Siete eran los pecados capitales y siete son también las lecturas breves que llevamos. Pequen y lean, a cantidades iguales:
La Red de educadores y educadoras para una ciudadanía global, apoyados por Intermon Oxfam, han puesto en marcha Kaidara: un repositorio cuyo objetivo es ofrecer al profesorado de todos los niveles educativos, y al público en general, propuestas y recursos de autoformación para el docente.
Pronto será el día del libro (23 de abril). ¿Queréis saber quién lo inventó?
Nature ha anunciado el libre acceso a todo el contenido alojado en Nature News (artículos y noticias, algunos publicados en las revistas de Nature). Antes, el contenido sólo estaba abierto durante los cuatro primeros días de la publicación. Ahora ya podremos disfrutar el resto de los días .
¿Conoces el book? Es una tecnología que viene a arrasar el mercado editorial. Nunca había visto tantas prestaciones en un único dispositivo :-O
Si en el mundo del cine están explotando al máximo el filón del 3D, esperad unos meses a que llegue a los libros. Y es que en el Instituto de Ciencia y Tecnología Gwangju (Corea del Sur), los investigadores están usando esta tecnología para animar libros infantiles, con héroes y dragones. Se trata del Digilog Book. No os perdáis el vídeo demostrativo (es impresionante):
Desde que estoy en la Biblioteca de la Universidad de Deusto he asistido a unas cuantas presentaciones de proveedores de revistas electrónicas y bases de datos on-line y muchos son los que dicen, sin siquiera despeinarse, que proveen ya sus contenidos en ebooks. Pero cuando les preguntas por el formato de esos libros electrónicos, te confiesan que son PDFs planos. Pues muy señores míos, siento decirles que por mucho que esté de moda la palabra, eso no es un ebook. Será un formato digital, pero para que ese formato digital se convierta en un libro electrónico, el texto de ese documento debe fluir como el agua (esto me recuerda al anuncio de Be water, my friend: “Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera.”). Y eso mismo se aplica en el mundo del libro electrónico: que el concepto de “página” desaparezca y dependiendo del dispositivo donde se lea, o del tamaño o tipo de letra que se seleccione, los contenidos se adecuen. Un ejemplo muy claro de esto es que las palabras con guión por final de línea en el libro electrónico ya no tienen sentido.
La estructura de un libro electrónico, en el caso del ePUB, viene marcada por los siguientes elementos:
OPF (Open Packaging Format): estándar XML abierto que contiene los metadatos de la publicación y el TOC (tabla de contenidos) donde se describen los contenidos y el índice del ebook.
OPS (Open Publication Structure): XHTML que define la estructura del ebook y los elementos que lo forman.
Contenidos: pueden estar en formato XML o XHTML.
Imágenes: se incluyen como elementos sueltos referenciados en el OPS.
CSS (OPS Style Sheet): al igual que en las páginas web, marca cómo se tienen que mostrar los contenidos. Es decir, el traje: los sangrados, negritas, itálicas, …
Fuentes: todas las fuentes tipográficas utilizadas en el libro electrónico.
Todo esto se compila y se genera el .epub (que consiste básicamente en un fichero comprimido que aglutina todo lo comentado anteriormente). Fue definido por el International Digital Publishing Forum en 2007 y es interpretado por la mayoría de lectores: Papyre, Inves, Sony, Adobe Ditital Edition, iPhone (mediante Stanza), iPad, … Falta el inefable Kindle de Amazon, que por supuesto trabaja en su propio idioma, no compatible con el resto .
Aquí tenemos un listado de aplicaciones que leen ese formato.
En esta otra página nos muestran diferentes herramientas tanto on-line como aplicaciones de escritorio para lograr ficheros ePUB desde PDFs o HTMLs.
