El Blog de Loretahur

Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender (Marie Curie)

El celuloide y la Red. ¿La crisis de los soportes o de las ideas?

a las 22:16

Palomitas - Imagen en dominio público

Artículo publicado en la Revista Deusto Nº 106 (primavera 2010)

El P2P, YouTube, las descargas, … en definitiva, decir Internet en los pasillos de Hollywood es como mentar al diablo. Y es que una de las industrias más castigadas por la Red parece que empieza a ver de nuevo la luz con las técnicas 3D, que dicen moverán de nuevo a las masas a las salas de cine. Aún así, el negocio se resiente a pesar de que ya no se conciban estrategias comerciales sin un importante respaldo en la Web. ¿O más bien son los soportes los que están sufriendo…? El DVD se hunde mientras el Blue-ray nace ya muerto; los cines se vacían y entretanto las formas de consumo evolucionan a una velocidad vertiginosa.

Pero no todo lo que reside en Internet supone un problema para el mundo del celuloide. También existen sitios web con información interesante para los cinéfilos. IMDb (Internet Movie Database) es el máximo exponente en este sentido. Se trata de una base de datos inmensa que recoge información de películas, actores, directores, bandas sonoras, series, etc… relacionando todos los datos entre sí. El acceso es abierto aunque posee una versión de pago que recoge más datos de la industria. El uso más curioso de esta información lo hace una página de la Universidad de Virginia que trata de demostrar la teoría de los seis grados de separación usando como referente a uno de los actores secundarios más trabajadores: Kevin Bacon. El Oráculo de Bacon es una plataforma en la que podremos enlazar a cualquier actor o actriz con Kevin Bacon en menos de seis pasos.

IMDb fue una de las primeras páginas dedicada al cine que nació en los albores de la Web a través de un grupo de Usenet “rec.arts.movies” (1990). En 1998, Jeff Bezos, el fundador de Amazon, adquirió la plataforma vislumbrando las posibilidades que presentaba de cara a vender productos relacionados con el cine. De hecho, esta gran plataforma de venta on-line no se ha centrado exclusivamente en el mundo del libro y ha sacado servicios como Amazon Unbox: venta y alquiler de películas y capítulos de televisión bajo demanda, con un catálogo impresionante y con acuerdos comerciales con fabricantes de televisores que incluyen ya este canal de streaming en el propio dispositivo.

Mucho de cierto tiene el dicho de que si no puedes con tu enemigo, únete a él. Así que, poco a poco, también afloran alternativas en la Red (aunque casi todas en EEUU) que ofrecen nuevos modelos de negocio rentables en este medio. Los videoclubes tienen su presencia on-line gracias a Netflix. Con una tarifa plana no muy cara, se pueden ver películas en streaming directamente en nuestro navegador, sin tener que bajarlas, ahorrándonos tiempo y espacio en disco. Su punto fuerte está en un algoritmo de recomendaciones que hace que las películas más visualizadas curiosamente no estén siendo los éxitos de las salas de cines, sino otros metrajes menos conocidos.

El todopoderoso Google no podía dejar escapar otro terreno más a conquistar y ha entrado en competencia directa con Netflix mediante YouTube, arrancando una experiencia de alquiler de películas, también en EEUU, en colaboración con el Festival de cine de Sundance. Y es que el cine independiente es la semilla germinal del uso de Internet: una forma ideal de quitarse intermediarios y llegar a grandes audiencias a pesar de no copar los circuitos comerciales convencionales.

Que el tío Oscar no se enfade conmigo… pero a pesar de que muchos se empeñen en mostrar a Internet como uno de los principales males del cine, quizás parte de culpa también resida en la cada vez más limitada originalidad de los guiones, los mil y un remakes que inundan nuestras pantallas, la más que discutible calidad de algunas cintas, el precio del cine, … Veremos si Avatares y técnicas 3D devuelven el esplendor perdido de Hollywood o si, por lo contrario, algunos siguen entonando una adaptación de la memorable canción que interpretara en su día Rita Hayworth en Gilda: “Put the blame on… Internet”.

Autocensura

a las 20:34

censuraLeía en el número de diciembre de la revista Fotogramas un artículo muy acertado sobre cómo ha ido cambiando el mundo del cine (tenía pendiente desde entonces escribir este post… ¡qué desastre soy!). Si antiguamente estaba presente la figura del censor que, tijeras en mano, recortaba todo aquello que no correspondía con la ideología reinante, en la actualidad existe un censor mucho más sutil: el dinero. Y es que, a día de hoy, muchos son los que se autocensuran, recortando determinadas escenas para que sus películas sean calificadas aptas para todos los públicos. Porque no hace falta ser un lumbreras para determinar que a cuantas más personas llegues, más dinero recaudarás (lo de la calidad de la película está ya en un más que segundo plano…).

