La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener
10 May
Casi un año después de la presentación de la comunicación “Las redes sociales y el ocio: ¿de las calles al ordenador o del ordenador a las calles?” en el Foro OcioGune 2009, por fin sale publicado el libro que la recoge: “Espacio y experiencia de ocio: consolidación, transformación y virtualidad” (ISBN: 978-84-9830-247-9).
Os dejo con mi capítulo (la introducción aquí y el documento completo en slideshare):
Las redes sociales no son un nuevo invento nacido al amparo de Internet. Desde el comienzo de los tiempos, las personas han sido tendentes a organizarse o, como bien planteaba Aristóteles en su libro de La política, a asociarse, formando familias, que a su vez constituían pueblos y, por último, modelaban el Estado. Se planteaba ya entonces que el ser humano es sociable por naturaleza y se dota de la palabra para establecer estas relaciones.
En la actualidad, Internet se ha convertido en la nueva polis virtual, cruzando de forma transversal todas nuestras actividades. Las nuevas tecnologías se presentan en nuestra sociedad de forma voluntaria o involuntaria, afectando tanto a las personas que están en contacto con ellas como a las que no lo están. «No hay interruptor que pueda aislarnos del efecto Internet» (Lessing, 2003:17).
La digitalización de esas redes sociales ha roto con dos limitaciones impuestas por la propia naturaleza del ser humano: el tiempo y el espacio. Ya en 1929, el escritor Frigyes Karinthy planteó en su obra Chains la teoría de los seis grados de separación. Más tarde, en la década de los 50 fue propuesta como teoría matemática por Ithiel de Sola Pool (MIT) y Manfred Kochen (IBM). Ésta expone que una persona puede estar conectada con cualquier otra del planeta a través de una cadena de conocidos de no más de seis enlaces. Ahora, este número se reduce gracias a lo fácil que resulta establecer contacto con personas alejadas físicamente y de una manera asíncrona.
El impacto de Internet se ha dejado notar en la actividad profesional, en la forma de comunicarse, educarse y por supuesto, en la de divertirse. Nuestro tiempo de ocio está cambiando. Vivimos en una época acelerada y necesitamos que sea el ocio el que venga a donde estamos y no salir nosotros a su encuentro. La inmediatez rige nuestras vidas. Es por esto que Internet va ganando terreno, dado que los tiempos se reducen y las respuestas son más inmediatas. De hecho, el futuro está viniendo ya de la mano de los dispositivos móviles, desde los que acceder a la información de manera rápida y desde cualquier lugar. A la telefonía le costó 75 años conseguir 50 millones de usuarios. A Internet sólo le ha llevado cinco.
Y a pesar de lo que pudiera parecer, las redes sociales pueden llegar a ser un instrumento insuperable para recuperar el espacio público. Mover a las personas de sus pantallas a las calles. O aún mejor, poder estar en la calle acompañados por la tecnología. La disparidad surge en que para interactuar en la polis física no es necesario ningún requisito para posibilitar esa relación, mientras que en la polis virtual hay una clara dependencia de dos elementos: la conexión y el conocimiento.
5 May
Gracias a la invitación (casi semi-trampa
) de Txipi a las II Jornadas de Educación Digital, estuvimos contando qué es eso de Google Apps para la Educación: en qué consiste y qué partes positivas y negativas tiene.
Josi mediante, aquí tenéis la charla (¡mil gracias!):
Y aquí la presentación utilizada:
Ahora la gran pregunta es: Google Apps, ¿ángel o demonio? Abran fuego.
18 Feb
Este sábado estaremos en la Universidad de Deusto (no salgo de allí ni en fin de semana… ¡qué vicio!), de 11:30 a 13.30 en la Sala de Videoconferencias de ESIDe, presentando las conclusiones de todo el camino recorrido por Colabora Bilbao. Será dentro de la jornada Ciudades, Ciudadanía e Internet, un espacio en el que poner negro sobre blanco los casos de éxito de participación ciudadana articulada a través de la Red.