Haciendo un inciso en mi narración neoyorkina, hoy toca apunte semanal de lecturas breves:
Cada día se habla más de las bibliotecas sin libros y de la importancia del acceso electrónico a la información. Sin embargo, un inconveniente en el que no había reparado es el de la inseguridad de los nuevos soportes (quién no ha maldecido su suerte cuando un CD ha decidido morir…). Eso es lo que nos cuenta el New York Times: el hardware en el que se graban los fondos aguanta menos que un libro de papel antiguo y a la velocidad con la que cambian las nuevas tecnologías, pronto nos encontramos con dispositivos que ya no se pueden usar porque se han quedado obsoletos. Cierto es que los libros de hoy en día hechos con celulosa adolecen también de su facilidad de destrucción. Nada que ver con los libros antiguos, ejemplares como los incunables, que aún se conservan hoy en día. Veremos si podemos decir eso dentro de mucho tiempo con los materiales que han nacido directamente en formato digital…
A pesar de los miedos a la hora de preservar documentos, no podemos darle las espalda a las nuevas tecnologías. Pero para ello, necesitamos llegar a la materia prima. Para eso tenemos los 5 mejores buscadores de ebooks.
El 25 de marzo se presentó Hispana, el proyecto nacional que intenta agrupar colecciones digitales de archivos, bibliotecas y museos españoles (por ahora son más de 100 repositorios de los que bebe). Podemos añadir su buscador a firefox.
Una de las lecturas breves de hoy está dedicada a un recurso de consulta imprescindible: WordCat. Allá por 1971 se creó un catálogo en línea con aspiraciones mundiales (World+Catalog) = WorldCat es el catálogo de OCLC (Online Computer Library Center), considerado el OPAC más grande del mundo. Alberga datos de más de 10.000 bibliotecas públicas y privadas de todo el mundo. En 2005 abarcaba el 73% del National Union Catalog (catálogo de libros anteriores a 1956). Permite obtener la localización de un documento, sus diversas ediciones, las traducciones a otras lenguas,
la descripción bibliográfica en varios estilos (APA, Chicago, Harvard, MLA y Turabian), exportar a Endnote y Refworks, encontrar puntos de venta digital, …
Ya hemos hablado de los problemas que tiene la tinta electrónica: las patentes que arrastra, la lentitud de refresco, la imposibilidad de mostrar cosas en color, … Así que habrá que echar un ojo a las alternativas.
En esta ocasión, de regalo, en vez de un vídeo, os va una imagen de un anuncio publicitario:
Estamos en el apunte capicúa: el quinto capítulo de las cinco lecturas breves. Así que pueden ustedes empezar por el principio o por el final (como más les plazca).
La Biblioteca Abierta (Open Library) es un proyecto de la organización sin ánimo de lucro Archive.org (esos que guardan el backup de Internet ), que pretende generar una página web a modo de registro por cada libro que se haya publicado jamás. Es un proyecto abierto: el software es libre, los datos son públicos, la documentación es pública y abierta, y el sitio es público.
Muchos se quieren liberar de la pesada carga que supone la tinta electrónica. Así que no extraña ver movimientos como el de la compra de Touchco (empresa especializada en pantallas táctiles) por parte de Amazon.
A través de Centinel llego a la plataforma YouKioske, un lugar donde leer online un montón de revistas (no preguntéis por la legalidad del lugar…): desde la Cosmopolitan hasta las mejores revistas de ciencia, pasando por el mundo del comic, el cine, los graffittis, … Yo me he echado un buen rato ojeando esta revista sobre Banksy.
Interesante la aplicación que me pasa la gente de Iradoki: Calibre. Es un programa para la gestión de bibliotecas de e-books: no sólo sirve como conversor; también descarga noticias de la web y las convierte al formato adecuado, funciona con muchos dispositivos, gestiona la colección de libros electrónicos, … y encima es open source.
Interesante infografía publicada por Consumer sobre la tinta electrónica. Para saber cómo funciona esa tecnología, qué limitaciones tiene (la velocidad de refresco) y qué ventajas (una vez cargada la imagen o el texto, no consume energía).
Y como en la anterior ocasión, un vídeo de regalo. Ojito con cómo vienen los nativos digitales :
Tenemos las lecturas breves más frescas oiga: que si un poco de open access por allí, que si unos libros electrónicos por allá. Para grandes y pequeños, éste es su resumen.
