Buscando al heredero del SMS


Artículo publicado en la Revista Deusto Nº 118 (primavera 2013).

Algunas, que ya vamos coleccionando años y canas, aún recordamos los días en los que había que bajar a la calle en busca de una cabina telefónica para llamar. Cabinas que van desapareciendo gradualmente a excepción de ciudades como Londres, donde son un elemento turístico/decorativo más. Pero entonces llegó el móvil (por aquellas fechas, llamarlo móvil era toda una ironía, porque tenía las dimensiones de un ladrillo) y con él, la mensajería instantánea.

El SMS (Short Message System) cumplió, en 2012, 20 años. El 3 de diciembre de 1992, un ingeniero de Vodafone en Reino Unido mandó el primer mensaje con un escueto “Feliz Navidad”. Probablemente no se imaginaría que, años más tarde, las centralitas se colapsarían por su uso en fechas como Nochevieja, Año Nuevo y el Día de los Enamorados. Aunque mantiene cifras escandalosas (en 2011 se mandaron más de 6 billones en el mundo), muchos servicios han llegado para darle la puntilla y acabar con su hegemonía.

Si hace unos meses, el caballo ganador era WhatsApp, los últimos movimientos de la compañía han dejado muchas incógnitas. Y es que, tras ejercer la estrategia de la “droga 2.0”, (primero ofrecen un servicio gratuito, atrapando a una gran masa de usuarios, para luego empezar a cobrar por ese servicio), muchos son los que están empezando a buscar servicios alternativos. Eso sí, su maniobra está siendo impecable: no están solicitando a todos sus usuarios que paguen el irrisorio precio anual (0,76 €) sino solo a algunos. De esta manera, esas personas se ven obligadas a hacerlo, dado que el resto de sus contactos siguen usando este servicio, y cuando, a su vez, les toque a esos contactos renovar, tendrán la misma razón. También se rumorea que Facebook, que últimamente está con la chequera en la mano (hace unos meses se hizo con Instagram), podría adquirir el servicio tras no conseguir que triunfe su Facebook Messenger para smartphones. Y, por supuesto, Google también está olfateando el terreno por si puede adquirir otro producto más.

Uno de los rivales de WhatsApp que se ha hecho un hueco en un tiempo récord ha sido Line. Esta aplicación japonesa ha conseguido más de 100 millones de usuarios en 19 meses (a Twitter le llevó lograr ese público 49 meses y a Facebook, 54). Line no solo es multiplataforma (Android, iOS, BlackBerry y Windows Phone) sino que además cuenta con versión para ordenador. Junto a la mensajería, incorpora también llamadas VoIP, una característica que se echa en falta en WhatsApp, y unos emoticonos muy particulares, denominados emojis. Es tal su apuesta por el mercado español, que incluso ha realizado varios anuncios publicitarios para la televisión con dos actores muy conocidos.

Una de las características que comparten tanto WhatsApp como Line es su falta de seguridad y privacidad. Y para cubrir este hueco, tenemos SpotBros, una aplicación desarrollada por unos antiguos alumnos de la Universidad de Deusto, que hace que solo podamos recibir mensajes de personas conocidas. Incorpora un newsfeed al estilo del de Facebook con todas las actualizaciones de nuestros contactos. Y cuenta también con el “shout” (grito), un canal para hacer preguntas a otros usuarios que se encuentren ubicados en los alrededores y que detecta mediante la geolocalización. Otra novedad es la posibilidad futura de que las personas puedan chatear también con las empresas que les interesen. Sus creadores aseguran que, desde que WhatsApp es de pago, registran 20.000 usuarios nuevos al día.

Las operadoras de telefonía también han dado sus pasos. Tras comprobar como los ingresos por los SMS han caído en picado, y viendo las orejas al “lobo WhatsApp”, decidieron unirse en 2012 (Movistar, Orange y Vodafone) y lanzar Joyn. Sin embargo, no obtuvieron mucho éxito. Lo mismo le pasó a Telefónica, que movió ficha en solitario, creando TU me, una aplicación propia y gratuita que permite a los usuarios intercambiar mensajes de texto y de voz, realizar llamadas y compartir fotos o información sobre su localización. Todo ello de forma gratuita. Sin embargo, el experimento le salió rana, así que ha optado por la apuesta de una de sus compras más cacareadas: Tuenti. Así, el último rediseño de esta red social convierte el chat en el protagonista del portal al permitir una conversación online simultánea de hasta 30 participantes.

Vemos, que sin un heredero claro aún para el SMS, las operadoras dicen adiós con lágrimas en los ojos a un servicio que les ha sido altamente rentable, dado que cobran en torno a 15 céntimos de euro por mensaje, cuando su coste no llega ni a 0,1 céntimos. Ahora su caballo ganador ya no está ni en esos SMS ni en la voz. Las tarifas de datos serán sus nuevas tablas de salvación.

Imagen de Gonzalo Déniz (CC by)

Por el día, directora de identidad digital en la Universidad de Deusto. Por la noche, rompiendo techos de cristal en Doce Miradas. Y como dormir está sobrevalorado, colaboro en Radio Bilbao en la sección "De las ondas a la red" del programa Hoy por Hoy Bilbao. Puedes saber más de mí o echar un vistazo a mis publicaciones, cursos y participación en congresos.

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