Las mesas serán las siguientes:
Como veis, mucha chicha para poco tiempo. Yo participaré en dos: “Análisis de los casos de éxito de aplicaciones para la colaboración ciudadana” y “¿Qué necesitáis los desarrolladores/diseñadores de software para montar aplicaciones de colaboración con éxito, a parte, claro está de dinero?“. El sábado publicaré las respectivas presentaciones por aquí.
» Programa
Imagen de pedro.ramundo (Licencia CC by-nc-nd)
24 Oct
Tras un buen tiempo sin alimentar a este pequeñín, hoy toca post de celebración. Todos los 24 de octubre se conmemora el Día de la Biblioteca.
Aprovechando la ocasión, estreno nueva categoría en el blog, porque pronto se llenará de información referente a CRAIs (Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación), mediatecas, libros, OPACs, … Y es que estos meses han sido un tanto convulsos en mi vida laboral. Muchos cambios para un animal de rutinas como soy yo. Por un lado, abandono mi faceta de sysadmin en Deusto. Me tendré que conformar con los regalos en forma de canciones que algunos me hacen y, por supuesto, con mi aún faceta de bofh en Nirelandia. Pero sin duda me da mucha pena dejar de torturar usuarios administrar servidores, sentir la presión ante las caídas de alimentación (y lo poco que duran nuestros SAIs), los parcheos de tomas en armarios de red situados en lugares poco comunes, descubrir que tus backups no se han estado haciendo justo el día que los necesitas, etc …
Mi nueva función será la de responsable tecnológica del CRAI de la Universidad. Intentar encauzar los cambios que se están produciendo en las bibliotecas ante la inserción de las nuevas tecnologías. Analizar el impacto que supondrá la Red y los nuevos soportes en el antiguo concepto de biblioteca y libro. Convivir con un espacio en el que se almacena una gran cantidad de conocimiento y que, sin embargo, no tiene la figura que debiera en nuestro país como difusora de cultura. Los alumnos de intercambio se asombran de que sólo se llene cuando se acercan las épocas de exámenes, cuando en sus países de origen, suelen hacer vida allí.
Me llevará un buen tiempo empaparme de todo lo que rodea a este mundo y más aún, de todo lo que rodea a mi biblioteca en particular, así que todo recurso que os parezca de interés, será bienvenido. De hecho, ando ahora recopilando enlaces de blogs sobre el tema (podéis dejar las direcciones en los comentarios). Espero disfrutar de este nuevo camino de baldosas amarillas que se abre ante mis pies. Tocará disfrutar del trayecto y de las compañías.
Imagen de Kurtxio (CC by)
17 Sep
Tercer y último módulo de este curso sobre web 2.0, tras la introducción y el apartado de blogs (dejo ya de machacaros con el tema
). Todo el material junto está en mi wiki.
Si con los blogs recalcábamos la importancia de usarlos cuando exista un marcado carácter temporal, los wikis son los complementos perfectos para estructurar y ordenar la información. Si a esto le añadimos control de cambios y una forma fácil de introducir contenidos por parte de cualquiera, tenemos una plataforma ideal para el trabajo colaborativo. Aquí, a diferencia de los blogs, todos los usuarios están al mismo nivel: no hay nadie que lleve el hilo conductor.
Cuando se habla de wikis, es imprescindible mencionar al más conocido: la Wikipedia, una enciclopedia colaborativa en la que muchas personas pueden contribuir con su conocimiento, aprovechando así esa “inteligencia colectiva” para construir un repositorio universal de saber.
El término tiene su origen en la palabra hawaiana “wiki, wiki” (rápido) que hace alusión a la velocidad con la que se pueden introducir contenidos. El espaldarazo definitivo a esta tecnología llegó cuando Jimbo Wales y Larry Sanger, responsables del proyecto de enciclopedia Nupedia, decidieron migrar sus contenidos a un software que ellos mismos habían creado: MediaWiki. Éste es el motor de código abierto que sustenta a la Wikipedia, el wiki más grande conocido y con más traducciones disponibles (en la actualidad la Wikipedia tiene 265 idiomas activos y 11 de ellos superan los 300.000 artículos). Si bien la Nupedia pibotaba entorno a la idea de que sólo colaboraran eruditos, con la Wikipedia, lo que se buscó es que cualquiera pudiera aportar su granito de arena. Al inicio, la Wikipedia se pensó como un campo de recolección de información para que luego fueran esos eruditos los que revisaran contenidos y los pasaran a Nupedia. Sin embargo, pronto la madre fue eclipsada por su descarada hija. Lo más sorprendente no es que la Wikipedia se alimente de colaboraciones desinteresadas, sino que hasta su propia organización también está basada en el voluntariado de los “bibliotecarios” (personas que supervisan qué cambios se realizan).