Las operadoras de telefonía se suman a la carrera por conquistar el salvaje oeste del e-book. Vodafone se lanza a la venta de libros electrónicos a través del móvil mediante TodoeBook. Telefónica lo hace a través de Publidisa y TodoeBooks.
La Biblioteca Británica permitirá la descarga digital de obras del siglo XIX a partir de primavera. Este proyecto digital está financiado por Microsoft, que lleva ya varios años ayudando en la digitalización de las obras, así que veremos que contra-prestación obtiene el gigante de Redmon…
E-LIS: uno de los mayores repositorios Open Access de biblioteconomía (LIS = Library and Information Science), impulsado por el Ministerio de Cultura de España y montado con el software libre EPrints. Para el que no esté familiarizado con lo que es Open Access (OA), decir que se trata del acceso abierto, inmediato y permanente del texto completo de artículos de investigación a través de la web.
Y siguiendo con esto del Open Access, hay que visitar OpenDOAR, un directorio de repositorios open access. Por nuestras tierras tenemos unos cuantos.
Después de ver las apuestas que están haciendo grandes bibliotecas e instituciones por Drupal como gestor de contenidos (la biblioteca de Nueva York, la web de la Casa Blanca, el ayuntamiento de Londres, …), habrá que leerse con detenimiento la pre-edición digital de “Drupal para bibliotecas y archivos” de Jesús Tramullas (CC-by-nc-nd).
Y de regalo a estas cinco lecturas breves, un vídeo hecho por bibliotecarios de la Library University of Technology Sydney al más puro estilo Common Craft: “Library of the future in plain english“.
Seguimos con el repaso al mundo del libro, independientemente del soporte, con estas lecturas breves:
Cada vez que voy a Madrid me quedo maravillada con las iniciativas para fomentar la lectura que tienen en el metro (soy una convencida de que el transporte público es el segundo lugar donde más se practica después de nuestros hogares… me refiero a la lectura, por supuesto ). Por un lado está la campaña libros a la calle que consiste en publicar pedazos de libros en diferentes lugares de los vagones. Normalmente coincide con columnas cercanas a las barras y en las que es probable que haya gente de pies. En esos instantes suele ser difícil aguantar el equilibrio y además sujetar un libro, así que tendemos a leernos hasta los papeles de las multas para no aburrirnos. Por tanto, los lugares son más que estratégicos . Junto a esto está también el bibliometro: pequeñas cabinas para el préstamo gratuito de libros. Indagando un rato esto del bibliometro me ha llevado a descubrir que también está funcionando en el metro de Santiago de Chile.
Como era de esperar, se armó la gorda con el iPad. Nunca había visto una cobertura igual a un dispositivo electrónico desde los medios de comunicación convencionales. Sin embargo, no termino de verlo como el sustituto a los e-readers… Además, parece que la competencia de los tablets sólo acaba de empezar: iFreeTablet es la alternativa española y de software libre al artilugio de Apple. Desarrollado por la Universidad de Córdoba, cuenta con un sistema operativo libre (Siesta) y será bastante más barato que el iPad.
Os recomiendo daros un paseo por la Biblioteca digital mundial. Una plataforma que cuenta con el apoyo de la UNESCO y que recoge importantes materiales de culturas de todo el mundo, ordenados por épocas, lugares, áreas temáticas, tipos de artículos o instituciones que las han donado (más de 25 de todo el mundo que han trabajado bajo la coordinación de un equipo de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos).
Si el Kindle os parece muy caro, podéis disfrutarlo en vuestro PC de forma gratuita. Amazon ha puesto a disposición del usuario la descarga de un software para poder leer los libros de Kindle en el ordenador. Por ahora sólo está disponible para los windowseros.
Aunque esto vaya de lecturas breves, también aceptamos los audiolibros como animal acuático… y más si vienen con campañas de publicidad tan saladas como la imagen que acompaña a este post de la Librería online dig2go.com.