Y tras terminar de leer este artículo comprendí que esto mismo sucedía en muchos aspectos de nuestra vida, entre los que está la blogocosa. ¿Acaso no nos autocensuramos infinitas veces por el miedo al qué dirán los que nos leen, o por miedo a recibir denuncias, o por miedo a recibir críticas de trolls, …? Quizás aquí el dinero no juegue tan fuerte como el miedo a no ser aceptados. Parece que estemos condicionados por “el qué dirán”.

Esta reflexión ha vuelto a mi cabeza tras la recomendación en silencio de la canción de Linkin Park, Numb, en la que se dice:

Estoy cansado de ser lo que tú quieres que sea.

Qué inteligente es la maquinaria del Gran Hermano. Ya no es necesario un personaje con cara de vinagre para recortar fotogramas (y sobre el que se puedan centrar nuestras iras llegando incluso a hacernos descubrir que estamos siendo manipulados…). Es por esto que un blog, contra menos políticamente correcto sea, más me cautivará. Por mucho que diga cosas que no comparta, si lo hace desde el respeto y aportando argumentos, tendrá más mérito que el que se limita a lanzar obviedades de fácil “bien-quedar”.

Parece mentira que mientras unos pasan verdaderas penurias para poder expresarse con libertad, otros nos censuramos nosotros solitos… ¡Cómo está el mundo!

De descansar, nadie murió jamás

a las 19:33

Caminante no hay camino

Por fin me he podido tomar unas (no sé si merecidas) vacaciones en este puente.

Aunque como era de esperar, la meteorología no ha acompañado en exceso, sí he podido pasear con calma cerca del mar, sacar fotos con mi nueva cámara, ver películas, …, es decir, tomarme un tiempo para ordenar las ideas.

Tenía muchas ganas de empezar a sacarle jugo a mi nuevo juguetito: una Canon EOS 350D de segunda mano que me vendió Pablo. Y qué decir del aparatito: una auténtica gozada y eso que aún me queda muchísimo por aprender (si alguien sabe de algún curso bueno de fotografía bien vía Internet o presencial, que se manifieste). Ya he subido a Flickr unas cuantas fotos del mar, que este puente ha estado especialmente arisco (pero precioso):

Mar embravecido

Por otro lado, la parte cinematográfica ha constado de las siguientes películas:
  • Hijos de los hombres: relato futurista del director Alfonso Cuarón y protagonizado por Clive Owen (este hombre tiene atractivo aunque le pongan las peores fachas) en el que se narra un mundo en el que todos los humanos son estériles y donde el hombre más joven cuenta con 19 años. A mí este tipo de situaciones extremas me ponen de lo más nerviosa, porque no descarto del todo que algún día no suceda algo así. La trama en momentos se hace un poco larga pero en líneas generales me ha gustado. No perderse al protagonista (no voy a babear más de él), Julianne Moore y un hippy encarnado por Michael Caine.
  • La joven del agua: séptima película del director M. Night Shyamalan donde sigue sin defraudar con guiones originales a más no poder. La única pega que le encuentro a sus dos últimas obras (El Bosque y ésta) es que se han equivocado en el enfoque que le dan a sus trailers. Presentan las películas como de terror cuando de miedo tienen muy poco. Papelazo de Paul Giamatti y Bryce Dallas Howard (que también fue la protagonista de El Bosque). Tampoco hay que perderse los cada vez más minutos que pasa delante de la cámara el director y el guiño sarcástico que le hace a los críticos de cine.
  • The Queen: de esta película me quedo con la interpretación de lujo de Helen Mirren como reina Isabel II. Se narran los momentos que se vivieron dentro de la casa real inglesa durante la muerte de Lady Di y la presión por parte del pueblo.
  • El ilusionista: bonita historia de amor entrelazada en magia e ilusionismo. De nuevo tenemos a Paul Giamatti (parecía que era su puente) junto con Edward Norton. Único pero: el final es bastante predecible. Sin embargo, tiene una preciosa fotografía y los ojos de Edward le hacen el ilusionista perfecto.

Os recomiendo las cuatro.

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