Las más reseñables son:
De nuevo, la gente de Common Craft lo explica perfectamente en este vídeo.
Los hay “en la nube” y también tenemos paquetes de software para instalar en nuestros servidores. La herramienta ideal para encontrar el motor de wikis que mejor se adapte a nuestras necesidades es Wikimatrix, una web en la que, tras hacernos una serie de preguntas, nos muestra qué sistemas cumplen todas las premisas.
Los más conocidos:
Hemos hablado anteriormente de licencias y es importante no sólo definir la que cubra los contenidos que generemos, sino también respetar la que establezcan el resto de usuarios. Por tanto, ¿dónde podemos buscar archivos multimedia para usar en nuestros blogs, wikis, presentaciones, etc… respetando las licencias?
15 Sep
Segundo módulo de este curso sobre web 2.0, tras la introducción.
Muchos son los nombres que reciben: blogs, bitácoras, weblogs, … y todos dan una idea del concepto. En el caso de la palabra en inglés, se trata de la suma de web + log. Es decir, una página web con formato de diario (como el que nos regalaban en la primera comunión, con la diferencia de que ése no se lo dejábamos leer a nadie y ahora lo mostramos al mundo entero). En el caso de la palabra en castellano, hace referencia a los cuadernos que acompañaban a los marineros, donde narraban las vicisitudes de sus viajes. Esto nos hará, por tanto, entender mejor el concepto: sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente texto o artículos de uno o más autores, apareciendo primero el más reciente.
Las características a destacar son:
De nuevo, la gente de Common Craft lo explica perfectamente en este vídeo.
Partes de las que consta una bitácora:
La selección de la licencia que tendrán los contenidos de nuestro blog no es trivial dado que marcará el uso que podrán hacer de los mismos otros usuarios. Existen muchos tipos de licencias:
En los blogs, como en la calle, existen una serie de normas tácitas que mantienen el equilibrio de las relaciones. Es lo que se conoce como netiqueta o buenas prácticas que todo bloguero o blogger debería seguir:
Muchos son los lugares donde podremos crear un blog de una forma rápida y sencilla. Pero antes de entrar en detalle sobre los principales sistemas de publicación de contenidos, vamos a dividirlos en dos grandes grupos, en base al alojamiento de los datos:
Nosotros nos vamos a centrar en WordPress.
Con WordPress tenemos dos opciones: crearnos un blog en su plataforma comercial (wordpress.com) o en nuestro propio servidor gracias a su software bajo licencia GPL (wordpress.org). En ambos casos el gasto es cero pero con excepciones. En el primero, determinadas funcionalidades son de pago (por ejemplo, la posibilidad de editar el css de nuestra plantilla) y en el segundo, el coste estará en el servidor en el que decidamos montar nuestro blog.
En 2003, el proyecto b2\cafelog, que contaba con unos 2000 blogs, se dividió en dos ramas: b2evolution y WordPress. De la mano de Matt Mullenweg y Mike Little, la plataforma ganó muchos usuarios coincidiendo con el cambio de licencia de Movable Type.
Es de código abierto, está escrito en php y usa MySQL como gestor de base de datos. Uno de sus puntos más fuertes es la enorme comunidad de desarrolladores que tiene a sus espaldas. Al ser software libre, cualquiera puede escribir un plugin para agregar una funcionalidad determinada: desde la más rara (que nos aparezcan frases del musical Hello, Dolly! en nuestro panel de administración) a la más avanzada. Por esta razón tenemos un gran repositorio de plugins y plantillas para personalizar tanto como queramos nuestra bitácora.
