Todo cuerpo sentado en el wáter hará sonar el timbre de la puerta (Ley de nicagar puedeuno)
30 Ago
No podía volver de mis vacaciones con un notición mayor: mis espías de Cupertino me han dado un chivatazo horas antes de que Mr. Steve Jobs llene twitters, facebooks y hasta medios de comunicación tradicionales con su última novedad: el PhoneBook.
No pueden perdérselo en acción. Lo nunca visto hasta ahora:
Bromas a parte (no creo que sea lo que mañana presente Apple… a no ser que a este libro se le vaya la cobertura si el niño lo coge por el extremo izquierdo
), estamos en la era de la muerte de tendencias y tecnologías. No acaba de ser presentado algo y ya tiene a su “killer” encima echándole el aliento en la nuca. La celeridad de la tecnología nos hace ir siempre corriendo para acabar finalmente en el mismo punto del que partimos. Giros recurrentes que hacen que las TIC sean como la ropa: hay que guardarlas en el armario unos años a la espera de que se vuelvan a poner de moda con un poco de chapa y pintura.
¡Y quién sabe! Igual después de tanta pelea entre el libro de papel y el electrónico, ¡¿a ver si la solución va a ser un híbrido y ninguno de los dos tiene que morir por el camino?! Yo me alegraría porque los dos me caen muy bien
.
9 Ago
Llegamos al décimo apunte de estas lecturas breves en pleno mes de agosto, disfrutando de las vacaciones y se supone que de mayor tiempo para leer
. Entre playa y montaña, rumien esto a gusto:
26 Jul
Últimamente no es que escriba entradas a diestro y siniestro… A pesar de lo que pudiera parecer, julio está siendo un mes cargadito de trabajo y el calor tampoco me incita a la actividad bloguera en demasía, teniendo en cuenta la potencia de horno-microondas que ha adquirido mi portátil. Así que a falta de posts, os dejo con un par de entrevistas que han salido publicadas este fin de semana en dos periódicos.
La primera en El Correo, acompañada de Toti Martínez de Lezea y con Lucía Martínez Odriozola como maestra de ceremonias. Un cara a cara para enfrentar libros físicos contra libros digitales: De papel y pantalla. Aunque, como ya le dije a Lucía cuando me propuso el “careo”, yo no concibo que un soporte vaya a reemplazar al otro. Cada uno tendrá su espacio y seguramente sus reglas. De hecho, siempre que se habla de los e-readers, se piensa en ellos como útiles para la lectura convencional que hasta ahora se estaba llevando a cabo con el papel. Pero espero que los caminos se despejen en la hipertextualidad y pronto nos sorprendan con nuevas formas de disfrutar de los contenidos.
Se están reproduciendo los mismos fallos que con la música. El músico puede dar un concierto pero, ¿el autor? ¡Como no dé una conferencia!
Y por otro lado dos artículos en Noticias de Gipuzkoa de la mano de Harri Hernández analizando la participación de los nativos digitales y las mujeres en la Red. Están otros sospechosos habituales como Igor San Román, José Antonio del Moral, Miren Berasategi y Naiara Pérez de Villareal.
Antes se decía que los niños nacían con un pan bajo el brazo, ahora vienen con un ordenador y conexión a Internet.
4 Jul
Estamos a punto de llegar al apunte décimo de esta sección, pero antes toca el noveno, que no por ello va a ser menos importante:
9 Jun
Las vacas sagradas del mundo editorial han movido su ficha digital. El resultado es Libranda, que ha sido hoy presentada pero hasta julio no arrancará motores. A la cabeza del experimento se ponen los líderes del papel: Planeta, Random House Mondadori, Santillana, SM, Alfaguara y un largo etcétera.
Lo primero de todo convendría aclarar de qué se trata. Si pensabais que sería una plataforma web desde la que se venderían contenidos en formato electrónico, ya vais mal encaminados. Según sus propios protagonistas la definen:
LIBRANDA es una plataforma que ofrece servicios auxiliares para la comercialización de contenidos digitales y para la promoción de los mismos.