Seguimos a la caza del contenido en el mundo de los ebooks y Javier Celaya nos presenta una lista de 50 buscadores para llegar hasta ellos. Un complemento ideal al listado de webs donde encontrar libros digitales gratis.
¿Qué puede hacer Twitter por mi biblioteca? Excelente site en el que se describen posibles usos de este sistema de microblogging en las bibliotecas, además de contar con un directorio de personas de ese mundillo en Estados Unidos.
Cuando aún no han despegado del todo los e-readers, parece que ya tienen a sus killers resoplando en la nuca: los tablets. Y para variar… todos a la espera de los movimientos de Apple el 27 de enero. Parece ser que la tinta electrónica tiene una patente propiedad de una empresa taiwanesa que mantiene los precios por las nubes: el 66% del coste final se va por ahí .
A falta de más y más cacharrería (esto es peor que la guerra entre VHS y Beta), aparecen también soluciones de software. Ese es el caso de Blio eReader, una plataforma que funcionará en muchos dispositivos (e-readers, móviles, ordenadores, …) mostrando los e-books de una forma más atractiva (con imágenes a gran calidad, vídeos, …). Ha sido presentado en el CES (Consumers Electronics Show) y veremos la acogida que tiene… Qué incierto es todo
Artículo extendido del publicado en la Revista Deusto Nº 105 (invierno 2010)
El título de este artículo se inspira en el encabezado “Los libros no están muertos. Simplemente se están asomando a las pantallas“, que ocupó la portada de la popular revista estadounidense Newsweek en noviembre de 2007, en la que Jeff Bezos, el director ejecutivo de Amazon, anunció una revolución de la mano de los nuevos dispositivos que decía, inundarían el mercado. Dos años después, aún están intentando introducirse y no son muchos los contenidos disponibles en versión digital. Sin embargo, pasados cinco siglos desde la imprenta de Gutenberg, un nuevo soporte promete cambiar la forma en que leemos.
En el mundo editorial más de uno se repite aquello de que “cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”. Y es que las nuevas tecnologías, y en especial Internet, están modificando los modelos de negocio de muchas industrias: la del cine, la música, … y pronto harán lo mismo con la del libro. A pesar de la innegable erótica del papel, los nuevos dispositivos de lectura, también conocidos como e-readers, se están haciendo un hueco en el día a día del lector. Con su tecnología de tinta digital que no emite luz y que, por tanto, no cansa la vista, poco a poco vamos descubriendo a más personas que han sustituido su soporte tradicional por el electrónico en transportes públicos (segundo lugar donde más se practica la lectura después de nuestros hogares).
En el año 2000, Stephen King decidió usar Internet como medio de distribución exclusivo de su novela “Riding the bullet“, llegando a más de 400.000 lectores. Tras esta iniciativa pionera introdujo una nueva modalidad de distribución en la Red con la publicación por capítulos de otra novela, “The plant” y la venta de cada uno de ellos por un dolar. En el 2002 las editoriales Random House y HarperCollins comenzaron a vender versiones electrónicas de sus títulos en Internet. En España, a la primera obra interactiva, “El misterio del Goya robado” de Jordi Sierra i Fabra, le han seguido otras como Pateando paraísos de Fernando Arrabal o la cuarta entrega de “El Capitán Alatriste” de Arturo Pérez Reverte.. Proyectos aún embrionarios y en fase de consolidación que van abriendo el camino al más que incipiente cambio.
Todo un mar de interrogantes aún inunda a las dos piezas pivotantes de esta nueva lectura digital: los contenidos (e-books) y los aparatos (e-readers). Muchos son los dispositivos que ocupan ya los escaparates comerciales, aunque sea a un precio prohibitivo que oscila entre los 250 y los 400 euros: Papyre, Kindle, Nook, Sony Reader, … Y mientras se libra una lucha encarnizada por convertirse en el mecanismo de lectura de referencia, en el otro extremo (el de los contenidos), aún queda mucho por decidir, como por ejemplo el estándar de intercambio de e-books. Ante el conocido PDF de Adobe, Amazon apuesta por su formato propietario y cerrado que sólo funciona en el dispositivo Kindle: azw. Google, entre otros, intenta conquistar una nueva industria como es la literaria con el estándar abierto ePub, creado por el International Digital Publishing Forum, que se podrá leer en cualquier dispositivo. Sony juega a dos bandas: por un lado trabaja con su formato Sony Broadband eBooks (BBeB | .LRF), pero también es compatible con ePub.