Como curiosidad queda que cada nueva versión recibe el nombre de una leyenda del jazz: Miles Davis, Art Blakey, Charles Mingus, Billy Strayhorn,…
13 Sep
Esta semana comienzo un curso sobre web 2.0 que impartiré al personal de la Universidad de Deusto. Iré publicando por aquí, cada día, todos los materiales. Éste es el primer módulo:
Para entender mejor qué es eso de la web 2.0, hagamos primero un repaso a la historia de la Web.
Aunque Internet nació a finales de los años 60, su servicio estrella, la World Wide Web (WWW), conocida popularmente como Web no lo hizo hasta 1990, de la mano de dos científicos del CERN: Tim Berners-Lee y Robert Cailliau. La idea básica consistía en páginas interconectadas mediante hiperenlaces que permitían saltar de un sitio a otro de una forma rápida y sencilla. Al principio, pocos eran los que tenían los conocimientos suficientes para crear sus propias páginas web y por tanto, poblaban este nuevo espacio. Además, la relación era unidireccional: el usuario que navegaba por las webs, sólo lo hacía en modo lector, sin posibilidad de apenas interactuar con ellas.
Las buenas intenciones iniciales de esta web abierta y gratuita para todos, pronto se fueron “pervirtiendo”. Como consecuencia de esto, entre 1997 y 2001, se produjo la popular burbuja.com. De repente, la telaraña mundial se comenzó a ver como un espacio ideal para los negocios y la obtención rápida de dinero. No era raro entrar en una página y caer deslumbrado por montones de gifs animados anunciando algo. Esto produjo una rápida subida de la cotización en bolsa de muchas empresas del sector. Pero si fuerte fue la subida, más aún la bajada.
Esta etapa de especulación económica dio paso a otra de recesión y desaliento. Tras el crack, nadie quería invertir un duro en las compañías punto-com. Así que la recuperación está siendo muy lenta y costosa. Sin embargo, no todo lo que se forjó durante esos años fue malo ni estuvo avocado al fracaso. En 1997 nació el buscador de contenidos más famoso y utilizado en el mundo entero: Google. De la mano de dos estudiantes de doctorado en Ciencias de la Computación de la Universidad de Stanford, Larry Page y Sergey Brin, se intentó diseñar una herramienta con la que poner orden a la información y así llegar a todas las esquinas de la Red. Como curiosidad decir que el origen del nombre está en la palabra googol, que en inglés es el calificativo que se da a la cifra “10 elevado a 100″. Un número muy elevado que puede que un futuro sea el número de sitios en Internet.
En la actualidad, la madurez de la web viene impulsada por un nuevo concepto: la Web 2.0. Blogs, wikis, redes sociales,… pero sobre todo, un protagonista central: el usuario. Pero no un usuario como el de antes. El infociudadano de ahora desempeña un nuevo rol de prosumidor (productor + consumidor de información). Se ha pasado de las páginas estáticas, raramente actualizadas, a un modelo en el que cualquiera, sin necesidad de conocimientos informáticos, puede tener su espacio en la Red. Un aluvión de nuevas palabras nos invade: sindicación, permalinks, folcsonomías, … Una revolución tecnológica que ha dado paso a un gran cambio social, modificando la forma en que usamos las herramientas y primando la inteligencia colectiva (nadie sabe todo, todos saben algo). Pero aunque la participación es el eje central de esta web, se sigue cumpliendo la ley de Pareto: sólo unos pocos generan contenidos y muchos ejercen de “lurkers” o “mirones”.
El origen del término (que no de la concepción) es de la editorial O’Reilly Media (con su CEO, Tim O’Reilly, a la cabeza).
