Cuentan con una galería de los horrores.
Y si seguimos con denuncias de espacios públicos: Queremos Jugar es una campaña iniciada por Save The Children donde uno puede mandar o sumarse a una denuncia ya hecha del mal estado de parques y polideportivos, o la falta de estos. El 15 de diciembre finalizó el período de recogida y ahora se está analizando la información para hacérsela llegar a los ayuntamientos correspondientes.
Bajo el slogan “¿Quieres saber algo de tu barrio? Pregúntale a tus vecinos” se presenta Askaro, una plataforma de nueva hornada ideada por triunfadores de las redes sociales (Ubaldo Huerta, creador de Loquo y Eduardo Manchón, creador de Panoramio). La finalidad de esta red es potenciar el blended networking, es decir, que las nuevas tecnologías sean apoyos a la comunicación a pie de calle, sirviendo como un buen repositorio del conocimiento tácito que se mueve en los corrillos del supermercado, el bar del barrio, etc… En esa misma línea de vecindario colaborativo está Neighbors for Neighbors o Meetup (hacer algo, aprender algo, compartir algo, cambiar algo).
Podéis encontrar más casos de éxito en el wiki de Colabora en Nuestras Ciudades.
Conclusiones
18 Feb
Este sábado estaremos en la Universidad de Deusto (no salgo de allí ni en fin de semana… ¡qué vicio!), de 11:30 a 13.30 en la Sala de Videoconferencias de ESIDe, presentando las conclusiones de todo el camino recorrido por Colabora Bilbao. Será dentro de la jornada Ciudades, Ciudadanía e Internet, un espacio en el que poner negro sobre blanco los casos de éxito de participación ciudadana articulada a través de la Red.
Las mesas serán las siguientes:
Como veis, mucha chicha para poco tiempo. Yo participaré en dos: “Análisis de los casos de éxito de aplicaciones para la colaboración ciudadana” y “¿Qué necesitáis los desarrolladores/diseñadores de software para montar aplicaciones de colaboración con éxito, a parte, claro está de dinero?“. El sábado publicaré las respectivas presentaciones por aquí.
» Programa
Imagen de pedro.ramundo (Licencia CC by-nc-nd)
7 Feb
Invitada por la Asociación Española Contra el Cáncer y Ausonia, el viernes tuve la suerte de conocer de cerca parte de la inmensa actividad que lleva a cabo esta Asociación. Estuvimos en la Residencia oncológica de Madrid, donde se pueden quedar los enfermos de cáncer y sus familiares de forma gratuita cuando tienen que acudir a consulta o tratamiento y no viven en Madrid. Un lugar donde encontrar una cama, una oreja que te escuche y algo muy curioso: una cocina donde cada familia puede prepararse su propia comida (me ha gustado muchísimo este detalle).
También pudimos escuchar a Javier A. Menéndez, investigador del ICO (Institut Català d’Oncologia), que además de abrirnos los ojos con el triste panorama que se presenta en España tras la reducción de fondos dedicados a la investigación (un 15% menos para la investigación supone unos 10 años de parón en investigación y una más que probable huida de cerebros), nos ha explicado de una forma “comprensible por humanos”
en qué líneas están trabajando con la exposición CÁNCER, ENVEJECIMIENTO Y BIO-ENERGÍA . En búsqueda del “interruptor metabólico”. Si os soy sincera, salí con un medio ataque de agonía al descubrir que soy una urna con papeletas para tener un cáncer, porque no cuido mi alimentación, hago deporte menos de lo que me gustaría (a ver si vuelvo a mi ritmo de dos días por semana) y vivo de una forma muy sedentaria… Pero como Javier nos dijo, nunca es tarde para cambiar y los resultados se notan al instante.
De la visita me llevo muchos apuntes pero uno es muy claro: somos carne de cañón de los días mundiales. El día mundial contra el cáncer nos preocupamos de esa enfermedad y el resto, a seguir por el mal camino. Por desgracia, para los que están enfermos, todos son días mundiales contra el cáncer. Días de lucha. Y necesitan de mucha ayuda. Así que me parece importantísimo conocer cosas que hace la aecc y que no siempre se saben:
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