Pero, una vez hecho el desembolso correspondiente al e-reader, ¿dónde podemos encontrar los e-books para alimentarlo? Al más que célebre y comercial portal Amazon.com, se van sumando otras opciones como:
BookServer
Internet Archive es una organización sin ánimo de lucro que busca preservar la historia de la Web mediante un repositorio universal de información y recursos multimedia. Con más de un petabyte (un millón de gigabytes) de contenidos, Archive.org recoge desde los históricos de muchas de las páginas web, donde podemos ver cómo han ido evolucionando a lo largo del tiempo, hasta imágenes y películas con licencias libres.
Ahora arrancan un ambicioso proyecto dedicado a los libros digitales: BookServer es un sistema abierto de búsqueda, compra o préstamo de libros. Algo así como un catálogo universal y abierto que permitirá a autores y editores controlar las ventas de forma directa y a los usuarios finales, buscarlos de una forma sencilla. Será un mero intermediario, enviando tras la búsqueda al sitio de la editorial o autor. Cualquiera podrá publicar aquí sus obras y hacerlas así accesibles en la búsqueda. El sistema está montado sobre una arquitectura libre y sólo permitirá formatos de libros abiertos que se puedan leer tanto en ordenadores como smartphones, consolas, o cualquier modelo de e-reader.
Google Editions
El gigante de Internet no se conforma con su proyecto de repositorio de libros Google Books, con el que recibió un cachete en Estados Unidos hace tres años tras una denuncia por parte de la Sociedad de Autores, Authors Guild, la Association of American Publishers, y varios escritores y editores, que presentaron una demanda conjunta por la digitalización de fondos de bibliotecas con derechos de explotación. A día de hoy ya ha resuelto el desencuentro, llegando a un acuerdo y preparando el camino para su nuevo proyecto: Google Editions. Para mediados de 2010 prepara el lanzamiento de su propia tienda de libros, en clara competencia con Amazon, con más de 500.000 títulos disponibles. Más que un vendedor, será un digitalizador e intermediario en las ventas (serán las editoriales las que pongan sus libros en la plataforma y las que fijen sus precios), ofertando asimismo su propio medio de pago (Google Checkout). Las ventajas frente al portal Amazon son que sus contenidos serán independientes de un aparato específico (los libros comprados en Amazon sólo se pueden leer en un Kindle o en un iPhone), accesibles con cualquier navegador web y con posibilidad de ser leídos sin conexión a la Red una vez que han sido descargados.
Para concluir, sólo resta aclarar que la irrupción del mundo digital en los libros únicamente supone un cambio de traje, pero el interior continúa siendo el mismo. Si comprendemos esto, nos daremos cuenta que tanto el papel como los e-books no tienen por qué ser elementos excluyentes, sino que podrán coexistir felizmente durante largo tiempo. Y mientras se libran muchas batallas en el mundo literario, los lectores sufriremos la esquizofrenia de tantos modelos de dispositivos, formatos, DRMs, y contenidos por leer.
Inauguro nueva sección en este blog (esperemos que no muera como tantas otras) en la que iré recopilando anotaciones de interés relacionadas con el mundo del libro y las bibliotecas. La frecuencia de publicación será irregular: tan pronto como tenga cinco (para no pillarme los dedos…).
La idea no es original. Está basada en una de las secciones que más me gustan del blog de Josemaría, Un lugar en el mundo: 7 enlaces 7. Él ya lleva 40 posts… ya me gustaría a mí poder decir eso algún día . Pero como el camino se hace al postear, arranquemos con el primero:
Un poquito de humor con este Adictos a la lectura: José Mota nos muestra un mundo en el que los jóvenes se pasan del botellón al librellón. Entiendo que en este universo irreal, los bibliotecarios y libreros serían los camellos de la juventud .