Podemos decir también que hemos pasado por tres etapas según el foco se ha ido centrando en diferentes elementos:
Para ilustrar mejor esas diferencias entre web 1.0 y web 2.0, esta imagen de blog.aysoon.com nos viene que ni pintada:
|
|
| Diferencias entre web 1.0 y web 2.0 |
Otro concepto irrumpe de la mano de la web 2.0: el cloud computing. El cloud computing o computación en nube consiste en servicios en la Red que trabajan con los datos de los usuarios, almacenándolos en servidores de proveedores externos. Es decir, cambiamos nuestras aplicaciones de escritorio por las que están en Internet, dejando nuestra información en la nube y jugando con las reglas de otros. La mayoría de plataformas más exitosas funcionan de esta manera: Flickr, YouTube, Twitter, Facebook, … Por tanto, nos debatimos entre dos opciones claras: la primera que nos dice que tenemos que movernos a donde está la gente y no esperar lo contrario (que la gente se mueva a donde nosotros estamos). Pero la segunda es que la gente está en lugares donde no tenemos control: ¿quién decide si un contenido es apropiado? ¿qué hacemos ante una parada del servicio? ¿Y si nos borran nuestra información porque consideran que no cumplimos los términos de uso? Además no podremos pedir cuentas, dado que en la mayoría de los casos se tratan de servicios gratuitos.
Ahora que tenemos un poco más claro el concepto de web 2.0, vamos a pasar a uno de los pilares que han posibilitado ese cambio y que han dotado de dinamismo a la web: la sindicación. Pero, ¿qué es la sindicación? Para entender mejor el concepto, analicemos el origen de la palabra. Se trata de un anglicismo que proviene de syndication. En Estados Unidos, los dibujantes de tiras cómicas tipo Garfield, Calvin y Hobbes, etc. se apuntaban a un sindicato que se encargaba de redistribuir sus trabajos por diferentes publicaciones. Digamos que los feeds hacen también el mismo trabajo que ese sindicato, se encargan de la redifusión de contenidos. Nuestras páginas web, blogs, wikis, etc… tienen un feed, es decir, un fichero que recoge todos los contenidos que se publican en los mismos. Ese fichero tiene un formato xml que permite indicar cuándo se han introducido esos contenidos. Ahí es donde entran en escena los agregadores, que son aplicaciones (pueden ser web o de escritorio) que saben interpretar esos ficheros y decirnos si se ha introducido algo nuevo desde nuestra última lectura. De esta forma hemos roto con uno de los paradigmas de la web 1.0 que consistía en que teníamos que acudir a las páginas para enterarnos de si se había cambiado algo. Ahora son los contenidos los que viajan hasta nosotros para notificarnos de esos cambios, sin necesidad de visitar una por una todas nuestras páginas favoritas, con el consiguiente ahorro de tiempo. Para entenderlo aún mejor pondremos un ejemplo práctico: ¿Quién no conoce la L.O.E. (Ley Orgánica de Educación)? Bueno, más que nada conocemos su nombre, porque su contenido es imposible de seguir con tanta reforma. ¿No sería de gran ayuda una herramienta que nos fuese diciendo las novedades de esa ley cada vez que es modificada? Pues si existiese un agregador jurídico, haría exactamente eso.
El símbolo que indica que una página cuenta con un feed es el siguiente:
| icono del feed |
Otras formas de denominar a un feed son RSS o Atom, aunque realmente se tratan de diferentes formatos en los que puede encontrarse un feed.
Como comentábamos anteriormente, tenemos dos tipos de agregadores: los que funcionan vía web o los que lo hacen como aplicaciones de escritorio. Vamos a ver ejemplos de ambos:
Cuando estamos en una web que nos interesa y de la que queremos estar al día, deberemos buscar la dirección del feed de esa página. Normalmente, como indicábamos anteriormente, estará señalizada con el símbolo naranja. Debemos entonces copiar esa dirección y pegarla en nuestro agregador favorito. Estaremos entonces suscribiéndonos a sus contenidos.
La gente de Common Craft lo explica perfectamente en este vídeo.
30 Ago
Agosto va tocando sus últimas notas. La semana que viene se acabará el mes, se acabará la jornada reducida, se acabarán las siestas, … Así que haciendo uso del cuaderno de bitácora, hoy toca recopilación de la actividad de los meses de julio y agosto, que aunque no han sido muy prolijos en posts, sí lo han sido en actividades (pronto llegarán también las entradas sobre el viaje a Nueva York).