Es decir, son un intermediario o, en este caso, distribuidor digital. Ellos ponen los ebooks y su almacenamiento, pero luego se venderán en librerías on-line. La razón de esto es, según ha comentado hoy en el programa de radio El Ojo Crítico Arantza Larrauri, directora general de Libranda, que quieren seguir manteniendo la cadena de valor existente en el mundo del papel. Aquí podemos ver el esquema de funcionamiento (pinchad sobre la imagen):
Es de agradecer que el formato que se ha seleccionado haya sido el estándar ePUB. Eso sí, con DRM de Adobe mediante.
Pero ahora viene cuando la matan: cuando se pregunta por el precio que tendrán esos contenidos, Arantza contesta que dependerá de la editorial (hasta ahí todo normal) pero que será sobre un 30% más barato que su hermano de papel. Pero se refiere al último hermano de papel que haya salido a la venta. Es decir, si el libro está en tapa dura, será un 30% más barato que su precio. Cuando salga en formato bolsillo, será un 30% más barato que ese precio. Por tanto, seguimos viendo que el papel marca el ritmo del digital a pesar de que el contenido sea el mismo. Seguimos viendo que el traje importa más que lo que va dentro
Ahora toca esperar a los movimientos de los “intrusos” del papel (es decir, Google y compañía
).
Imagen de brianjmatis (CC by-nc-sa)
10 May
Casi un año después de la presentación de la comunicación “Las redes sociales y el ocio: ¿de las calles al ordenador o del ordenador a las calles?” en el Foro OcioGune 2009, por fin sale publicado el libro que la recoge: “Espacio y experiencia de ocio: consolidación, transformación y virtualidad” (ISBN: 978-84-9830-247-9).
Os dejo con mi capítulo (la introducción aquí y el documento completo en slideshare):
Las redes sociales no son un nuevo invento nacido al amparo de Internet. Desde el comienzo de los tiempos, las personas han sido tendentes a organizarse o, como bien planteaba Aristóteles en su libro de La política, a asociarse, formando familias, que a su vez constituían pueblos y, por último, modelaban el Estado. Se planteaba ya entonces que el ser humano es sociable por naturaleza y se dota de la palabra para establecer estas relaciones.
En la actualidad, Internet se ha convertido en la nueva polis virtual, cruzando de forma transversal todas nuestras actividades. Las nuevas tecnologías se presentan en nuestra sociedad de forma voluntaria o involuntaria, afectando tanto a las personas que están en contacto con ellas como a las que no lo están. «No hay interruptor que pueda aislarnos del efecto Internet» (Lessing, 2003:17).
La digitalización de esas redes sociales ha roto con dos limitaciones impuestas por la propia naturaleza del ser humano: el tiempo y el espacio. Ya en 1929, el escritor Frigyes Karinthy planteó en su obra Chains la teoría de los seis grados de separación. Más tarde, en la década de los 50 fue propuesta como teoría matemática por Ithiel de Sola Pool (MIT) y Manfred Kochen (IBM). Ésta expone que una persona puede estar conectada con cualquier otra del planeta a través de una cadena de conocidos de no más de seis enlaces. Ahora, este número se reduce gracias a lo fácil que resulta establecer contacto con personas alejadas físicamente y de una manera asíncrona.
El impacto de Internet se ha dejado notar en la actividad profesional, en la forma de comunicarse, educarse y por supuesto, en la de divertirse. Nuestro tiempo de ocio está cambiando. Vivimos en una época acelerada y necesitamos que sea el ocio el que venga a donde estamos y no salir nosotros a su encuentro. La inmediatez rige nuestras vidas. Es por esto que Internet va ganando terreno, dado que los tiempos se reducen y las respuestas son más inmediatas. De hecho, el futuro está viniendo ya de la mano de los dispositivos móviles, desde los que acceder a la información de manera rápida y desde cualquier lugar. A la telefonía le costó 75 años conseguir 50 millones de usuarios. A Internet sólo le ha llevado cinco.
Y a pesar de lo que pudiera parecer, las redes sociales pueden llegar a ser un instrumento insuperable para recuperar el espacio público. Mover a las personas de sus pantallas a las calles. O aún mejor, poder estar en la calle acompañados por la tecnología. La disparidad surge en que para interactuar en la polis física no es necesario ningún requisito para posibilitar esa relación, mientras que en la polis virtual hay una clara dependencia de dos elementos: la conexión y el conocimiento.
