- Abuelita, abuelita. Vuélveme a contar otra vez ese cuento.
- ¿Qué cuento cariño?
- ¡El de la intimadad!
- ¿Querrás decir intimidad?
- Eso, eso. Es que siempre se me olvida ese nombre.
- Es normal que se te olvide, mi niña. Ya hace más de diez años que retiraron esa palabra de la Real Academia de la Lengua Digital. Ya sabrás que la Real Academia introduce y elimina palabras según el uso que les dan las personas. ¿Recuerdas lo que significaba?
- No muy bien.
- Entonces acompaña a la abuela a su biblioteca.
- ¿A ese sitio lleno de polvo y de cosas cuadradas?
- ¿Libros?
- Sí, eso. Por ellos tomó Facebook su nombre, ¿verdad? No sé cómo erais capaces de almacenar eso en casa. Con lo fácil que es ahora con nuestro lector de contenidos incorporado en el cortex…
- Otro día te contaré el placer que supone el tacto del papel, querida. Bueno, aún mejor. Coge tu misma ese grandote que pone “Diccionario Edición 2009” y busca la palabra intimidad.
- ¿Y dónde está el buscador aquí, abuela?
- En tus dedos cariño. Debes pasar las páginas en busca de la letra I. Está todo ordenado alfabéticamente.
- ¡Pero eso me llevará mucho tiempo! ¡Por lo menos 20 segundos! ¿Ves por qué está mejor nuestro lector de contenidos?
- Pasa las páginas y calla. ¡Que no haces más que rechistar! ¿Qué pone bajo intimidad?
- “Dícese de la zona espiritual íntima y reservada de una persona o de un grupo, especialmente de una familia”. Pero, ¿y cómo conseguíais relacionaros sin saberlo todo de la otra persona? ¿No os daba miedo que fuera un delincuente o algo peor? ¿Que ocultara algo…?
- Era parte de la gracia que tenía el relacionarse e ir descubriendo poco a poco a un semejante. Ahora eso se ha perdido. Con vuestros programas implantados de cálculo de compatibilidad social, desecháis conocer a gente. No sabéis cuánto os estáis perdiendo…
Érase una vez una cosa llamada intimidad o cómo la extimidad se está abalanzando sobre nuestras vidas. ¿Ciencia ficción o quizás no tanto?
El vídeo es viejo (nada más y nada menos que de 1992) y sin embargo, el mismo discurso podría repetirse hoy, y mañana, y al siguiente,… El tiempo corre y nosotros también, pero siempre en la misma dirección.
Ayer mismo, 22 de marzo, día mundial del agua, tras el V Foro Mundial del Agua, no se llegó a un consenso sobre si los recursos hídricos deben ser considerados un derecho humano. El agua puede ser el oro del futuro, así que nadie quiere liberarlo a la Humanidad. Más bien parece que el empeño está en privatizarlo.
Así que os dejo con Severn Cullis-Suzuki, esta niña de 12 años (ahora tendrá ya 29) que fundó junto con unos amigos el ECO (Environmental Children’s Organization). Entre todos juntaron sus ahorros para poder asistir a la Conferencia de Medioambiente y Desarrollo “The Earth Summit” celebrada por la ONU en Río de Janeiro.
Ahora esta jovencita es bióloga, ecóloga y activista ambiental.
Las redes sociales suponen un ahorro en dinero y tiempo. El bajo coste de éstas (en la mayoría de los casos se limita exclusivamente al de la conexión a Internet) ayuda a su crecimiento, dado que es una manera fácil y barata de mantener el contacto con las personas. Además, se reduce el tiempo empleado en la socialización: si con la interacción cara a cara tenemos que contar una historia casi tantas veces como contactos tenemos (es difícil que estén todos en el mismo momento y lugar en el que narramos los hechos), con las redes sociales bastará con que publiquemos esa experiencia una vez, para que nuestros contactos lo lean de forma asíncrona.