A principios de Julio estuvimos hablando con la gente de Euskadi+innova sobre la experiencia de Aprendices y los diferentes modelos de aprendizaje digital. El vídeo lo podéis ver aquí porque no permiten embeber sus contenidos
Después vino el curso sobre redes sociales impartido en la UCJC. Está en youtube el resumen de varios de los que estuvimos allí (David Cierco, César Calderón, Ícaro Moyano, …):
Y por último, la participación en las jornadas sobre Universidad 2.0 que organizó la UIMP.
Participé en dos mesas. La primera fue sobre ciencia 2.0 junto con Laureano González Vega y Andrés Pedreño (¡qué auténtico descubrimiento! ¡todo un crack!).
Las transparencias usadas para relatar los siete pecados capitales de la ciencia 2.0 (veremos cuál será nuestra penitencia…):
Y luego las experiencias prácticas en la Universidad 2.0 contando la de Open Deusto:
Nota mental para el futuro: intentar que no me graben más en vídeo, porque no doy el plano… quizás las ondas se nos den mejor… veremos
29 Jul
Gracias a la invitación de Pablo de Castro y Jose Carlos del Arco, los días 10 y 11 de agosto estaremos en el Palacio de la Magdalena, frente a las playas del Sardinero (pero mirándolas de lejos
), intentando dar forma a la Universidad 2.0.
En esta jornada “Inventando la Universidad 2.0“, que organiza la UIMP, podremos reencontrarnos con muy buenas compañías: David Sánchez Bote, Tíscar Lara, Juan Freire, Fernando Tricas, …
La fuerza de la nueva generación en red, la “Net Generation”, está llegando a la Universidad, como una “mar de fondo” todavía suave, pero que anticipa la llegada de una “tormenta imparable” que demandará para sobrevivirla nuevas formas de docencia y adquisición de los conocimientos, habilidades y competencias curriculares. Este efecto de “mar de fondo” nos empuja a la implantación de nuevos modelos de Universidad, más centrados en el alumno que en el profesor, más colaborativos y participativos. Bolonia supone un cambio en esta dirección pero ¿debemos profundizar mas allá e “inventar la Universidad 2.0″?
Participaré en dos mesas: una sobre Ciencia 2.0/Innovación 2.0 en la que se tratarán las nuevas formas de divulgación científica a través de blogs académicos, wikis y material audiovisual, fomentando la colaboración entre grupos de investigación y proponiendo alternativas de reputación científica basadas en la participación de los usuarios.
Y a continuación en una de experiencias prácticas. Allí hablaré un poco del proyecto Open Deusto que llevamos ya gestando desde hace unos meses y que pronto presentaré también por aquí.
Aquí tenéis el programa. Para inscribiros en el encuentro, lo podéis hacer a través de un formulario o por correo, siguiendo las instrucciones que aparecen en la web de la UIMP.
Imagen de ~Oryctes~ – Licencia by-nc-sa
28 Jun
Otro año más (y ya van diez), alumnos y profesores de la Universidad de Deusto amantes del software libre se arremangan para preparar unos jugosos cursillos gratuitos (Google Web Toolkit, Gimp, OpenVPN, Asterisk, …).
Este año participaré dando una charla: “Web 2.0 y software libre: una relación de amor-odio“. Será el 22 de julio a las 16:00. La manida web 2.0 y el software libre tienen una relación un tanto curiosa: por un lado, muchos servicios sociales funcionan gracias al open source y el espíritu colaborativo que se respira recuerda mucho al que siempre ha impregnado a la comunidad del software libre. Por otro, muchas son las voces que claman contra la computación en la nube, la pérdida de protagonismo de las aplicaciones de escritorio abiertas donde sabíamos a ciencia cierta qué hacían y los peligros que tiene frente a nuestras libertades la web 2.0. Intentaré mostrar ambos lados de la moneda.
Para asistir, no tenéis más que inscribiros aquí. ¿Nos vemos?
Foto de Francis Storr (CC by-sa)
Últimos Comentarios