En este wiki aparece una tabla comparativa con todos los e-readers disponibles en el mercado. En unos meses veremos muchas novedades.
Coincidiendo con el aniversario del nacimiento de uno de mis autores favoritos, J. R. R. Tolkien (3 de enero de 1892), hoy toca post del mundo del papel .
Como bien sabéis los que soléis alternar por esta taberna blogueril, llevo unos meses empapándome de todo lo que se mueve en torno a las bibliotecas. Una de las joyas de la corona suele ser su OPAC (catálogo de libros on-line). Así que para predicar con el ejemplo y aprovechando que estoy en plena mudanza, he estado buscando plataformas desde las que llevar mi propio catálogo casero. Y tras probar unas cuantas, dos han sido las que más me han llamado la atención: aNobii y LibraryThing.
aNobii
Podremos crear nuestra estantería de libros virtual en esta red social, buscando los ejemplares por título, autor o ISBN. Esta estantería se puede luego exportar a excel, csv o html. Por cada libro añadido, es posible indicar si está ya leído, si se está leyendo o incluso si se ha abandonado. Podremos puntuarlo, etiquetarlo, indicar si nos lo han regalado, prestado o si lo hemos cogido en una biblioteca. En este último caso tiene una cosa buenísima para las cabecitas locas como yo: puedes programar un recordatorio para devolverlo a tiempo y que no nos pongan una traba.
También se puede escribir una crítica sobre el mismo para compartir con el resto (incluso te permite indicar mediante una alerta que vamos a hacer un spoiler).
Otra funcionalidad interesante es la de hacer seguimiento de los libros que prestamos a los amigos (que todos sabemos que no siempre lo que se va, vuelve), mandando incluso de forma automática e-mails de recordatorio al gorrón/a en cuestión. Asimismo podremos tener nuestra lista de deseos, por si alguien anda falto de ideas para el cumpleaños.
Se integra a las mil maravillas con twitter o facebook, mandando notificaciones con los nuevos libros que incorporemos a nuestra estantería.
Para los amantes de los números, genera unas bonitas estadísticas de cuántos libros e incluso páginas nos comemos por año.
Y como buena red social, permite que tengamos amigos y vecinos con los que intercambiar ejemplares y comprobar nuestra afinidad lectora, así como crear grupos.
Si alguno se anima a crearse cuenta o ya tenía una antes, decir que éste es mi usuario.
LibraryThing
Es una plataforma más cercana al mundo de las bibliotecas pues permite consultar información avanzada como los registros MARC de los libros, el número Dewey y la clasificación LC (Library of Congress Clasification). Permite importar nuestros libros desde un fichero que contenga los ISBNs, la lista de deseos de Amazon, e incluso se puede hacer con una pistola de lectura de código de barras :-O. E igual que entra la información, también dejan que salga en ficheros csv.
Como en aNobii, se puede etiquetar, puntuar y comentar cada obra que ya se ha leído, se esté leyendo o se vaya a leer próximamente; agregar amigos, crear grupos y generar nuestra lista de deseos. Como parte curiosa, también nos muestra el listado de libros que prevee NO nos gustarán (para evitarnos malos tragos ).
Busca información de cada libro en Google Books, Amazon, Abebooks, Project Gutenberg y WorldCat. Ofrece mucha información de cada tomo, así como de los autores (incluso tiene un recordatorio diario de nacimientos y defunciones).
Y para apuntalar aún más este maremagnum de datos, cuenta con una sección denominada Zeitgeist que ofrece una “fotografía” de lo que más interesa a la comunidad lectora en cada momento (autores y libros más populares, etiquetas más usadas, obras más valoradas, etc…).
En ambas plataformas se pueden crear widgets para incluir en nuestros blogs pero además, en LibraryThing, contamos con una serie de APIs para “atacar” a la información.
Como conclusión decir que aNobii es más amigable para el usuario final. Sin embargo, a pesar de que la apariencia de LibraryThing es más espartana, es toda una mina de datos para los profesionales de la información.