En 1992, Robin Dunbar, un antropólogo británico especializado en el comportamiento de los primates, llegó a la conclusión de que el poder cognitivo del cerebro limita el tamaño de la red social estable que un individuo puede establecer. Extrapolando los tamaños del cerebro y las redes sociales de los monos, Dunbar sugirió que el ser humano puede tener redes estables de alrededor de 148 contactos. Redondeado a 150, esto se conoce como “el número de Dunbar“.
Pero un fenómeno que me llama terriblemente la atención son los denominados cazadores de contactos, también conocidos como spammers sociales, que desafían ese número de Dunbar. Varias suelen ser las razones para esta actividad: fines comerciales, nuestro ombligo, … Pero al final todo se vuelve una colección de contactos, rompiendo la finalidad de la red: comunicarse.
¿Qué nos lleva a agregar a tantas personas? El ego de vernos populares en base al número de contactos, el miedo a ser rechazos o catalogados como antipáticos 2.0, el negocio, …
De hecho, continuamente pululan por la Red manuales para atrapar más y más contactos. Cada vez se aplica más aquello de que Internet es una tela de araña y los usuarios son los arácnidos ávidos de atrapar en sus redes a miles de moscas. ¿Pero para qué?
Yo, dependiendo de la red, suelo llevar una política diferente. En las que establezco una comunicación diaria, como pueda ser twitter, intento agregar sólo a las personas que conozco o bien personalmente o bien de alguna interacción en Internet para evitar que el ruido pierda la información que realmente me interesa. Sin embargo, en otras redes suelo ser más laxa. Y aún así supero el número de Dunbar con creces.
¿Cuál creéis que es la motivación de esta colección? ¿Qué políticas tenéis vosotros a la hora de establecer nexos de unión?
A mí no me queda ninguna duda: el papel sigue teniendo una mayor atracción que los bits y los bytes. Recientemente lo pude comprobar en mis carnes al aparecer en una foto de La Mirilla de el periódico El Correo. Para los que no lo conozcan, se trata de una sección con fotos y noticias de la vida social de Bizkaia. Vamos, que para aparecer aquí, el único mérito es estar en un acto. El caso es que cuando lo vieron en mi familia, se les hinchó el pecho. Sin embargo, cuando participo en algún congreso que sólo tiene repercusión en la Red, siguen sin enterarse muy bien de qué va la fiesta.
Y a mí me pasa un poco lo mismo. Esta semana he recibido en mi casa un libro que he hecho a través de Panraven con las fotos y la historia de mi viaje a Múnich. Y me he derretido ante el tacto y la sensación de que era algo profesional.
Panraven es un servicio web que permite contar nuestros viajes o crear historias para luego compartirlas de forma online o solicitar la impresión del ejemplar. Como punto positivo, la calidad de la estampación. Tenía miedo de que las imágenes quedaran pixeladas, dado que en pantalla se ven a un tamaño menor, pero nada de eso. Como punto negativo está el diseño encorsetado de las páginas. Me las he visto y deseado para intentar cambiar determinadas disposiciones ya fijas que ofrecen.
Sólo me queda darles las gracias por permitirme crear este libro a cambio de compartir mis fotos de Bilbao en su plataforma para que sean incluidas en otras historias.
Cuando me preguntan por el futuro de la web, yo lo tengo claro: los dispositivos móviles. Poder acceder en cualquier momento y en cualquier lugar a la información será la próxima revolución (póngase aquí el número que se quiera seguido de un punto y un cero). Para analizar el impacto que puedan tener las nuevas tecnologías en nuestro día a día, tendremos primero que conjeturar la entrada de éstas en todos los segmentos de la sociedad. Lo que se conoce como brecha digital o digital divide es uno de los frenos a esta introducción.
Generalmente, cuando se habla de brecha digital siempre se tiende a un concepto simplista que recoge exclusivamente un problema tecnológico o de acceso físico a las nuevas tecnologías. De hecho, en sus orígenes, la administración Clinton (acuñadora del término) hacía distinciones entre “conectados” y “no conectados”. Así que no es de extrañar que las soluciones que se presentan pequen también de este tinte: con poner más equipos al alcance de todos los estratos sociales y mejorar las conexiones de red, asunto arreglado.