6 May
Vamos a por el apunte número ocho de estas lecturas breves:
2 May
Con pico y pala, muchos son hoy los que escudriñan cada rincón de la Red para extraer información y analizarla. Aunque nos queda la sensación semiparanoica-semireal de que hacen perfectas radiografías de nuestro yo digital (siempre suelo jugar en mis cursos al Gran Hermano con webs como 123people o PeekYou), esta minería también sirve para detectar otras cosas.
Ese es el caso de estudio llevado a cabo por la University College London sobre la obra de la prestigiosa escritora y filósofa Iris Murdoch, que padeció de Alzheimer. Analizando su producción literaria desde sus inicios allá por 1954 con la novela Bajo la red hasta la última publicada en 1995, El dilema de Jackson, se detecta el déficit cognitivo propio de la enfermedad que le fuera diagnosticada tras terminar de escribirla. La gramática y estructura apenas habían cambiado, sin embargo, su lenguaje se había ido simplificando mucho. Los investigadores de la UCL cogieron tres de sus trabajos: el primero, el último y uno publicado más o menos en el ecuador de su carrera (El mar, el mar, 1978). Digitalizaron todos los textos para analizar la frecuencia con la que aparecían determinadas palabras y la variedad de las mismas. Los resultados fueron claros: la novela con menos palabras distintas fue la última, frente El mar, el mar, que tenía el número más alto. Además de ser un vocabulario menos usual. Y es que el Alzheimer, además de robarnos lo más preciado de nuestras vidas (los recuerdos), dificulta que se encuentren las palabras que se quieren usar, sobre todo las menos comunes aunque todavía se pueda producir frases gramaticalmente correctas.
¿Llegará el día en que las arañas de Internet sean capaces de detectar este tipo de trastornos analizando blogs, redes sociales o lo que sea que suceda a esta amalgama de herramientas? ¿Tendrán nuestros sistemas sanitarios que ponerse a la cabeza de este tipo de investigaciones para detectar con premura enfermedades? No siempre el Gran Hermano tiene que usarse para el mal
Esta historia está extraída del libro Numerati. Lo saben todo de ti de Stephen Baker, muy sugerente en su título y sinopsis pero decepcionante luego por su simpleza y por no profundizar las teorías de minería de datos en todos los ámbitos en los que se plantea (política, empleo, marketing, medicina, relaciones personales, …).
Imagen de Anna Pallares (CC by-nc-nd)
16 Abr
Siete eran los pecados capitales y siete son también las lecturas breves que llevamos. Pequen y lean, a cantidades iguales:
7 Abr
Desde que estoy en la Biblioteca de la Universidad de Deusto he asistido a unas cuantas presentaciones de proveedores de revistas electrónicas y bases de datos on-line y muchos son los que dicen, sin siquiera despeinarse, que proveen ya sus contenidos en ebooks. Pero cuando les preguntas por el formato de esos libros electrónicos, te confiesan que son PDFs planos. Pues muy señores míos, siento decirles que por mucho que esté de moda la palabra, eso no es un ebook. Será un formato digital, pero para que ese formato digital se convierta en un libro electrónico, el texto de ese documento debe fluir como el agua (esto me recuerda al anuncio de Be water, my friend: “Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera.”). Y eso mismo se aplica en el mundo del libro electrónico: que el concepto de “página” desaparezca y dependiendo del dispositivo donde se lea, o del tamaño o tipo de letra que se seleccione, los contenidos se adecuen. Un ejemplo muy claro de esto es que las palabras con guión por final de línea en el libro electrónico ya no tienen sentido.
La estructura de un libro electrónico, en el caso del ePUB, viene marcada por los siguientes elementos:
Todo esto se compila y se genera el .epub (que consiste básicamente en un fichero comprimido que aglutina todo lo comentado anteriormente). Fue definido por el International Digital Publishing Forum en 2007 y es interpretado por la mayoría de lectores: Papyre, Inves, Sony, Adobe Ditital Edition, iPhone (mediante Stanza), iPad, … Falta el inefable Kindle de Amazon, que por supuesto trabaja en su propio idioma, no compatible con el resto
.
Aquí tenemos un listado de aplicaciones que leen ese formato.
En esta otra página nos muestran diferentes herramientas tanto on-line como aplicaciones de escritorio para lograr ficheros ePUB desde PDFs o HTMLs.
Imagen de Kandinski (CC by-sa)
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