Sin embargo, éste sólo es uno de los síntomas que preceden a la enfermedad. Si bien hay personas que cuentan con la tecnología adecuada, luego no saben utilizarla o hacen un uso muy por debajo de las posibilidades que ofrece. Por tanto, esto rompe con la idea dicotómica del acceso (o se tiene o no se tiene), y plantea la existencia de diferentes grados de uso. Incluso se podría hablar de tres divisiones: la élite de la información, los analfabetos digitales y la mayoría de usuarios (Van Dijk, 2003). En el primer caso están las personas que hacen un empleo intensivo de Internet gracias a una mejor tecnología conjugada con sus habilidades. El segundo grupo se refiere a las personas con escasa habilidad o imposibilidad de utilizar las nuevas tecnologías. Las causas de esta incapacidad pueden derivar de la falta de educación digital o bien por lo que se denomina coloquialmente como tecnofobia. En muchos casos, esta tecnofobia, a parte de la falta de motivación, se trata de un mal muy común y estudiado en la psicología: el miedo a lo desconocido. No es por tanto algo específico de la tecnología e irá disminuyendo según pase el tiempo y los nativos digitales colonicen la sociedad, dado que para ellos ya nada será extraño. Habrán asimilado las TIC como algo natural. Las habrán amortizado.
A la hora de abordar la alfabetización digital, toca hacerlo también estableciendo una serie de competencias digitales mínimas (leer el correo, hacer uso de los buscadores, publicar contenidos, …) y luego otras más específicas del sujeto en cuestión.
Analizando los resultados de la encuesta de la Sociedad de la Información-ESI-Familias perteneciente al último trimestre de 2008 realizada por el Eustat (Instituto Vasco de Estadística) para la población de 15 años o más de la Comunidad Autónoma Vasca usuaria de Internet, descubrimos datos interesantes en base a categorías sociales como son el sexo, la edad, la educación y la actividad ocupacional:
Edad
15-24
25-34
35-44
45 y más
88,2
79,2
70,1
27,1
Sexo
Hombres
Mujeres
55,0
46,2
Actividad
Estudiantes
Ocupados
Inactivos y parados
95,4
68,7
17,7
Educación
Primaria
Secundaria
Superior
6,3
60,7
88,7
Una primera conclusión nos dice que los nativos digitales vienen con Internet de serie, sobre todo, a partir de secundaria, ganando terreno a los inmigrantes digitales (también conocidos por llegar tarde a las TIC). La vida cotidiana de los nativos transcurre en torno a Internet. Su relación con la información es diferente de la de sus padres. Se pasa de la intimidad y censura al exhibicionismo. De guardar el conocimiento en una caja fuerte a abrirlo y compartirlo. Estudiando a estos nuevos usuarios de la Red, descubriremos las tendencias del futuro. Otro dato, éste más negativo, es la brecha existente entre hombres y mujeres.
Seguimos con la reflexión de cara a presentar la comunicación al Foro OcioGune 2009 ¿Vosotros qué opináis?
Hoy toca traer algo de música a este otro rinconcito, porque no todo va a ser silencio .
Hace unos días recibí el último disco de Pastora en casa gracias a los Bloguzzeros. Se trata del álbum de remezclas que vio la luz el 17 de febrero. Sus canciones siempre me han parecido un soplo de aire fresco dentro del panorama nacional, dominado por el pop dictado por los programas de televisión y demás zarandajas marketinianas. Este trío se atrevió a hacer cosas que nadie hacía y son capaces de cambiar de registro con una facilidad pasmosa: del architarareado “No me llames Dolores, llámame Lola” que les hizo famosos al baladón Desolado.
Y ahora visten esas canciones de un aire elegante gracias a la revisión que han hecho Sidechains y Cat Complex (atención a estas dos promesas del panorama electrónico): Pastora RMX ED Elegant Distortion. Una nueva vuelta a la voz y letras de Dolo, a la fuerza de la guitarra de Caïm y al impacto visual de Pauet. No os podéis perder precisamente la versión acústica de Lola. Sólo por ella ya vale la pena el disco.
Pero no todo van a ser flores. Aquí llega la parte de los cardos. En mi opinión, no se puede seguir impulsando un modelo musical centrado en el formato CD, cuando la caja que ofreces es tan pobre. Tan sólo el disco y un papelito de apenas dos caras (y eso que casi me tenían ganada con esos leds de colores en la portada…). Atrás quedaron esos librillos que como mínimo traían las letras y que en algunos casos eran auténticas obras de arte. Aún recuerdo el primero de Alanis Morrissette, donde aparecían las letras en inglés, italiano, francés y castellano, … ¡qué tiempos! Aunque quizás no se estén centrando en el Compact Disc dado que ofrecen una canción inédita, Mil sensaciones, exclusivamente para la venta digital en iTunes. Canción que me he quedado sin escuchar porque no gasto productos de la manzanita.
Y otra cosa sorprendente es que este disco ha sido lanzado en CD y vinilo. Hace unos años decíamos que el Compact Disc will kill the cassette & vinilo star, pero cuidadito, que el vinilo se está revolviendo y golpea de nuevo con fuerza. Sólo en 2008 creció su venta un 200% respecto al año anterior. Parece ser que para la escucha fuera de casa, nos quedamos con los formatos electrónicos. Pero para las audiciones intimistas, preferimos el glamour de un vinilo.
Podéis escuchar otras opiniones más expertas de mi maestro musical: Duczen.
El pasado domingo tuve la posibilidad de charlar de nuevo con Javi Vizcaíno en el programa de Radio Euskadi Más Que Palabras. Esta vez analizamos la caída de Gmail y el miedito que da la nube. Miedo que parece que sólo hace acto de presencia cuando sucede algo grave (momento en el que aprovechamos para echar de menos un backup o una replicación de datos en otra plataforma).
Si tenemos datos en servicios que no controlamos, toca jugar con sus reglas y acatar los problemas asociados. Y ya no nos salva ni pagar por ellos. O si no, que se lo digan a los usuarios premium de Ma.gnolia, que perdieron sus datos y la única solución que se les dió fue devolverles el dinero. ¿Y qué sucede con el tiempo que pasaron etiquetando páginas? Las horas de nuestra vida son las más caras. El día que se acaban, ni el dinero nos las puede devolver (es el riesgo de cuantificar todo con un precio confundiéndolo con su valor).
¿Y qué hacemos ante esto? Poco o nada. Si no quieres ser una isla en la Red, te toca moverte donde está el resto de gente (a mí me gustaba más jaiku… pero para hablar sola…). Así que sólo nos queda seguir aquello de “no pongas todos tus huevos en una misma cesta“. Usar diferentes plataformas para subir nuestros datos, intentar tener un backup en local de todo ello, … y cruzar los dedos para que la crisis no evapore la nube.
Como siempre, un placer, y más cuando a una la reciben con la canción Chemical Girl, aparecida en Silencio.
Disclaimer: que conste que yo ya advertí que éste iba a ser el año de la creatividad… así que toca cambiar el eslogan del pasado: “yo innovo, tú innovas, nosotros innovamos” por el “yo creo, tú creas, nosotros creamos“.
Me comenta Marta Sauca que los días 25, 26, 27 y 28 de Marzo se va a celebrar en Bilbao el primer forum internacional de las industrias creativas: BizkaiaCreaktiva. Según reza la web:
Un evento basado sobre todo en experiencias, en experiencias reales, de la mano de sus precursores.
Ahora van mis preguntas:
La creatividad, ¿es algo con lo que se nace o se hace? (o ambas)
¿Este tipo de eventos son de reflexión o de networking en el sector? (o ambos)